Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Igea busca el apoyo del 30% de las bases de Cs para competir con Arrimadas

El líder de la corriente crítica espera un respaldo representativo para decidir si se postula a la presidencia del partido

De izquierda a derecha, Orlena de Miguel, Marta Marbán, Francisco Igea, María de los Ángeles Fernández Ramil y Saúl Ramírez, durante la presentación de la plataforma 'Ciudadanos eres tú', este viernes en Madrid.
De izquierda a derecha, Orlena de Miguel, Marta Marbán, Francisco Igea, María de los Ángeles Fernández Ramil y Saúl Ramírez, durante la presentación de la plataforma 'Ciudadanos eres tú', este viernes en Madrid. Europa Press

La corriente crítica de Ciudadanos está cada vez más convencida de que tiene opciones en una confrontación contra la candidatura de Inés Arrimadas. El líder de este sector, Francisco Igea, vicepresidente de Castilla y León, busca un respaldo representativo de las bases a su propuesta organizativa y de estrategia para decidir si da el paso de postularse a la presidencia del partido. Con un tercio de apoyo en las agrupaciones, vería motivado dar el salto por el liderazgo.

“Si la gente quiere cambio, nos presentaremos”, avisan fuentes del entorno del vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea. La corriente crítica de Ciudadanos que lidera Igea está más cerca de dar la batalla en el congreso del partido que se celebra los próximos 14 y 15 de marzo. El dirigente castellanoleonés se ve fuerte y en su entorno condicionan la decisión de presentarse a lo que ocurra en las agrupaciones esta semana.

Si las bases respaldan su propuesta de cambio de modelo organizativo y su estrategia con un apoyo que sea representativo, volverá a intentar un acuerdo con Arrimadas pero en el que ella transija reformas importantes en el modelo de partido. Si no lo hace, se postulará para la presidencia de Cs. En el entorno de Igea creen que un tercio de apoyo en las agrupaciones sería más que suficiente respaldo para ir adelante con la candidatura.

Los críticos han presentado en las agrupaciones de Cs de todo el país la misma enmienda a la ponencia de estatutos, en la que piden un cambio para que los militantes elijan a los líderes y las ejecutivas territoriales —ahora a todos ellos los elige la ejecutiva nacional— y a la ponencia de estrategia, en la que defienden un “proyecto político autónomo, capaz de mantener su identidad electoral individual”, es decir, que no entre en coaliciones en tres comunidades autónomas, como ha propuesto Inés Arrimadas y ha avalado la gestora de Ciudadanos. Además, abogan por que Cs que sea capaz de pactar tanto con el PP como con el PSOE. “Solo desde el centro, con nuestro programa reformista, podemos tender la mano a todos aquellos que, desde posiciones moderadas de izquierda y derecha, se resistan a ser inexorablemente atraídos a los polos”, dice el texto de la ponencia de los críticos. Las votaciones a esas enmiendas en todas las agrupaciones darán la temperatura del respaldo de las bases a una alternativa a Arrimadas. Si el apoyo es significativo, intentarían el asalto a la presidencia.

El sistema del congreso de Ciudadanos casi favorece las candidaturas a la presidencia del partido porque la votación del presidente y su ejecutiva es por sufragio universal de los militantes, lo que impide que el aparato, en principio, tenga ventaja. Esto es así a diferencia de la votación sobre la ponencia de la estrategia y de estatutos, que se vota por el plenario de la asamblea extraordinaria, de la que son miembros la ejecutiva saliente, la ejecutiva entrante y los compromisarios. Según los cálculos de los críticos, tal y como es el sistema de elección de compromisarios al congreso, aunque en todas partes ganasen sus listas, únicamente representarían un 43,3% de los delegados de la asamblea extraordinaria. Esto es, es imposible ganar al oficialismo en el plenario de la asamblea. Por lo que la única forma de hacerlo es presentando directamente una candidatura a la presidencia del partido.

Apurar los plazos

Igea no quiere precipitarse y pretende saber si hay agua en la piscina para dar el salto. La medida la dará la votación de las enmiendas de Ciudadanos Eres Tú, como se ha bautizado la corriente crítica. Si termina postulándose, presentará una lista mínima para la ejecutiva (el mínimo son 20 dirigentes) para enviar el mensaje de que, aunque ganara, su intención será integrar al oficialismo. En todo caso, el vicepresidente de Castilla y León quiere apurar los plazos y planea retrasar cualquier anuncio hasta lo más cercano al último día para registrar las candidaturas, el 26 de febrero.

Los críticos tampoco quieren cerrar la puerta a un acuerdo con Arrimadas e insisten en que su intención prioritaria sigue siendo no confrontar. El pacto se antoja, no obstante, difícil porque sus posiciones están muy alejadas: para la corriente no oficialista es una “línea roja” que los militantes puedan elegir a los líderes territoriales y a la mayor parte de la ejecutiva territorial, y que el régimen disciplinario no “lamine a la discrepancia”. Arrimadas volvió a insistir ayer en un acto en Valencia en que no aceptará el “modelo de baronías” de Igea, informa Ferran Bono.

Arrimadas, de momento única candidata a la presidencia y con apoyo de la mayoría de la dirección, intentó un acercamiento con Igea antes de Navidad. Ambos se reunieron en el Congreso en un encuentro discreto para intentar evitar una confrontación, pero no llegaron a ningún punto en común sobre sus discrepancias en el sistema organizativo, según fuentes conocedoras de esa cita. El vicepresidente de Castilla y León le dijo que no quería estar en su ejecutiva, según fuentes de su entorno.

La corriente crítica ha ido sumando apoyos en prácticamente todas las comunidades y aunando a distintos sectores —como el ala socialdemócrata de Cataluña—, pero se nutre principalmente de exdirigentes y cuadros medios, salvo en Castilla y León, donde Igea cogobierna con el PP. Arrimadas, en cambio, cuenta con el respaldo de los principales dirigentes del partido.

El mismo modelo que el de Errejón contra Iglesias

El debate interno en Ciudadanos hacia su asamblea extraordinaria guarda hasta ahora un singular paralelismo con el congreso de Podemos que enfrentó en 2017 a Pablo Iglesias con su entonces número dos, Íñigo Errejón, hoy diputado y líder de Más País. Francisco Igea, líder del sector crítico de Ciudadanos, disputa hasta la fecha solo el modelo de partido y la estrategia a Inés Arrimadas, pero no la presidencia de la formación, para la que dice que Inés Arrimadas es la mejor. Es el mismo esquema que siguió Errejón en Vistalegre 2, cuando terminó vencido por Pablo Iglesias y en un desencuentro total.

“Tenemos a Fernando Alonso, pero hay que darle un Ferrari”, dijo Igea el pasado viernes en un acto con militantes en Madrid, en referencia a Arrimadas y el modelo de partido que él propone. En 2017, Errejón decía que Iglesias era el mejor líder para Podemos, pero defendía otra estrategia y otro sistema organizativo. Ahora, Arrimadas, igual que hizo entonces Iglesias, ha advertido de que ella no presidirá un partido con un modelo que no sea el suyo. Incluso ha utilizado una expresión muy similar a la que defendió Iglesias en 2017 cuando amenazó con dimitir si vencía la estrategia de Errejón: “No se puede separar la cabeza del corazón”. En el sector de Igea, a algunos cuadros les preocupa el paralelismo con Errejón.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >