Un equipo médico francés realiza la primera operación quirúrgica en gravedad cero

Se trata de un experimento para poder realizar cirugías en las misiones espaciales

Un equipo médico del hospital universitario de Burdeos, al suroeste de Francia, ha llevado a cabo hoy una operación quirúrgica en condiciones de ingravidez conseguidas durante un vuelo en avión sobre el Atlántico, una primicia médica que puede tener aplicación en las misiones espaciales. El cirujano Dominique Martin, responsable de la unidad de cirugía plástica del hospital y coordinador de la intervención, ha declarado que ha sido todo un "éxito".

"La operación se desarrolló sin dificultades particulares y en unas condiciones equiparables a las que se dan en el espacio", ha comentado Martin en una rueda de prensa a su regreso del vuelo durante el cual ha dirigido la operación en una situación de gravedad cero recreada especialmente para la ocasión. "Ahora sabemos que un ser humano podrá ser operado en el espacio sin muchas dificultades", ha declarado el médico, quien ha extirpado a un paciente voluntario, Philippe Sanchot, un quiste adiposo o tumor de grasa del antebrazo. Al paciente, de 46 años, se le ha administrado la anestesia local en tierra.

Para que la operación se llevara a cabo en condiciones de ingravidez, se han aprovechado los 32 periodos de 22 segundos en que el avión ha hecho descensos súbitos con una inclinación de 47 grados dentro del trayecto fijado en forma de parábolas en vuelo. "Si hubiéramos tenido dos horas de ingravidez continua, hubiéramos podido operar una apendicitis", ha dicho orgulloso Martin, quien ha codirigido la intervención con el cirujano Laurent de Coninck. Para poder trabajar pese a la inclinación, el paciente estaba fijado en la mesa de operaciones al igual que el instrumental, en este caso gracias a potentes imanes, mientras que los médicos se sostenían con arneses.

Un "test de factibilidad"

El quirófano, especialmente concebido, medía dos metros por dos metros. "No pretendíamos conseguir una proeza técnica, sino realizar un test de factibilidad", ha matizado el experto, quien pretendía probar que es posible intervenir quirúrgicamente "en condiciones espaciales" de ingravidez como a las que se someten los astronautas durante sus estancias fuera de la órbita terrestre.

El avión, un Airbus A300, ha despegado a las 9.30 horas del aeropuerto de Burdeos, donde ha aterrizado en torno a las 12.30 tras volar por el Atlántico a una altura de entre 6.000 y 8.500 metros, según ha indicado una portavoz del hospital. Aunque el vuelo ha durado tres horas, para la histórica intervención, en la que han colaborado tres cirujanos y dos anestesistas, han bastado diez minutos. Una primera fase de esta experiencia sin parangón a escala mundial se hizo en 2003 con la sutura de una arteria de un ratón en ingravidez, para comprobar que eran posibles gestos quirúrgicos complejos en esas condiciones.

La siguiente fase del programa, prevista para antes de que acabe el próximo año, consiste en que un robot lleve a cabo una operación quirúrgica en estas mismas condiciones teledirigido por un equipo médico en tierra. De hecho, la aplicación de esta primicia médica es, de entrada, poder enviar un bloque operatorio a la Estación Espacial Internacional o en otra misión espacial (como un viaje a la Luna), que podría utilizarse en caso de una urgencia con un robot programado para trabajar teledirigido. Además, los responsables de la prueba aseguran que también puede servir para poner a prueba la tecnología y el instrumental en lugares como las bases polares, barcos o la jungla. La experiencia se lleva a cabo en colaboración con la Agencia Espacial Europea, el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia y la compañía Novespace, que explota el avión.

Un momento de la histórica operación dirigida por Dominique Martin a bordo de un Airbus A300.
Un momento de la histórica operación dirigida por Dominique Martin a bordo de un Airbus A300.AP
El doctor Stephane Buffat suministra una píldora contra el mareo a Philippe Sanchot, el paciente, antes de subir al avión.
El doctor Stephane Buffat suministra una píldora contra el mareo a Philippe Sanchot, el paciente, antes de subir al avión.AP

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