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PSOE y Ciudadanos recrudecen su batalla por el centro político

Los socialistas quieren aprovechar el cambio andaluz para colocar a al partido de Rivera definitivamente a la derecha

Pedro Sánchez y Albert Rivera en una reunión en el Congreso de los Diputados en junio de 2017. En vídeo, declaraciones de Pedro Sánchez en una entrevista de EFE difundida hoy.

Toda la política española mira a Andalucía: allí se marcará el terreno de juego para las elecciones generales. Ciudadanos, cada vez más incómodo con la presencia de Vox, no quiere perder el centro y avisa de que podría pactar con el PSOE en otras comunidades e incluso en La Moncloa. “Siempre es posible otro viraje de Pedro Sánchez”, ha bromeado este lunes José Manuel Villegas, su secretario general. El PSOE, que quiere aprovechar el cambio andaluz para colocar a Ciudadanos definitivamente a la derecha, descarta cualquier acuerdo. Ambos recrudecen su guerra por el centro político, clave para ver quién se hace con La Moncloa.

Nadie lo dice abiertamente, pero todas las formaciones políticas están muy pendientes de las consecuencias que tendrá el pacto en Andalucía para la política nacional. Hasta ahora, Ciudadanos nunca había entrado en un Gobierno y mantenía la ambigüedad al ser capaz de apoyar al PSOE en Andalucía y al PP en Madrid, por ejemplo. Sin embargo, el acuerdo con el PP, el primero de su historia con reparto de consejerías, le coloca más claramente a la derecha. Y eso es precisamente lo que sus dirigentes más temen: perder espacio en el centro, una de las grandes batallas políticas de los próximos meses. De hecho, según el último sondeo del CIS —realizado incluso antes de que se fraguara el acuerdo—, Ciudadanos se sitúa para los encuestados en una media del 7 en una escala del 1 al 10: claramente escorado a la derecha. Por el contrario, el PSOE en esa misma escala está como media en el 4,2; mucho más cerca del centro, que es el 5.

Ciudadanos se resiste a ese encasillamiento, y por eso lucha para evitar la fotografía a tres con Vox en Andalucía que exige Santiago Abascal. El partido de Albert Rivera insiste en que su pacto es solo con el PP: se mueve con mayor comodidad en el centro para seguir arrebatando votos al Partido Popular, su gran granero, pero también al PSOE. Según sus dirigentes, aún puede encontrar terreno entre los votantes socialistas más incómodos por la política de apaciguamiento en Cataluña.

En esa búsqueda en el caladero socialista, el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, ha dejado abierta abierta la posibilidad de repetir después de las elecciones generales, sean cuando sean, el pacto que en 2015 firmaron Sánchez y Rivera. Ahora sería mucho más difícil por el acercamiento del presidente tanto a los independentistas como a Podemos, pero no imposible, admitió a Europa Press. “Con un PSOE que mirara al centro, en vez de a los separatistas y populistas, sería posible llegar a acuerdos”, planteó.

José Luis Ábalos, secretario de organización del PSOE y ministro de Fomento, coloca en un artículo en este periódico a Ciudadanos definitivamente en la derecha. “PP y Cs han decidido librar su duelo en las afueras más apartadas de su orografía electoral. La consecuencia de esta apuesta estratégica ha sido el advenimiento de Vox y su empoderamiento como aliado apetecible”, señala.
“Siempre que ha podido elegir, Ciudadanos ha mirado a la derecha. Andalucía en 2015 no vale como ejemplo porque no había otra opción posible. Los hechos son los hechos: Murcia, Madrid, Andalucía ahora. Ciudadanos ha traicionado a los progresistas y liberales. Participan en el pacto con Vox. Es tremendo”, rematan en el Gobierno.

El que más claro ha hablado de esta batalla estratégica es Pablo Casado, líder del PP, que ha recomendado a Albert Rivera que se concentre en el centro, algo que según él ha sido muy útil para arrebatar votos a los socialistas en Andalucía, mientras el PP se ocupa de la derecha. “El PP y Ciudadanos debemos optimizar espacios y así podríamos gobernar los dos con mayoría absoluta en unos meses”, dijo abiertamente Casado en diciembre.

En realidad, nadie puede descartar ningún tipo de pacto. En ese inédito escenario, con cinco partidos nacionales con posibilidades de tener escaños, los estrategas están centrados ahora en una lucha feroz por arrebatar votos a los demás y así poder llegar al día del pacto con más fuerza.
El Gobierno y el PSOE tienen muy claro que su batalla en el centro pasa por asociar a Ciudadanos con el PP y Vox. En La Moncloa confían incluso en recuperar ahora votos que fueron a Ciudadanos.

Algunos barones socialistas, sobre todo los que temen más el efecto de la crisis catalana en su electorado, quieren acercarse a Ciudadanos y estarían muy cómodos gobernando con ellos si dieran los números después del 26 de mayo. Pero tanto el Gobierno como la dirección del PSOE quiere frenar este debate y alejarse de Ciudadanos, a quien en La Moncloa ya colocan en el grupo de “las derechas”. Ahora, mientras se acerca la fase electoral, la batalla por el centro será cruenta. Al día siguiente, en función de los números, llegarán los pactos.

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