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Reportaje:

Hablar con los labios de un cadáver

La mujer que recibió un transplante parcial de cara ya "come, bebe y habla claramente".- Los médicos desvelan sus dudas morales sobre la operación

La mujer, de 38 años, no fue atacada por dos perros. Tras sufrir hace unos días el primer trasplante parcial de cara realizado en el mundo, su familia ha hecho público hoy que trató de suicidarse con una sobredosis de medicinas, cayó desmayada y el perro que tenía como mascota la hirió (perdió la nariz y el mentón) al tratar de reanimarla. El equipo francés de médicos tuvo dudas morales antes de emprender la operación, pero se diluyeron cuando vieron lo terriblemente desfigurada que estaba.

No se han hecho públicas las imágenes de la paciente ni su identidad, pues según su familia quiere permanecer en el anonimato. Sin embargo, su hija, de 17 años, ha explicado que el perro probablemente salvó la vida pues logró reanimarla. A qué precio lo descubrieron los médicos cuando la paciente llegó al hospital, el domingo por la noche. Antes, se habían planteado muy en serio si la operación "era moral", pero al ver el estado en que se encontraba la mujer sus dudas se disiparon, y se dieron cuenta de que la reconstrucción facial no se podía afrontar con una operación de cirugía al uso.

Los expertos aseguran además que se trata de la mejor solución para la víctima. Los psicólogos creen que asumirá mejor su nueva imagen, no muy diferente a la original toda vez que el color y textura de la piel de la donante es muy similar a la suya. Los médicos creen que le resultará más fácil enfrentarse a la mirada de los demás que si hubiera tenido que sobrevivir con el rostro desfigurado. Esta "proeza" se ha llevado a cabo además respetando escrupulosamente todos los protocolos médicos y éticos, según ha asegurado hoy la directora de la Agencia de Biomedicina francesa, Carine Canby.

El equipo responsable de la operación ha dado hoy una rueda de prensa, en el curso de la cual ha asegurado que la paciente "va bien desde el punto de vista médico, psicológico e inmunológico", incluso mejor de lo esperado, según el jefe del servicio de trasplantes del hospital universitario de Lyon, Jean-Michel Dubernard. Sin embargo, quedan cuatro meses para que se sepa si la paciente recuperará la sensibilidad del rostro.

Los médicos han desvelado que, cuando la mujer pudo ver su nueva cara por primera vez, dijo: "Gracias". Ahora "come, bebe y habla claramente", algo que no podría haber hecho si no se hubiera llevado a cabo la operación. La piel, los tejidos subcutáneos, la masa muscular, las venas y arterias del implante provenían de una mujer en estado de muerte cerebral encefálica que se encontraba ingresada en el mismo hospital; su familia dio permiso para el trasplante. Como la ley francesa obliga a la restitución digna del cadáver a los familiares, un equipo de especialistas llevó a cabo una "restauración absolutamente destacable" de la cara de la donante, según Canby.