Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

PP y Ciudadanos ultiman el reparto al 50% de las consejerías

Ambas formaciones tienen muy avanzadas las conversaciones y quieren empezar a gobernar antes de que finalice enero

Cartel electoral de Juanma Moreno, el candidato del Partido Popular.

Las negociaciones entre PP y Ciudadanos para forjar el primer Gobierno alternativo al PSOE en Andalucía comienzan oficialmente el martes, pero la base sobre la que cerrar los acuerdos está ultimada. Sobre la mesa se encuentra la presidencia y la vicepresidencia de la Junta, que ya estarían prácticamente adjudicadas al popular, Juan Manuel Moreno, y al candidato del partido naranja, Juan Marín, respectivamente, y el reparto de consejerías al 50% entre ambas formaciones. Los dos partidos quieren sellar la alianza antes de Navidad —el 27 se constituye la Cámara andaluza— de modo que en el concierto al que lleguen, la presidencia del Parlamento irá indisolublemente unida a la del Ejecutivo andaluz. Así lo han expresado estos días altos cargos populares de Andalucía, quienes dan por hecho que el pacto para la legislatura e incluso las primeras medidas ejecutivas están casi cerradas. En todo caso, el éxito final de ese acuerdo depende de los votos afirmativos de Vox durante el pleno de investidura.

Las conversaciones están muy avanzadas, aseguran fuentes de ambos partidos. Los secretarios generales del PP y Ciudadanos, Teodoro García Egea y José Manuel Villegas, que son quienes liderarán los respectivos equipos negociadores, ya han mantenido algunos contactos la semana pasada y han fraguado ya los cimientos del acuerdo, indican. Los populares dan por hecho que será Moreno el presidente de la Junta y que Juan Marín será el vicepresidente único. El candidato popular prometió durante la campaña que, si ganaba las elecciones, establecería dos vicepresidencias, una de Economía, Hacienda y Turismo y otra de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca. Moreno renunciaría a esa bicefalia para dotar de mayor relevancia al puesto que ocuparía el líder territorial de Ciudadanos.

En este punto, la formación de Albert Rivera hará valer su tesis de que son la fuerza que más han crecido y que quien debe liderar el cambio es Marín, dado que al PP los casos de corrupción lo incapacitan para dirigir un proyecto regenerador en Andalucía. Fuentes del PP, sin embargo, sostienen que frustrar la alternancia en la comunidad por hacer valer las expectativas del líder territorial de los naranjas acabaría pasándole factura a Ciudadanos y que la opción de Moreno está muy avanzada. El propio presidente de los populares andaluces se ha manifestado muy confiado en esta posibilidad en los últimos días, indican desde su entorno.

A cambio de asegurarse la dirección del Gobierno, el PP ofrece a Ciudadanos la presidencia del Parlamento. Una figura relevante en el devenir de la vida parlamentaria andaluza por la importancia de sus funciones. Para su elección, además de los votos de ambos partidos, serían necesarios los de Vox. Si el apoyo se materializara, la mayoría en la Mesa, también estratégica, quedaría en manos del llamado bloque de las derechas.

Gobierno de cambio antes de que finalice enero

Ambos partidos tienen prisa por materializar el cambio y barajan el 25 de diciembre o máximo el 26, para oficializar el cierre del acuerdo. Una vez constituido el Parlamento, el 27 de diciembre, los grupos parlamentarios se organizarán en el plazo de los cinco días siguientes y su presidente podría empezar a llamarlos a consultas para, en el plazo máximo de 15 días, fijar el pleno de investidura. Si se cumple el guion, habría un presidente de la Junta distinto del PSOE, por primera vez en 36 años, antes de que finalice enero.

El partido de ultraderecha ha allanado bastante la vía al acuerdo entre PP y Ciudadanos al asegurar que no opondrá puestos de Gobierno a cambio de su apoyo a la alianza que favorezca el fin de los gobiernos socialistas en la Junta. Aquí es donde los de Rivera tratarán de buscar la abstención del PSOE en segunda vuelta, para evitar la tesitura de tener que cargar con el lastre de que han sido respaldados por un partido de extrema derecha, un apoyo sobre el que han alertado sus socios europeos del grupo ALDE y su candidato a la alcaldía de Barcelona, el ex primer ministro francés, Manuel Valls. Tener que hacer frente al peso de ese sostén de Vox es la baza en la que confían los socialistas para frustrar en el último momento el acuerdo entre el PP y la formación naranja.

Los populares y Ciudadanos también han sentado las bases de los primeros pasos que darán si acaban ocupando el palacio de San Telmo, la sede del Gobierno andaluz. A falta de conocer el reparto de las consejerías, que se haría prácticamente por mitad, y que es lo que aún queda por decidir, según las fuentes consultadas, el cambio de políticas y de estructura en Sanidad y Educación sería una de las primeras medidas que se adoptarán, así como la reducción de impuestos, señalan. La auditoría del sector público, incluida en el programa de Ciudadanos y que Vox también ha reclamado, también será una de sus prioridades para poder reformar la estructura administrativa de la Junta y recortar y suprimir los organismos duplicados.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información