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DEL PAÍS

Una mujer con coronavirus escupe a un grupo de guardias civiles al ser detenida

Los agentes, que arrestaron a la mujer cerca de Zaragoza, están en vigilancia por si hubieran contraído la enfermedad

Imagen de archivo de un agente de la Guardia Civil.
Imagen de archivo de un agente de la Guardia Civil. Europa Press

La alarma por la pandemia de Covid-19 está provocando una multitud de situaciones particulares insólitas. El martes pasado por la tarde un dispositivo de agentes de la Guardia Civil del puesto de Casetas en Zaragoza se personaron en el domicilio de P. A. U., una mujer de unos 40 años, para detenerla. Su pareja había los había llamado para denunciarla por haberlo golpeado.

Durante la detención, la mujer les gritó que tenía coronavirus y les escupió. Una vez la trasladaron a las dependencias del Instituto Armado en Casetas, volvió a escupir a los agentes que la custodiaban, según adelantó el diario Heraldo de Aragón y ha confirmado una portavoz de la Guardia Civil.

A la mujer se le practicaron pruebas de coronavirus y este miércoles, mientras aún estaba pendiente de conocer los resultados, un abogado del turno de oficio recibió el encargo de asistirla legalmente. "Me advirtieron de que mi defendida había dicho que tenía coronavirus", detalla al teléfono Luis Ángel Marcén.

Ahora, él mismo teme haber sido infectado. "La mujer no se mostró violenta conmigo, pero ese mismo día tuve que asistirla además de a ella, a otras personas en el juzgado de violencia contra la mujer, y a un preso en la cárcel", apunta. Se muestra "preocupado" por la exposición a quedar infectados a la que él y el resto de letrados del turno de oficio.

Este jueves las pruebas determinaron que, en efecto, la mujer estaba infectada de coronavirus, según detalla Luis Ángel Marcén, que apunta que los agentes a los que su defendida escupió son un total de "unos siete". Guardia Civil ha señalado que los agentes que participaron en la detención de la mujer y también los que custodiaban a la mujer en el cuartel de Casetas siguen el protocolo sanitario, si bien no han hecho público su número ni si alguno de ellos está infectado.

El letrado de la defendida, que tiene 35 años y está en buenas condiciones de salud, ha intentado que le practiquen los análisis para saber si ha sido contagiado, tanto en su centro de salud como en el Hospital Clínico de Zaragoza, y en ambos casos sin éxito. "Me han recomendado que me mantenga en mi casa y que esté a una distancia mayor de un metro de mi novia", comenta.

No era la primera vez que la detenida, que reside en Cuarte de Huerva, una localidad colindante con Zaragoza, había sido denunciada por su pareja por violencia doméstica. También ella había presentado denuncia por violencia contra el hombre. La mujer quedó en libertad el pasado miércoles y, según relata su abogado, se marchó a la casa de dos hijas y tendrá que comparecer más adelante ante el juez.

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