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“Mi única línea roja es la presidencia de la Junta”

El candidato popular Juan Manuel Moreno negocia desde el lunes la formación de un Ejecutivo autonómico tras 36 años de socialismo

Juan Manuel Moreno, en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Después de 36 años y 10 legislaturas, Andalucía está a las puertas de contar por primera vez con un Gobierno ajeno al PSOE. Juan Manuel Moreno (Barcelona, 48 años) confía en acordar un Ejecutivo con Ciudadanos en las negociaciones que empiezan el lunes y que prometen dos intensas semanas a sus protagonistas. Los dirigentes de Vox (12 de 109 escaños) han declarado que no tienen intención de acaparar cargos, y a esa palabra se agarra Moreno para creer que su Gobierno no tendrá miembros de extrema derecha. Eso sí, necesita sus votos para ser investido presidente de la Junta. Durante la media hora de entrevista, en la cafetería de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, grupos de estudiantes muy jóvenes le piden fotos y otros le increpan.

Pregunta. ¿Qué posibilidades ve del 1 al 10 de que fructifiquen las negociaciones para formar Gobierno?

Respuesta. Estamos en un siete o un ocho. La única opción para que no se diera sería que Ciudadanos se aliase con el Partido Socialista para buscar una fórmula que llevara a un bloqueo de la situación por falta de acuerdo, y este a una repetición de elecciones. Es el único escenario que veo alternativo, que Ciudadanos no quisiera llegar a un acuerdo y le lanzara un salvavidas a Susana Díaz y la rescatara. Yo ahora lo veo poco propicio en términos electorales porque Ciudadanos se juega muchísimo. No ya solo en Andalucía, meses después habrá elecciones en toda España y no creo que Ciudadanos se arriesgue a sufrir un castigo electoral.

P. Vox dice que no tiene interés por acaparar cargos...

R. No tengo por qué no creerme las declaraciones de sus dirigentes.

P. ¿Ve usted más posible una gestión de la Junta más centrada por usted mismo y Ciudadanos, o más escorada a la derecha por Pablo Casado y Vox?

R. No es nada nuevo nuestro discurso en inmigración o el discurso nítido sobre la integridad de España. No hay escoramiento, sino una posición de siempre.

P. ¿Le gusta algo del programa de Vox?

R. No he visto todavía su programa, coincidimos en la defensa de la nación de España.

P. ¿Es su línea roja con Vox la supresión del Estado de las autonomías?

R. Casado ha dicho claramente que cree en el Estado de las autonomías que refleja la Constitución del 78, esas comunidades han sido un modelo de éxito, otra cosa es que haya que mejorarlas. Nosotros vamos a gobernar con nuestro programa electoral. Tenemos que ver los puntos de encuentro y los puntos de desencuentro, encapsularlos, no tratarlos. Eso no entra dentro del avance de un Gobierno, estamos de acuerdo en materia económica, social.

P. La dirección estatal del PP parece dar pasos en falso al anticipar la negociación: reparto de consejerías a Ciudadanos y Vox, estudiar el cierre de Canal Sur como pidió Vox… No le hace a usted un favor.

R. Al final Ciudadanos es un partido que marca mucho la pauta desde Madrid y eso condiciona mucho. Cuando tienes que acordar con Ciudadanos y estos quieren que se lleve desde Madrid… pues entran los actores nacionales. Somos un partido nacional y es lógico que ellos [el presidente del PP, Pablo Casado, y su secretario general, Teodoro García Egea] tengan opinión y visión sobre los temas. Hablamos mucho.

P. ¿Desde dónde se llevará la negociación?

R. Evidentemente, desde Andalucía. Estas elecciones son autonómicas y decidimos cuestiones de carácter autonómico. Ahora bien, habrá asuntos que se tratarán aquí y otros directamente en Madrid.

P. ¿Qué personas formarán su equipo negociador?

R. Todavía no lo he pensado porque tengo pendiente que Juan Marín me traslade cuántas personas prefiere para negociar. Si quiere un equipo pequeño o amplio y sectorial.

P. ¿Y cuál es su opción?

R. Tiene que ser un equipo operativo y funcional, no más de tres personas, es suficiente.

P. ¿Habrá alguien de Génova?

R. Sí, evidentemente.

P. ¿Y luz y taquígrafos?

R. Hombre, no vamos a estar radiando ni televisando. Las negociaciones requieren de discreción, si no, nunca salen bien. Solo se trasladarán los resultados. Por parte del PP no va a haber ningún tipo de filtración.

P. ¿Qué fecha límite tendrán?

R. El 27 de diciembre se decide quién tendrá mayoría en la mesa, si el bloque de cambio, o el PSOE y Podemos. Por tanto, antes de ese día debería estar cerrada. La negociación del Parlamento está vinculada al Gobierno, son dos caras de la misma moneda. La semana que viene o la siguiente deberíamos cerrar la mesa del Parlamento y el Gobierno autonómico. Y luego Ciudadanos tendrá que decidir si quiere un acuerdo de legislatura, de investidura o un acuerdo de Gobierno.

