Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El comisario Villarejo ofrecía a sus clientes “maniobras de intoxicación informativa”

Anticorrupción investiga si periodistas publicaron información falsa para apoyar el negocio del expolicía

La estrategia de colocar información falsa o “averiada” en los medios de comunicación no era una obsesión del excomisario José Manuel Villarejo sino una necesidad para las actividades de su empresa Cenyt. En su presunta organización criminal se ofrecía a los clientes, entre otros servicios, “maniobras de intoxicación informativa” para destrozar la reputación de políticos, empresas o particulares. La Fiscalía Anticorrupción investiga si periodistas publicaron informaciones falsas, con pleno conocimiento, para beneficiar a Villarejo y a sus clientes, según ha podido saber EL PAÍS de fuentes de la investigación. Según las primeras pistas, la contraprestación pudo ser económica o simplemente mediante el suministro de nueva información.

Teodoro Obiang Nguema, 'Teodorín', vicepresidente de Guinea Ecuatorial e hijo del presidente del país, el 24 de junio de 2013.
Teodoro Obiang Nguema, 'Teodorín', vicepresidente de Guinea Ecuatorial e hijo del presidente del país, el 24 de junio de 2013. AFP

Villarejo no solo hurgaba en las cuentas corrientes de sus víctimas, rastreaba sus puntos débiles o intentaba escuchar sus conversaciones más íntimas. Los quince meses de investigación policial y judicial demuestran que se valió de algunos periodistas y medios de comunicación para dañar la imagen de los enemigos de sus clientes o enturbiar procedimientos judiciales. El denominado Proyecto King (rey en inglés), la primera pieza de la investigación del caso Tandem que le condujo a la cárcel en noviembre de 2017, arroja datos y supuestos pagos a periodistas para destruir la reputación de Gabriel Mbega Lima, Gabry, ministro de Minas e Hidrocarburos de Guinea Ecuatorial y candidato a suceder en la presidencia de la antigua colonia española a Teodoro Obiang.

El precio del Proyecto King se estableció en 5, 3 millones de euros en marzo de 2012, y el cliente fue Francisco Menéndez, el abogado en España de Gepetrol, la petrolera nacional ecuatoguineana. El objetivo, contrarrestar las informaciones de El PAÍS sobre, Teodoro Obiang Nguema Mangue, Teodorín, otro descendiente del presidente africano enfrentado a Gabriel por la carrera sucesoria. Según los audios y documentos intervenidos al expolicía este confesó a su cliente que había empleado “parte” del pago recibido para iniciar una campaña de “intoxicación informativa” contra Gabriel Mbega y contrarrestar las informaciones de este periódico sobre Teodorín.

Un reportaje de El PAÍS publicado el 4 de marzo de 2012 bajo el título “El niño mimado saquea Guinea” aceleró el “plan de acción” de Villarejo. La información denunciaba las actividades ilegales de Teodorín y describía sus propiedades en Europa y EE UU. “A partir de mañana van a empezar a sacar cosas para frenar el tema de EL PAÍS”, anuncia el excomisario a Menéndez, el abogado que representaba al entorno de Teodorín. El expolicía afirma a su cliente que están pagando a determinados periodistas sin mencionarlos, según adelantó Vozpópuli y confirman fuentes judiciales.

“Parte de la investigación la hemos desviado para la cuestión del tema de la prensa. ¿Por qué? Porque los periodistas son muy hijos de puta y esta gente tiene todo el poder del mundo”, añadió Villarejo. “En una o dos semanas un periódico de gran nivel, un medio como puede ser Interviú (…) vamos a sacar un reportaje durísimo contra Gabi”, anunció el policía a Menéndez.

El expolicía logró colocar en varios medios informaciones contra un ministro guineano al que pretendían dañar sus clientes

Las informaciones contra Gabriel Mbega se iniciaron, en cambio, en Periodista Digital. Entre la documentación del Proyecto King intervenida al excomisario, la Unidad de Asuntos Internos de la Policía ha localizado un documento pdf que recoge, según destaca un informe policial, “un contrato de publicidad entre Cenyt (la empresa de Villarejo) y Periodista Digital”. Los agentes añaden que en dicho medio se publicaron entonces dos noticias que cuestionan la imagen de Gabriel Mbega. Una se titula “La prensa española se da un tiro en el pie disparando al Obiang equivocado” y la otra “Hollande maniobra para dejar España sin crudo en Guinea”.

