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Casado da un giro total, ataca a Vox e intenta recuperar el centro

El PP presenta su lema de campaña para el 26-M: ‘Centrados en tu futuro’

A marchas forzadas, es decir, a solo 27 días de las elecciones autonómicas, municipales y europeas del próximo 26 de mayo, el presidente del PP trata de volver al centro. Tras el comité ejecutivo nacional de este martes,  convocado para la “autocrítica” después de la debacle electoral del pasado domingo, Pablo Casado definió a Vox como "la ultraderecha” y presentó el nuevo lema de campaña: Centrados en tu futuro. En la reunión del máximo órgano ejecutivo, que duró casi tres horas, varios barones habían subrayado la pérdida del voto moderado, que atribuyeron al discurso centrado en recuperar al votante que les dejó por Vox.

Pablo Casado preside la reunión del comité ejecutivo nacional del PP.

En público solo admitió “un error” de calado: “No supimos ver que nos dirigíamos sobre todo a Pedro Sánchez sin darnos cuenta de que el adversario de Vox y Ciudadanos era el PP”. Pero en el último discurso y en los recientes movimientos de Pablo Casado hay tres rectificaciones.

Primera: el socio al que el viernes pasado, en el cierre de campaña, ofrecía pactos de Gobierno —es decir, ministerios—, es ahora “la ultraderecha”, y su líder, Santiago Abascal, el hombre que estuvo “cobrando de fundaciones, chiringuitos y mamandurrias” —dos fundaciones de la Comunidad de Madrid, presidida entonces por Esperanza Aguirre, donde percibía más de 80.000 euros brutos al año—.

Segunda: el PP ha incluido la palabra centro en el lema de campaña para las autonómicas y municipales; Casado pasa de la derecha “sin complejos” al Centrados en tu futuro.

Y tercera: la responsabilidad de los peores resultados del PP no es —como sugirió él mismo en la noche electoral y al día siguiente su secretario general y su mentor, José María Aznar— de los electores por haber dividido el voto y haberse ido a otras opciones, sino suya por no haber sabido convencerlos. “El votante, como el cliente, siempre tiene razón”, dijo.

Hay, incluso, una cuarta rectificación, esta de organigrama. El número tres del partido, Javier Maroto, ya no dirigirá la campaña de las elecciones del 26 de mayo. La vicesecretaria de Políticas Sociales, Cuca Gamarra, coordinará la de las autonómicas y locales, y la vicesecretaria de Acción Sectorial, Isabel García Tejerina, la de las europeas. La líder del PP asturiano, Mercedes Fernández, Cherines, explicó que había sido Casado quien propuso esos cambios en el equipo de campaña. Y no ocultó la crítica al jefe de la última campaña. “Maroto tuvo más desaciertos que aciertos”, opinó ella.

“Es falso que en España haya tres derechas. En España solo hay un partido de centroderecha: el PP. Otro de extrema derecha, Vox, y otro socialdemócrata, Ciudadanos, disfrazado de liberal. Como mucho, es un partido de centroizquierda. No somos intercambiables”, quiso subrayar Casado, desmontando semanas enteras de discurso. El líder del PP llegó a pedir a ambas formaciones que entre ellos no se “pisaran la manguera” y se había dirigido a los votantes de Vox asegurando que no tenían motivos para no volver al PP porque este “había cambiado” y ambos ya se parecían. Ahora, marca distancias con Abascal, al que definió como “el voto inútil”.

El líder de Vox no tardó en replicarle desde su cuenta de Twitter: “Nos quería meter en el Gobierno y ahora nos insulta. La veleta azul empeñada en su descomposición. Ellos sabrán cuál es su enemigo. Nosotros seremos la única oposición a la dictadura progre y al separatismo golpista. Vox es el futuro. Bienvenidos a la resistencia”, dijo. El presidente popular, en todo caso, no descartó volver a pactar con lo que ahora llama “ultraderecha”.

El mismo reproche que Abascal hizo a Casado se lo lanzó el líder del PP a Albert Rivera, al que llamó “hipócrita”: “Decían que querían pactar con nosotros, pero lo único que querían era intentar sorpasarnos, lo que no han conseguido [se quedaron a 200.000 votos de distancia]”, declaró en la rueda de prensa posterior al comité ejecutivo nacional. “Cuando nos han pasado los análisis de estrategia de campaña, nos hemos dado cuenta de que el PP es el partido que más ataques e inversión publicitaria y en vídeos ha recibido [de Cs]”. A partir de ahora, avisó, piensa “devolver todas las bolas, todos los ataques”.

El presidente popular aseguró que la pérdida de votos había sido “casi equivalente”: 1,1 millones hacia Cs y 1,3 millones hacia Vox. “Por tanto la estrategia de intentar aglutinar esos votos no ha sido equivocada”, insistió.

En la rueda de prensa posterior al comité ejecutivo —la primera en la que aceptó preguntas desde las elecciones— Casado no admitió que el partido hubiese girado a la derecha desde que él asumió su presidencia, el pasado julio. Se agarró a la letra impresa de los estatutos — “que desde hace 30 años dicen que somos un partido de centro”— y solo reconoció errores del tipo “tener un programa muy amplio”, “haber hecho una campaña muy intensa”, “haber comunicado mucho”, “no haber concretado más el mensaje...”. Varios de sus barones, sin embargo, abogaron durante el comité por recuperar el voto moderado en lugar de centrarse en taponar las fugas a Vox. El cónclave duró casi tres horas porque, al contrario que otras ocasiones, pidieron la palabra casi todos los dirigentes territoriales.

Esa tesis del riesgo de descuidar el centro era, por otro lado, la que sostenían la mayoría de marianistas a los que Casado desplazó del organigrama y de las listas electorales por fichajes que se han estrellado en las urnas. El cabeza de lista por Huelva, Juan José Cortés, sacó 15.700 votos menos que el candidato popular por el Senado. En Zamora, el excoordinador general Fernando Martínez Maillo, desplazado a las listas de la Cámara alta, obtuvo 3.400 votos más que los logrados en la candidatura al Congreso.

Cifras rebuscadas

Casado rebuscó en los números para ofrecer cifras que paliaran su resultado del domingo. Así, a 57 escaños de distancia del PSOE, sostuvo: “Sánchez ha ganado con un 28,7% de los votos, que es el porcentaje más bajo que ha habido en los gobiernos que han dirigido España, y con un número de escaños idéntico al que tuvo el PP en 2015. Es el tercer peor resultado de la historia del PSOE”, declaró quien había bajado el suelo de los populares hasta los 66 diputados.

Casado no se ha planteado dimitir y tampoco lo hará si en las elecciones de mayo no llega la anunciada “remontada”. El líder del PP pide el tiempo que tuvieron sus antecesores — “que ganaron a la tercera”— o Rivera —“que acaba de perder sus cuartas elecciones”—. “No han podido con nosotros ni van a poder. Ni con malas artes ni con campañas torticeras. Salimos a por todas. Hace falta reconstruir el partido, piedra a piedra después de estos meses tan complicados”, se despidió el líder popular.

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