P. ¿Y usted qué prefiere?

R. Yo prefiero estabilidad. Y un acuerdo de Gobierno. Hay que ser flexible en cualquier negociación y se puede hablar de todo. Solo hay una línea roja, que es la presidencia de la Junta. Los andaluces nos han colocado de pilotos para guiar esa transición hacia el cambio en Andalucía.

P. Dicen que en Ciudadanos hay cargos que admiten que la presentación de investidura de Marín era un farol para negociar.

R. No lo sé, pero veo incomprensible que la tercera fuerza política quiera presidir el Gobierno.

P. Viendo sus 26 escaños [tenía 33] y los 300.000 votos menos del PP, parece que la posibilidad de ser presidente se abre por méritos o deméritos de terceros…

R. Creo que es un mérito por la feroz batalla dentro del centroderecha, hemos mantenido una digna competencia.

P. ¿Qué se hizo mal en campaña para bajar siete escaños?

R. Siempre hay margen de mejora. Fuimos los primeros que pusimos un eslogan de “garantía de cambio”. Las ideas fuerza que hemos manejado han sido claramente acertadas.

P. Las encuestas han errado y los expertos achacan ese error al tamaño de las muestras. ¿Tendrá Andalucía un centro demoscópico con fondos públicos para conocer las preferencias políticas de las andaluzas ahora que ha muerto el Egopa?

R. Dependerá si es de interés, esto es como todo. Ahora tenemos que fijar unas políticas de prioridad en el gasto, en ámbitos sanitario y educativo, donde hay carencias. Si podemos crear un centro de estudios realmente independiente y capaz de producir datos productivos, iremos adelante.

P. Ha denunciado nombramientos in extremis en el SAS.

R. El partido socialista ha entendido ya que han perdido el Gobierno, en Ferraz han asumido que el momento de Susana Díaz y del PSOE ha terminado. Y lo que quieren es recolocar a personas que han hecho favores al Partido Socialista para dejarlos instalados cómodamente.

P. ¿Qué pesó más para la derrota del socialismo andaluz?

R. Fue un cóctel, a los 40 años se le sumó la gestión tremendamente mala de Susana Díaz. Todo eso ha explosionado.

P. ¿Ve usted cuatro años a Susana Díaz en la oposición?

R. Lo veo francamente complicado. Susana Díaz debería aceptar el resultado y que su tiempo ha acabado. Debería dar paso al relevo al Gobierno. Cuanto más se resista, más difícil será ese cambio y peor lo tendrá su partido. Es una decisión personal, pero creo que enrocarse es un grave error. El PSOE necesita tiempo para regenerarse. 

"Garantizaremos la independencia de Canal Sur"

P. Una asesora me contaba que usted gana mucho cuando rompe el protocolo, que le encorseta.

R. Estamos encorsetados, pero no por el protocolo, sino por la seriedad y rigor de los asuntos que tratamos. Los asuntos políticos son temas serios y tienes que adoptar un lenguaje y comportamiento serio. Pero no es protocolo, somos todos personas sensatas, la mayoría de las personas cuando las conoces te das cuentas que detrás de su posición política, aunque sea contraria, hay una persona que busca lo mejor para todos nosotros.

P. ¿Tiene química con los otros candidatos?

R. Tengo muy buena relación con Juan Marín, buena relación con Teresa Rodríguez, también fluida con Maílllo desde la distancia ideológica y con Susana Díaz es más tensa, compleja y distante.

P. El PP ha cargado en ocasiones contra Canal Sur por falta de imparcialidad. ¿Usted garantizará esa independencia?

R. Evidentemente. Canal Sur necesita un nuevo modelo de gestión y televisión. Porque no es normal que todo el mundo esté enfadado. Hay problemas con los productores audiovisuales, con los trabajadores de la cadena, el nivel de audiencia ha bajado a mínimos históricos… Es evidente que el modelo de gestión pública del socialismo ha sido incapaz.

P. ¿Cómo lo hará?

R. Cambios significa una televisión de servicio público y no una televisión al servicio del Partido Socialista, sino al servicio de los andaluces. Debatiremos y podremos hacer una nueva ley para elegir un nuevo modelo para el presidente y director de la RTVA y tener un profesional de prestigio para garantizar esa independencia.

P. ¿Se renovarán de una vez los órganos de extracción parlamentaria como la RTVA o la Cámara de Cuentas?

R. Sí, por supuesto. Tenemos representantes en el Consejo Audiovisual que son anteriores a 2012, paralizados permanentemente incumpliendo el Estatuto de Autonomía. Ahora tenemos que dialogar mucho y llegaremos a un acuerdo.

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