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El Senado reprueba a la ministra de Justicia

Delgado recuerda las desautorizaciones de Rafael Catalá y José Manuel Maza por interferir en el Poder Judicial durante el último Gobierno del PP

La ministra de Justicia, este martes en el Senado.

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha sido reprobada por el Senado este martes a iniciativa del PP, y con el apoyo de Ciudadanos, coincidiendo con uno de sus momentos más delicados desde que asumió el cargo hace poco más de tres meses. El PP, que presentó la iniciativa el pasado 12 de septiembre, ha utilizado su mayoría absoluta para retirar la confianza de la Cámara alta a la ministra por su supuesto abandono del poder judicial y del instructor del ‘procés’, el juez Pablo Llarena, ante la demanda civil presentada contra este en Bélgica.

Los populares, que han justificado la iniciativa en que la ministra “dejó en la estacada al juez", recibieron el apoyo de Ciudadanos, Foro Asturias y UPN, mientras que el PSOE, Unidos Podemos, PNV y Compromís (con muchas reticencias) votaron en contra. Tanto ERC como el PDeCAT, con duros reproches a Llarena, se han abstenido.

Aunque la reprobación de un ministro no tiene implicaciones más allá del ruido parlamentario y su impacto mediático, la de la titular de Justicia se produce en medio de la última crisis que sacude al Gobierno y con ella de protagonista. La filtración del contenido de unas grabaciones a la ministra, realizadas en 2009 durante un almuerzo en el que se celebraba la concesión de la medalla al mérito del excomisario José Villarejo, y su posible relación con el expolicía han agudizado la situación de  Delgado. Una circunstancia que no ha desaprovechado el PP, que ha pedido su dimisión por sus hipotéticos contactos con el excomisario, quien ha utilizado su paso por las cloacas del Estado para sus intereses particulares.

Villarejo, al que se atribuye la difusión de los audios, se encuentra en prisión provisional por cohecho, blanqueo de capitales, organización criminal, descubrimiento y revelación de secretos y extorsión. Para los populares, Delgado, que en el momento de las grabaciones era fiscal de la Audiencia Nacional, “ha faltado a la verdad, que es una norma sagrada de la política”, al haber reconocido su encuentro con el expolicía tras haberlo negado.

A pesar de que la iniciativa de reprobación quedaba fuera de la sesión plenaria de este martes, el PP ha forzado el cambio de orden de las mociones (algo inédito en un pleno hasta ahora) para anticipar el debate y la votación. La medida ha contado con la oposición de los senadores socialistas. Durante el pleno, la ministra ha respondido a tres preguntas, pero no se ha quedado a la moción. Los populares han exprimido la intervención de Delgado en la sesión de control al Gobierno para llevarla al terreno de la reprobación.

La senadora Esther Muñoz la ha llamado “todavía ministra” y la ha instado a dejar el Gobierno. “Tiene que dimitir por mentir, no espere a ser reprobada esta tarde. Si tiene algo de dignidad dimita ya”. La ministra ha recordado las reprobaciones del ministro del PP Rafael Catalá y el fiscal general del Estado José Manuel Maza “por interferir en el Poder Judicial”. La bancada popular entonces ha lanzado insistentes gritos de “dimisión”, obligando al presidente del Senado, Pío García Escudero, a intervenir para asegurar la buena marcha del pleno. Delgado, en tono afectado, ha dirigido algunas duras frases a los populares con motivo de sus respuestas sobre la memoria histórica, la justicia universal y la lucha contra la corrupción. “Seguimos en el camino, pese a quien pese”, ha advertido.

En declaraciones en los pasillos del Senado, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha referido no sentirse agraviado por la ministra de Justicia, que en las grabaciones lo llama “maricón” y, por tanto, no necesita disculparse. “Lo importante no son las palabras sino los hechos y este es un Gobierno cohesionado. Este es el Gobierno de la diversidad y de la igualdad. Para disculparse hay que haber ofendido o haber querido ofender. En el Gobierno somos todos y todas un ejemplo de los que es este país, diverso e igual. Y todos los ministros vamos a seguir en nuestro puesto de trabajo colaborando y empujando para que este país sea un poquito más igual”, ha manifestado.

El PP ha aprovechado su presencia en la sesión de control para atizar el fuego contra Delgado, de la que han criticado sus “comentarios homófobos”. Su senador Antonio Sanz ha instado al ministro del Interior a “dejar ya el Gobierno si quiere mantener su prestigio” y dejar de sentarse junto a una ministra que “miente, se mofa y está bajo sospecha”. En su respuesta, Grande-Marlaska ha instado al PP del Senado a luchar contra la homofobia. “Yo di un paso hace muchos años. Defienda usted los derechos de todos en este país, dentro de la diversidad y públicamente”, lo ha exhortado.

En la actual legislatura, el Congreso de los Diputados ha reprobado a cinco ministros del PP por diferentes causas. La última fue la ahora exministra de Sanidad Dolors Montserrat por “incumplimiento grave y reiterado” del Pacto de Estado contra la Violencia Machista. La precedieron el entonces ministro de Justicia Rafael Catalá (por sus nombramientos polémicos y su gestión en el caso Lezo), los de Interior y Exteriores, Juan Ignacio Zoido, y Alfonso Dastis (por incumplir la cuota de refugiados impuesta por la Unión Europea) y el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro (por la inconstitucionalidad de la amnistía fiscal).