Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ETA

Euskadi paraliza la asignatura sobre la historia de ETA por la dura polémica

El Gobierno de Euskadi renuncia a implantar el material pedagógico en abril ante las críticas recibidas y buscará mayor consenso

El lehendakari Iñigo Urkullu habla con Jonan Fernández en febrero de 2016, en un acto de reconocimiento a víctimas de abusos policiales.
El lehendakari Iñigo Urkullu habla con Jonan Fernández en febrero de 2016, en un acto de reconocimiento a víctimas de abusos policiales.

El Gobierno vasco ha anunciado este miércoles su decisión de aplazar indefinidamente su propuesta de llevar a las aulas a partir de abril la historia de Euskadi de 1960 a 2018, que incluye la de ETA, con el objetivo de lograr un amplio acuerdo con las entidades educativas, las asociaciones de víctimas del terrorismo y los partidos. La Secretaría de Derechos Humanos y Convivencia del Ejecutivo vasco paraliza así el programa Herenegun (Anteayer), desarrollado a través de cinco vídeos y fichas complementarias para alumnos de cuarto de ESO y segundo de Bachillerato, por las duras críticas de entidades sociales y políticas.

El programa escolar, previsto inicialmente como experiencia piloto en ocho centros educativos, fue elaborado por el secretario de Derechos Humanos, Jonan Fernández, junto al historiador Juan Pablo Fusi; la exconsejera del Gobierno vasco Mari Carmen Garmendia y el veterano periodista Mariano Ferrer. Fueron especialmente críticas con el plan las asociaciones de víctimas del terrorismo, que presentaron una enmienda a la totalidad por considerarlo un modo de “blanquear la historia de ETA”, así como un grupo de historiadores vascos. En el terreno político, el PP y EH Bildu, desde posiciones antagónicas, también enmendaron a la totalidad el programa mientras el PSE, socio de gobierno del PNV, mantuvo una crítica más matizada. Solo el partido del lehendakari Urkullu asumió el programa.

La Secretaría de Derechos Humanos y Convivencia —que este viernes se reúne con el Consejo de Víctimas del Terrorismo, el organismo más crítico con Herenegun— adelanta que no va a retirarlo porque “la alternativa al relato en las aulas no puede ser el no relato”. Su propuesta es “abrir un proceso de diálogo con los sectores afectados para introducir propuestas que lo mejoren sin fijarse plazos”. El objetivo es alcanzar “un acuerdo lo más amplio posible”. “El gran debate se plantea entre educar e instruir. No se trata de decirles a los alumnos lo que tienen que pensar sino de estimularles a pensar críticamente”, precisa la Secretaría.

El Gobierno vasco establecerá “dos límites infranqueables en su propuesta definitiva: no aceptar nada que suponga la legitimación del terrorismo de ETA y no excluir en el programa a los demás terrorismos que existieron en Euskadi”. Su propuesta para alcanzar un acuerdo partirá de las aportaciones que ha recibido de instituciones escolares, asociaciones de víctimas del terrorismo, historiadores y partidos.

El PP vasco ha decidido enmendarlo a la totalidad y no ha presentado propuestas. El PSE ha presentado una enmienda crítica en la que subraya que Herenegun “no contribuye a la deslegitimación del terrorismo porque no aclara que ETA mató injustificadamente por pensar diferente”. Plantea críticas puntuales como la escasa presencia en los vídeos de resistentes contra ETA y de víctimas frente a exetarras. Con todo, defiende la necesidad de “llevar la historia de ETA a las aulas”.

Las instituciones educativas, sin embargo, no discrepan sustancialmente de la propuesta. El Consejo Escolar de Euskadi valora la iniciativa “como una oportunidad para que el alumnado conozca la historia reciente de Euskadi y, a través de ello, desarrolle un pensamiento crítico, que le permita pensar con autonomía, respetar otras visiones y deslegitimar el uso de la violencia”. Propone, complementariamente, “un plan de formación para el profesorado”. La Universidad del País Vasco (UPV) subraya que “desde el punto de vista de los principios rectores de la educación en derechos humanos ni de los contenidos históricos incorporados ni del modelo pedagógico subyacente existen razones que hagan aconsejable paralizar” el programa. El informe de la UPV propone la supervisión atenta del plan piloto para “tomar decisiones que pivoten sobre la lógica educativa”.

