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“Se está hablando de horas para llegar a Julen, pero hay que hablar de días”

A la pregunta de si hay posibilidad de hallarlo con vida, uno de los ingenieros de minas que participa en el rescate responde que la esperanza es "lo último que se pierde"

Juan López-Escobar, este jueves, junto al pozo en el que se busca al niño de dos años.

Quinto día de búsqueda del pequeño Julen, que cayó el domingo pasado en un pozo muy profundo y estrecho en Totalán (Málaga). Los trabajos para el rescate se han visto complicados por la orografía del terreno, los materiales que lo componen y las dificultades de la maquinaria para llegar hasta donde se ubica el pozo. Juan López-Escobar, delegado del Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Sur, que asesora y apoya al equipo de ingenieros que realiza las excavaciones necesarias para llegar a Julen, explica en una entrevista con EL PAÍS el estado en el que se encuentran los trabajos de rescate.

Pregunta. ¿Qué se está haciendo en estos momentos?

Respuesta. El objetivo es llegar al niño y se están haciendo dos túneles. No es más importante uno u otro, se trabaja en las dos hipótesis. La primera que llegue, mejor. Por un lado, hay un túnel horizontal, que se ejecutará con una tuneladora. Y luego, un sondeo vertical. Ambos sirven para introducir a los mineros y acercarlos hasta donde está Julen. Luego, su trabajo será excavar una galería de manera manual en condiciones muy complicadas. Lo harán con la piqueta, una cavidad de 1 metro por 1,20 que se irá apuntalando con un techo de madera y que ya libera el camino para que puedan acceder los bomberos y terminen de sacar al niño.

P. ¿Cómo será el trabajo de esos mineros?

R. El equipo de mineros está ya haciendo ensayos, comprobando la comunicación y preparándose para que puedan entrar de manera inmediata en cuanto se acaben las galerías. Son grandes especialistas y están dirigidos por Sergio Tuñón, de la brigada de Hunosa.

P. ¿Se han encontrado con una situación similar alguna vez?

R. Jamás nos hemos encontrado con una situación tan límite y tan singular, más aún con un niño de esta edad.

P. ¿Se estima algún plazo?

R. Hablar de plazos no tiene sentido. Se está hablando de horas, pero aquí hay que hablar de días. No hay estudios hechos y no sabemos cómo se va a comportar el terreno. Ayer [miércoles] había deslizamientos en los trabajos previos para la tuneladora. Mientras se hacían pruebas y en el transcurso de la planificación, también se consideró que es mejor primero retirar 30 metros de la ladera, hacer una plataforma y que desde ahí haya garantías de hacer un mejor sondeo, que tendrá unos 50 metros de profundidad.

P. ¿Tan compleja es la obra?

R. Sí. Se están poniendo una cantidad de medios inmensa. La maquinaria es muy compleja y tiene que llegar a un lugar al que un coche puede difícilmente subir, así que un camión lo tiene aún más complicado. La obra es complejísima y tiene una parte de ingeniería civil y otra de ingeniería minera. El equipo de Ingenieros de Caminos está realizando la obra civil, de acceso al lugar. Y los compañeros de minas están coordinando la patrulla minera que realizará el último tramo del túnel.

P. ¿Está habiendo improvisación?

R. Cuando se hacen obras, se hacen sobre plano. Y te vas adaptando en base a las circunstancias del terreno. Ahora no es que haya imprevisión, es que no hay estudio geológico previo porque la obra es de urgencia.

P. ¿Hay esperanza de encontrarlo con vida?

R. Es lo último que se pierde. El padre habla de un ángel de la guarda. Ojalá lo esté cuidando.

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