A estos artículos siguieron otros, en octubre de ese mismo año, en los que se acusaba a Gabriel Mbega de “blanquear dinero” procedente de comisiones petroleras. La publicación en El PAÍS, el 24 de marzo de 2013 de un reportaje titulado La extorsión de los Obiang donde empresarios españoles relataron las comisiones que les exigía Teodorín reactivó la campaña de prensa de Villarejo que los incluyó en una carpeta denominada Blogs.

Alfonso Rojo, director de Periodista Digital, niega haber cobrado del excomisario ni de su empresa. “Ni yo, ni nadie de Periodista Digital ha cobrado de Villarejo ni de Cenyt. Ese contrato no existe y si existiera es un montaje”.

Su misión era contrarrestar investigaciones de El País sobre Teodoro Obiang Nguema,  el hijo predilecto del dictador

El periodista explica así la publicación en su medio de las noticias contrarias al ministro guineano: “Gemma Alcalá (mujer de Villarejo) me pidió abrir un blog sobre Guinea Ecuatorial en Periodista Digital. Luego nos pidieron las claves para poder acceder a nuestra web y publicar los contenidos del blog. Conservo los correos. No cobramos nada porque nos da tráfico y funcionó en las mismas condiciones que el resto de blogs que alberga nuestro medio”. El periodista añade que la persona que solicitó las claves de acceso para volcar los contenidos fue una hija de Fernández-Chico, uno de los directores generales operativos (DAO) para los que trabajó el excomisario, que entonces trabajaba en Cenyt.

Rafael Redondo, el socio de Villarejo en Cenyt, detenido y procesado también en la misma causa, responde a través de una persona de su entorno, que “el grupo Cenyt no ha hecho ningún pago a Rojo relacionado con el Proyecto King”.

La policía ha descubierto un patrón común informativo en los diferentes “proyectos” en los que Villarejo trabajó compatibilizando su actividad de agente encubierto y sus oscuros negocios detectivescos. En casi todos ofrecía entre sus servicios “generar desconcierto y/o desconfianza en su círculo más íntimo y operativo, con continuas maniobras de intoxicación informativa” sobre la empresa, político o particular que solicitara el cliente.

En el caso del ministro guineano, además de rastrear sus supuestas cuentas en paraísos fiscales, ofrecía “neutralizar y en todo caso penetrar en su equipo de apoyo informativo con el fin de alterar los datos estratégicos que consigan, inutilizando su eficacia y rentabilidad…debilitando sus capacidades políticas con opción, incluso de poder facilitar informes negativos al entorno de GM [Gabriel Mbega]”.

En la propuesta económica de 5, 3 millones de euros que el excomisario hizo a sus clientes en el caso King el primer párrafo cita la creación y amortización de “una plataforma de apoyo para rentabilizar el esfuerzo necesario para formar el equipo de profesionales de los medios de comunicación, asesores externos”. Y estima el coste de lanzamiento de una “plataforma amiga” en 1.700.000 euros. “Una vez recibidos los fondos correspondientes a la plataforma amiga se dispondrá de un periodo mínimo de 30 días para diseñar en detalle el plan de trabajo”, apunta el contrato. “El Proyecto puede ejecutarse con un porcentaje de éxito del 85 por ciento”, auguraba Villarejo en las conclusiones de su informe.

El entorno del presidente de Guinea Ecuatorial no solo acudió a la empresa de Villarejo para neutralizar las informaciones comprometidas de su país en la prensa española. Vladimir Kokorev, presunto testaferro de Teodoro Obiang procesado por delito fiscal y blanqueo de capitales, contrató por 140.000 euros a una empresa de comunicación para limpiar la imagen de su familia e investigar a un abogado y dos periodistas, uno de ellos de EL PAÍS.

 

 

 

 

 

 

 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información