Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sánchez logra establecer políticas de retorno con Malí

El presidente del Gobierno pide a los militares españoles en el Sahel que defiendan la seguridad de España y la UE

En vídeo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pasa revista a las tropas durante su visita a Malí. EFE / Vídeo: Atlas

Pedro Sánchez se ha dado un baño de uniformes en Malí. Rodeado por decenas de militares en la base de Koulikoro, a 60 kilómetros de la capital, ha elogiado la profesionalidad de las Fuerzas Armadas españolas y ha subrayado que su trabajo en el Sahel, donde campan a sus anchas las mafias de la inmigración y los grupos yihadistas, “no solo ayuda a la estabilidad de la región sino también a la seguridad de España y de la Unión Europea”. Además, ha aprovechado su primer viaje al África subsahariana para pactar un programa de retorno de inmigrantes.

En el aeropuerto de Bamako Sánchez se ha reunido con el primer ministro maliense, Soumeylou Boubèye Maïga, con quien ha pactado un programa de retorno voluntario de inmigrantes. El presidente español ha logrado establecer un acuerdo con el Gobierno del país africano para el retorno de malienses inmigrantes en España, recuperando así unas políticas que se habían suprimido en 2016.

Según el acuerdo alcanzado, el Estado español está dispuesto a pagar, además del vuelo de vuelta, una cantidad de bolsillo, en torno a 400 euros, y una subvención para la puesta en marcha de un proyecto en su país de hasta 1.000 euros. Parte del dinero podría salir, según Moncloa, del fondo de 3,2 millones aportado por España a la Organización Internacional de Migraciones (OIM). Eso sí, solo se entregará el dinero a los inmigrantes cuando estén de vuelta en casa. En España residen legalmente 55.000 malienses, la segunda colonia más numerosa en la UE tras Francia. Una fórmula similar ya se aprobó bajo el mandato de Rodríguez Zapatero, pero tuvo escasos efectos prácticos y se acabó abandonando.

El jefe del Gobierno ha aterrizado en el aeropuerto de Bamako (Malí) a las 10.45 hora local para visitar por vez primera a las tropas españolas desplegadas en el exterior desde que llegó a La Moncloa, en junio pasado. En total ha pasado seis horas en el corazón del Sahel. En esta inmensa región se originan "desafíos globales y amenazas a nuestra seguridad que no pueden combatirse únicamente en nuestros países”, ha señalado.

Le han acompañado el director de Seguridad Nacional, el general Miguel Ángel Ballesteros; su asesor diplomático, José Manuel Albares, y el comandante del Mando de Operaciones, el teniente general Fernando López del Pozo, pero no la ministra de Defensa, Margarita Robles, como hacían todos sus antecesores. Fuentes de Moncloa han restado importancia a esta ausencia y se han limitado a señalar que era “un viaje del presidente”.

También en el aeropuerto, Sánchez ha conversado con el jefe de la Fuerza Conjunta G-5 (a la que aportan tropas de Mauritania, Burkina, Chad, Níger y Malí), el general mauritano Hanena Ould Sidi, y con los integrantes del destacamento Marfil (que forman 56 militares y un avión de transporte Hércules), que prestan apoyo a las operaciones militares francesas en África Occidental desde Dakar (Senegal).

Posteriormente se ha trasladado en helicóptero a Koulikoro, principal centro de adiestramiento del Ejército maliense por parte de la UE. España, con 255 efectivos de un total de 598 procedentes de 26 países, es el mayor contribuyente de EUTM Malí. Desde enero pasado y durante 10 meses, el mando de la misión europea lo ejerció el general español Enrique Millán, quien el 12 de noviembre dio el relevo al alemán Peter Mirow, que ha recibido a Sánchez en Koulikoro.

El presidente ha tenido un recuerdo para el infante de Marina Antonio Carrero Jiménez, de 27 años, fallecido el pasado 18 de mayo en un accidente de tráfico en Malí y única baja mortal de las Fuerzas Armadas españolas en el exterior durante 2018. A los militares les ha deseado que vuelvan sanos y salvos a España, con la misión cumplida, antes de brindar, aunque sin copas, “por el primer soldado de España: el Rey”.

La misión de la UE se lanzó en enero de 2013, después de que la intervención francesa frenase la ofensiva yihadista que, tras haber tomado el control de la revuelta tuareg, amenazaba Bamako. Cinco años después, el país sigue sumido en la inestabilidad y la violencia ha desbordado su zona septentrional para extenderse a la región de Mopti, en el centro, y a la frontera con Níger.

El actual mandato de EUTM Malí expira en mayo de 2020. Además de dar asesoramiento, instrucción y entrenamiento al Ejército maliense, la misión de la UE presta apoyo a la fuerza del G-5 en su lucha contra una pléyade de grupos yihadistas que incluyen desde las filiales de Al Qaeda o el Estado Islámico a Boko Haram. La zona de operaciones de la misión se ha ampliado hasta Tombuctú y Gao, en el límite con el desértico norte del país, a donde los equipos de instructores europeos se desplazan por periodos de entre una y cinco semanas.

Sánchez ya felicitó las navidades a los 3.025 militares españoles desplegados en el exterior el pasado día 24, a través de una videoconferencia desde el portaeronaves Juan Carlos I, atracado en la base de Rota. Aunque el jefe del Gobierno es legalmente el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Sánchez solo había visitado hasta ahora una unidad militar: la base aérea de Los Llanos (Albacete) el pasado 10 de octubre. Dos días después acompañó al Rey en la tribuna del desfile de la Fiesta Nacional y el próximo 6 de enero asistirá a la celebración de la Pascua Militar en el Palacio Real.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >