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Apoyos de Santamaría abandonan el PP de Casado y dejan la política

Aumenta la lista de partidarios de la exvicepresidenta que se sienten desplazados en el partido y meditan su salida

Soraya Saenz de Santamaria
Santamaría y Casado, durante su entrevista en el Congreso el pasado verano.

Tras escuchar ofertas del sector privado y descartar el regreso a la Abogacía del Estado, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ha fichado por el bufete de abogados Cuatrecasas, donde será socia y miembro del consejo de administración. Uno de sus apoyos en las primarias que perdió contra Pablo Casado, el exministro Íñigo Méndez de Vigo, también deja la política. Y no es el único. Los más cercanos a Santamaría y a Mariano Rajoy abandonan el barco. Otros buscan acomodo en Europa ante el riesgo de que el PP baje por primera vez de los 100 diputados.

Junio de 2018. El exministro de Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, canta y baila junto a Santamaría en un karaoke de Melilla durante la campaña de primarias para elegir al sucesor de Mariano Rajoy. Entonces estaban convencidos de que la exvicepresidenta ganaría, pero un mes después, Pablo Casado se impuso con los apoyos de la eterna rival de Santamaría, María Dolores de Cospedal, y comenzó el éxodo de sorayistas (y marianistas): el exministro de Fomento, Íñigo de la Serna, los hermanos Álvaro y Alberto Nadal, ex ministro de Energía y ex secretario de Estado de Economía respectivamente; la diputada Celia Villalobos, Méndez de Vigo...

Santamaría anunció que dejaba la política el pasado septiembre. En octubre, fichó por el Consejo de Estado. Podía haber regresado a la Abogacía del Estado, como hizo Cospedal tras dimitir por el escándalo de Villarejo, pero fuentes de su entorno aseguran que descartó pronto esa idea. Escuchó ofertas del sector privado, según las mismas fuentes, que no podía aceptar por el régimen de incompatibilidades, y finalmente se decidió por Cuatrecasas, que será quien se beneficie ahora de su larga agenda de contactos. El presidente de honor de la firma, Emilio Cuatrecasas, evitó la cárcel, como otros defraudadores, en 2015 —cuando Santamaría era vicepresidenta del Gobierno—, tras llegar a un pacto con la Fiscalía y la Abogacía del Estado por el que pagó los más de cuatro millones de euros defraudados y 1,5 millones más de multa.

La exvicepresidenta se incorpora como socia del área mercantil y miembro del Consejo de Administración de la firma. Coordinará un equipo asesor sobre normas corporativas y gestión de riesgos. “Estoy encantada de volver a ejercer la abogacía”, declaró.

Casi a la misma hora, en Palencia, Méndez de Vigo se despedía de la política. “A los 63 años creo que ha llegado el momento de irse”. Fuentes del PP aseguran que otros sorayistas también hacen las maletas. El ex jefe de la campaña de primarias de Santamaría, José Luis Ayllón, exsecretario de Estado de relaciones con las Cortes, no ha encontrado acomodo en el nuevo PP. El exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, otro de los apoyos de la expvicepresidenta, quería seguir, pero fuentes de su entorno apuntan a que a sus 68 años, también puede dejar la política. La exministra de Trabajo Fátima Báñez, medita su futuro, según las mismas fuentes.

“El pensamiento es que si no han contado conmigo estos seis meses, tampoco lo harán ahora”, afirma un sorayista. “Se descapitaliza el partido. Ciudadanos está fichando en el PP y en el PSOE lo que no tiene: experiencia”, añade.

Novios para Europa

El PP puede bajar por primera vez de los 100 diputados por la fragmentación de voto de centro derecha. Y a la lista europea, donde pueden obtener entre 10 y 13 puestos, le han salido muchos novios: el exministro de Exteriores José Manuel García Margallo, el exportavoz en el Congreso, Rafael Hernando, el expresidente madrileño Ángel Garrido, la presidenta del Congreso Ana Pastor y los exministros del Interior Juan Ignacio Zoido y Jorge Fernández Díaz. Este último, de 68 años, también pensó dejarlo, pero le interesa seguir para conservar el aforamiento por el caso Kitchen.

La dirección del PP quería que la cabeza de lista europea fuera una mujer, y a todos esos nombres que buscan refugio, hay que añadir los que ya están, con Esteban González Pons a la cabeza. Los populares señalan que tiene opciones de ser comisario europeo. Los que no encuentren acomodo allí podrían incluirse en la lista al Congreso por Madrid.

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