El texto de la Universidad de Deusto afirma que “de la unidad didáctica no se desprende que haya un enfoque general de equidistancia que trate de diluir la responsabilidad de ETA o legitimar o justificar la violencia”. “Los materiales [educativos] tampoco tratan de absolver la actuación de las instituciones públicas al contener una crítica explícita de su tardía reacción y de la pasividad inicial de buena parte de la sociedad vasca”, señala esta universidad, que, a pesar de todo, admite que deben mejorarse los materiales “para cumplir satisfactoriamente con su objetivo educativo”. 

El informe de la Universidad de Mondragón apunta que “se trata de un material necesario y adecuado” para abordar cuestiones como “la memoria, la convivencia y la justicia” así como para “promover una conciencia crítica sobre la violencia en el alumnado”.

La controversia por el relato salpica a los estudiantes

La falta de un consenso suficiente sobre la etapa más negra de la historia reciente de Euskadi ha desencadenado la decisión del Gobierno vasco de poner en cuarentena la unidad didáctica Herenegun (Anteayer). “Alimenta la teoría del conflicto, en una claro intento de blanquear la actividad terrorista de ETA”, protestaron la veintena de asociaciones agrupadas en la Fundación Víctimas del Terrorismo cuando se conocieron los detalles de la guía pedagógica que enseña el periodo 1960- 2018 y las secuelas del terrorismo etarra. Jonan Fernández, brazo derecho del lehendakari Urkullu en este asunto, ha defendido siempre lo contrario: “El contenido de Herenegun deslegitima el terrorismo y la violencia de ETA. Fue injusto y causó un daño irreparable, por su gravedad y prolongación en el tiempo”.

Los argumentos esgrimidos por los autores del trabajo —el historiador Juan Pablo Fusi, la exconsejera Mari Carmen Garmendia y el periodista Mariano Ferrer— no han logrado convencer a los grupos políticos ni a una gran parte de las víctimas del rigor académico e imparcialidad de la síntesis historiográfica que se quiere presentar a los estudiantes. Es una visión “honesta”, con “vocación de objetividad y perspectiva de verdad”, y elaborado desde la “neutralidad expositiva”, dijo Fusi, catedrático emérito de la Universidad Complutense, de Madrid.

La orientación dada a la guía pedagógica tampoco ha obtenido la aprobación de expertos historiadores, como José Luis de la Granja, quien aseguró a este diario que en Herenegun “se mantiene la tesis de que ETA nació contra Franco, cuando gran parte de la historiografía actual sostiene que en realidad nació contra España”. Martín Alonso apuntó a Jonan Fernández como “autor”, “protagonista” y “responsable” de la unidad didáctica por permitir el empleo de conceptos como el “empate infinito”, la “defensa incondicional” del diálogo y la fórmula del “final ordenado sin vencedores ni vencidos”. “Llama especialmente la atención la ausencia de referencias a los amenazados y extorsionados, los desterrados o los escoltas. Toman la palabra las víctimas más cercanas a la postura del Gobierno vasco y se obvia a las más combativas”, sostuvo María Jiménez, investigadora de la Universidad de Navarra.

El debate y la polémica han alcanzado a la esfera política, donde solo el PNV ha apoyado la tesis oficial y criticado la “virulencia” de las críticas recibidas. EH Bildu lo calificó de “poco equilibrado y muy ideologizado”, y optó por no enmendarlo para “no legitimar” un “producto malo”. El Gobierno central se ha sumado al coro contestatario, aunque ha aceptado colaborar para mejorar la guía “para que quede clara la deslegitimación de ETA y sus métodos”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >