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Sánchez homenajea a Azaña, Machado y el exilio español

Es el primer presidente en ejercicio que visitará la tumba del político republicano

Pedro Sánchez, en un acto del PSOE en Cantabria.
Pedro Sánchez, en un acto del PSOE en Cantabria. EFE

Aunque le quede poco tiempo en la presidencia del Gobierno está decidido a poner un nuevo hito en el camino del reconocimiento simbólico a los exiliados y a los perdedores de la Guerra Civil española. Pedro Sánchez ultima la preparación de un viaje a Francia para visitar el próximo 24 de febrero la tumba en Montauban del que fuera último presidente de la República española, Manuel Azaña, para seguir con la del poeta Antonio Machado en Colliure y celebrar un acto en Argelès-sur-Mer. En esta localidad conmemorará el 80º aniversario de La Retirada, en la que casi 500.000 españoles salieron desde Cataluña hacia el exilio una vez que la guerra se veía ganada por Franco. Sánchez será el primer presidente español en ejercicio que visita la tumba de Azaña.

El viaje de Sánchez se produce por las mismas motivaciones que el nuevo impulso dado a la Ley de Memoria Histórica y la resolución del traslado de los restos de Franco fuera del Valle de los Caídos y está relacionado con su interés por el reconocimiento a personajes imprescindibles en la Historia de la República española y el exilio.

El viaje se prepara desde hace semanas y, si no hay imprevistos, la cita es el 24 de febrero. El Gobierno francés está al tanto de los preparativos y está previsto que el presidente español esté acompañado por autoridades del país galo en alguno de los actos. Según fuentes del Gobierno, no hay ningún afán de “abrir heridas” con esta acción del presidente español sino solo de reconocer y homenajear a figuras clave de la Historia de España junto a los cientos de miles de españoles que tuvieron que dejar su patria.

Ya ha pasado tiempo suficiente como para que puedan realizarse estos homenajes, señalan desde el equipo del presidente, después de los disgustos que ocasionó la Ley de Memoria Histórica al anterior presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero.

La deuda de Zapatero

Zapatero rindió homenaje a Azaña, acercándose a su tumba en Montauban, en 2015, cuatro años después de dejar la presidencia “Era una deuda que tenía, y ha sido una gran emoción cumplirla”, señaló el expresidente socialista a los pies de la tumba, en cuya lápida figuran las palabras “Paz, Piedad y Perdón”, sacadas de uno de los discursos de Azaña más notables, pronunciado en Barcelona dos años después de empezar la guerra.

Las asociaciones de exiliados establecidas en Francia acogen con mucho agrado el viaje de Sánchez, según señala Pierre Chalier, periodista del diario La Dépeche de Toulouse, autor de varios libros sobre el exilio español. “Los hijos exilio que viven en Francia valoran mucho el gesto”, apunta Chalier.

Este periodista galo, que sigue los detalles del desarrollo de la Ley de Memoria Histórica española, señala que la visita del presidente socialista a las tumbas de Azaña y Machado reviste especial relevancia ahora que “en España y en Europa soplan vientos adversos”. Chalier pone como ejemplo de esta situación “la designación en Andalucía de un representante de Vox para presidir la comisión parlamentaria sobre memoria histórica”.

Un año de actos de reconocimiento en Francia

Por un lado, el Gobierno quiere recordar a los españoles que en febrero de 1939 salieron en condiciones muy precarias para Francia y, de otro, homenajear a los que combatieron por la liberación del país en la Segunda Guerra Mundial. Este año se cumplen los 80 años de La Retirada y se pretende “rescatar del olvido al exilio republicano”, señala el director general para la Memoria Historica, Fernando Martínez López.

Los actos comenzaron el pasado sábado en París en el cementerio de Père Lachaise, donde este director general señaló la necesidad de llevar la Historia de los exiliados españoles “a las escuelas para que la conozca la gente joven”. En Francia habrá numerosos actos promovidos por los descendientes de los exiliados pero esta vez habrá apoyo y presencia del Gobierno español. En el cementerio parisino estuvo la subsecretaria del Ministerio de Justicia, Cristina Latorre, presidenta de la comisión del aniversario y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, hija de un exiliado español.

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