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Muere la segunda de las siamesas que iban a ser separadas en Colombia

El equipo de 60 médicos había suspendido la operación horas antes de que falleciera la otra pequeña

Mariana, la segunda de las siamesas nacidas en Colombia hace cuatro meses unidas por el cráneo también ha fallecido hoy por “fallos múltiples”, según un portavoz medico de la clínica privada de Bogotá, donde esta mañana falleció su hermana Sofía, víctima de un edema pulmonar y un paro respiratorio, después de que los médicos suspendieran la operación quirúrgica a la que estaban siendo sometidas.

El neurocirujano Tito Perilla informó a la emisora local Caracol Radio que esperaban que Mariana, la hermana de Sofía, pudiera sobrevivir, pero desafortunadamente no ha sido así.

Las niñas nacieron en la ciudad de Medellín el pasado 19 de septiembre. Ayer, 60 médicos emprendieron la arriesgada operación de separarlas. Después de 15 horas informaron de la suspensión de la operación. Según Caracol Radio esto ocurrió cuando la intervención ya había avanzado un 70 por ciento, por complicaciones como sangrado intenso y bajas en la tensión.

Perilla aseguró que "el total del resultado se logró porque a las niñas se logró separarlas, pero de todas maneras el porcentaje en estos casos es muy riesgoso en términos de sobrevida de ambas gemelas".

El médico indicó que durante la cirugía descubrieron que las pequeñas "tenían un compromiso tan grande de los senos venosos" que complicó lo previsto por los especialistas. Para la niña que aún permanece con vida, añadió, "la situación es muy compleja". "No podemos dar un determinado número de días u horas porque esta patología es muy difícil", manifestó.

La cirugía se estaba realizando en Saludcoop, una clínica de la capital con la participación de médicos de Colombia y México. En el mundo sólo una operación de estas ha tenido total éxito.

Son muy pocos los casos de siameses unidos por la cabeza y separarlos implica un desafío para la cirugía en las que se requiere la participación de una amplia gama de especialistas. Dos niños egipcios fueron separados en 2002 en un hospital de Dallas (EE UU). Hoy, con cuatro años, viven y se desarrollan con normalidad en su país natal.

Ese mismo año fueron separadas con éxito en un hospital de Los Ángeles (EE UU) dos siamesas guatemaltecas, pero una de ellas sufrió una meningitis en 2003, que provocó sordera y ceguera.