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Puigdemont y Comín logran una acreditación provisional como eurodiputados

Los servicios jurídicos de la Eurocámara aconsejan hacer ya eurodiputado al 'expresident'

Carles Puigdemont y Antoni Comín se fotografían en el interior del Parlamento Europeo, este viernes en Bruselas.

La sentencia del caso Junqueras desencadenó un rápido efecto dominó. Solo 24 horas después del fallo, el Parlamento Europeo permitió este viernes que el expresidente catalán Carles Puigdemont y su exconsejero Toni Comín obtuvieran una acreditación temporal como eurodiputados con el aval de los servicios jurídicos de la institución. Con ella, los líderes independentistas iniciaron los trámites para lograr las credenciales definitivas, que —salvo en el improbable caso de que el proceso se tuerza— recibirán tras el parón navideño.

A apenas dos horas para que los servicios administrativos de la sede del Parlamento Europeo en Bruselas cerraran por vacaciones, Puigdemont y Comín llegaron para iniciar el proceso que debe llevarles a su escaño. A pesar de que ambos han llamado a la puerta del grupo parlamentario de Los Verdes, en la entrada del edificio les esperaba la diputada del partido nacionalista flamenco N-VA Assita Kanko, que se sienta en la bancada de los conservadores junto a Vox. Recién llegado, y tras saludar a su anfitriona, el expresident, que huyó a Bélgica tras la declaración unilateral de independencia, apeló al cumplimiento de la ley: “La justicia europea dice que somos eurodiputados desde julio pasado. Y hay que cumplir las leyes”.

Unos 10 minutos les bastaron a ambos para recibir un pase temporal de europarlamentario que exhibieron con júbilo ante las cámaras. Y ahí llegó el primer enredo. La acreditación lucía como fecha de expiración el 20 de diciembre de 2020, pero fuentes parlamentarias se apresuraron a señalar que se trataba de un error y que su validez era de un solo día. Ese era el tiempo del que disponían para poner en marcha los trámites, visitar las dependencias de la Eurocámara, tomarse un café y sacarse un selfie en el hemiciclo que corrió como la pólvora en las redes sociales.

El fallo del pasado jueves, que sentenciaba que Oriol Junqueras era eurodiputado y tenía inmunidad desde que fue proclamado electo, aceleró el engranaje para que Puigdemont y Comín —los dos mayores beneficiados por la sentencia— pudieran iniciar el proceso que les impidió llevar a cabo el entonces presidente de la Eurocámara, el conservador italiano Antonio Tajani. “Han tardado seis meses, pero ya estamos aquí”, sostuvo Puigdemont.

La sentencia lo precipitó todo. El Tribunal de Justicia de la UE decidió de buena mañana anular el auto que privó a Puigdemont y Comín de acudir al pleno de arranque de la legislatura en Estrasburgo del 2 de julio y el sucesor de Tajani, David Sassoli, recibió el informe que había encargado a sus servicios jurídicos para que evaluaran las consecuencias del fallo de la justicia europea en “la composición de la Cámara”.

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Puigdemont muestra su acreditación, esta mañana. EFE

Según explicaron fuentes parlamentarias, el texto expone que la sentencia solo permite una lectura: Puigdemont y Comín debían ser reconocidos como europarlamentarios sin necesidad de pasar ninguna formalidad en Madrid. Esa conclusión tendrá consecuencias más allá del caso de Junqueras, e incluso de Puigdemont y Comín, puesto que deberá aplicarse a todos los países de la UE que requieren algún tipo de paso previo para acceder a su acta en la Cámara.

El parón navideño permite, además, conciliar posiciones dentro de la institución. Si bien un sector de la Eurocámara —con 750 eurodiputados— quería reconocer a ambos políticos de inmediato como europarlamentarios, había otro que, con la vista puesta en lo que ocurra en el Supremo, prefería no pisar el acelerador. Las fechas parecen haber cuadrado para todos. Puigdemont y Comín dieron este viernes el primer paso y, como ordenaron los servicios jurídicos, fueron tratados como diputados electos. Y a su vez, el parón en el Parlamento Europeo aplaza la obtención de las credenciales definitivas hasta después de fiestas. Así hay margen a que alguna parte pueda recurrir si encuentra algún modo de hacerlo, algo que parece prácticamente descartado.

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Puigdemont y Comin visitando el Parlamento Europeo. AP

Antes de darle su pase permanente, los servicios de la Eurocámara deberán verificar la declaración de incompatibilidades y de intereses financieros de Puigdemont y Comín. Ello supone que deberán dejar su escaño en el Parlamento catalán antes del 6 de enero. “Queríamos que [la Eurocámara] no se fuera de vacaciones sin haber resuelto esta cuestión”, afirmó Puigdemont.

Los dos líderes independentistas confían en que todo esté a punto para que el próximo 13 de enero puedan acudir al pleno de Estrasburgo. “Absolutamente”, respondió tajante Puigdemont a la pregunta de si pensaba acudir a esa sesión. Allí empezará una nueva etapa, puesto que Puigdemont contará con una potente plataforma justo cuando su voz había perdido fuerza en Bruselas.

Este viernes no era día de reuniones. A las puertas de Navidad, el Parlamento estaba prácticamente vacío. Pero Puigdemont ya ha pensado en qué comisiones le gustaría estar adscrito, aunque no dijo cuáles son, y ha decidido que quiere formar parte del grupo de Los Verdes-Alianza Libre Europea, donde ahora se sientan el diputado de En Comú Podem, Ernest Urtasun y la de ERC, Diana Riba. Fuentes de la formación sostuvieron, sin embargo, que esa decisión —si lo aceptan o no— deberá ser examinada después de vacaciones.

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