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Dolores Delgado acusa a la derecha de usar a Villarejo para atacar al Gobierno

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, está segura de que el excomisario José Villarejo ha pretendido chantajearla para obtener beneficios procesales

Delgado, este miércoles, en el Congreso. En vídeo, la ministra acusa a la derecha de usar a Villarejo para atacar al Gobierno

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, está segura de que el excomisario José Manuel Villarejo ha pretendido chantajearla para obtener beneficios procesales en su situación de imputado y encarcelado por graves delitos. Si eso le parece grave, no menos se le antoja que “la derecha y extrema derecha” haga uso de ese intento de extorsión para “debilitar al Gobierno”. PP y Ciudadanos preguntaron una y otra vez que si hay o no chantaje y Delgado recalcó que no tuvo relación profesional ni de amistad con el expolicía.

Las grabaciones que salieron a la luz sobre una comida de hace nueve años del comisario José Villarejo con otros altos funcionarios de policía, el juez Baltasar Garzón y la actual titular de Justicia, Dolores Delgado, entonces fiscal de la Audiencia Nacional, volvieron al Congreso donde la ministra aseguró que nunca tuvo relación personal y profesional con el expolicía encarcelado. A iniciativa propia, Delgado compareció en la Comisión de Justicia para no solo defenderse sino atacar a “la derecha, la extrema derecha y la extrema extrema derecha”, de utilizar esas grabaciones y el chantaje de un delincuente para “debilitar al Gobierno” a través de ella. “Después de haber alimentado esta cloaca, la derecha, la extrema derecha, la extrema extrema derecha se atreven a usar contra mí las actividades que ellos mismos fomentaron sin rubor alguno”.

Cuándo descubrió la ministra que Villarejo era mafia y que pertenecía a las cloacas del Estado, fueron las preguntas que con reiteración le formularon el representante de Ciudadanos, Ignacio Prendes y la portavoz del PP María Jesús Moro. Desde luego, hace nueve años no lo sabía. En ese almuerzo estaban su compañero de la Audiencia Nacional, el entonces juez Baltasar Garzón, y altos cargos policiales dedicados a la lucha antiterrorista con los que Delgado sí tenía relación profesional. No la tenía con Villarejo. En su contraataque la ministra habló de chantaje con el objetivo de Villarejo de obtener beneficios procesales y directamente señaló que pretende “salir de la cárcel”.

“Ni relación personal”

La ministra ha asegurado que no ha mentido en sus explicaciones a pesar de que en un primer momento hubo matizaciones importantes sobre si conocía o no a Villarejo. “No mentí; yo no tenía relación profesional con el comisario ni relación personal, no era amigo mío”, aseguró. A ese almuerzo la llevó Garzón, según señaló la ministra, que en ningún momento entró en el contenido de las grabaciones. “Varios segundos en una grabación de cuatro horas”, recalcó Delgado para dar a entender que el contexto pudiera cambiar la impresión inicial. En esa conversación se notó familiaridad y Villarejo cuenta que montó una empresa de prostitución para obtener información, entre otros comentarios.

Las alusiones de la ministra a las cloacas y a la mafia policial fueron el aspecto en el que pusieron el énfasis los representantes de ERC, PNV, Podemos y Bildu. Casi nada del contenido de las grabaciones. En estas sí entraron Prendes y Moro para quienes lo relevante es si hay materia para que la ministra pueda ser chantajeada por lo que, si así fuera, no está en condiciones de ser ministra. Anoche no había nada que votar, pero anteayer el pleno del Congreso votó una moción para que la ministra dimita que salió adelante por la abstención de ERC y Podemos, además del voto a favor de populares y Ciudadanos. El 25 de septiembre el Senado la reprobó. Al final de la sesión tanto Prendes como María Jesús Moro se acercaron a la mesa para despedir a la ministra con un saludo.

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