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La UE apuesta por una ciudad francesa para albergar el proyecto de fusión nuclear ITER

Cadarache competirá con una ciudad canadiense y otra japonesa.- Vandellós se queda sin un proyecto que supondrá una inversión de 10.300 millones de euros y generará 3.000 empleos directos

El proyecto ITER de fusión nuclear no tendrá su sede en Vandellós, tal y como pretendía España. La UE ha decidido esta mañana que sea la ciudad francesa de Cadarache quien aspire a la construcción del reactor junto a la canadiense Clarington y la japonesa Rokkasho. Si finalmente es la candidata europea quien se hace con la construcción del reactor, España albergará "la entidad jurídica" del proyecto.

El Consejo de ministros de la UE ha apoyado la candidatura de Cadarache por unanimidad, ya que el ministro español de Ciencia y Tecnología, Juan Costa, ha renunciado a defender la propuesta de Vandellós y ha acabado votando por la ciudad francesa tras comprobar que el respaldo a ésta era total. Para contrarrestar la apuesta de la UE por Cadarache, el Consejo de ministros ha decidido emplazar la sede de la "entidad jurídica europea" que coordinará la participación comunitaria en el ITER en una ciudad española. Además, si finalmente el proyecto se queda en Cadarache, la UE nombrará a dos directores, uno de ellos será español.

Según Costa, "sin duda, la agencia legal europea estará en Cataluña, porque tiene que estar cerca de la infraestructura científica de manera que podamos cooperar de la forma mas estrecha posible". El ministro cree que si el ITER acaba construyéndose en Europa, España gestionará 2.000 millones de euros durante la fase de construcción del reactor.

En los últimos días, España había hecho una nueva oferta para hacerse con la candidatura europea para el ITER. El Gobierno de José María Aznar había propuesto el 20% del total de la inversión para los 10 primeros años en lugar del 10% previsto. Sin embargo, la propuesta española no fue bien recibida en el seno de la UE, donde siempre se defendió la idea de presentar una sola ciudad como candidata en lugar de dos, como defendía España.

Los socios del proyecto son Estados Unidos, Japón, Canadá, Corea del Sur, China, Rusia y la Unión Europea. El nombre de la ciudad que albergará definitivamente el reactor se conocerá a mediados de diciembre, durante una reunión que se celebrará en Washington.

Un gran proyecto científico internacional

La construcción del reactor de fusión nuclear costará 4.500 millones de euros en los 10 primeros años, supondrá una inversión total de 10.300 millones y generará 3.000 empleos directos de alto nivel durante más de 35 años. Construir el reactor costará 10 años, y durante los 20 siguientes servirá para ensayar una nueva fuente de energía sostenible, potencialmente ilimitada y sin emisiones de gases de efecto invernadero. Tras el periodo de trabajo, los trabajos de desmantelamiento del ITER costarán cinco años.

Por su posible utilidad y su alto coste, el ITER es el mayor proyecto científico y tecnológico internacional después de la Estación Espacial Internacional. El reactor de fusión nuclear pretende convertirse en un pequeño Sol capaz de crear energía a partir de dos isótopos pesados del hidrógeno: el deuterio y el tritio. El primero de ellos se encuentra en una de cada 3.000 moléculas de agua, mientras que el segundo se consigue a partir del litio.

En el Sol, la fusión de estos isótopos se da de un modo natural, dadas las condiciones ambientales. Sin embargo, en la Tierra no se cumplen los requisitos para que la fusión se produzca. Por eso, el ITER lo que pretende es crear de un modo artificial las condiciones necesarias para que los isótopos de deuterio y tritio unan sus núcleos generando así una gran cantidad de energía y formando un nuevo átomo de helio.