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Los mensajes en árabe hallados en casa del atacante de Cornellà no citan la yihad

La Audiencia Nacional prima los motivos personales en la actuación suicida de Abdelouahad Taib aunque no descarta el terrorismo

Agentes de los Mossos en la comisaría de Cornellà el pasado lunes.

La Audiencia Nacional no descarta que Abdelouahad Taib, el ciudadano argelino que atacó con un cuchillo la comisaría de los Mossos de Cornellà (Barcelona) en la madrugada del lunes y que resultó muerto de tres disparos efectuado por una agente de la policía autonómica catalana, actuara con una motivación terrorista. Sin embargo, con los datos que se conocen hasta ahora, los investigadores dan prioridad a la tesis de que actuó por “una motivación personal encauzada desde el punto de vista religioso”, según fuentes de la fiscalía. La víspera del atentado, Taib dejó un mensaje a la ciudadana española de la que se había separado hacía un año, pero con la que seguía conviviendo, que decía lo siguiente: “Me voy, inshallah [si Dios quiere], al Gran Sitio que está arriba”.

No fue el único. En su domicilio, los agentes encontraron, al menos, otras dos hojas con textos en árabe. Uno recogía impresa la frase "qué Dios te acoja en su seno, amigo". La segunda, manuscrita, es una carta en la que su autor suplica a Dios que le perdone. Según ha detallado este martes la Cadena Ser, se trata de siete líneas en las que su autor -presumiblemente Taib- utiliza frases ceremoniosas dirigidas a su Dios en las que le apela para que le ayude y le dé su bendición por aquello que va a hacer. Los investigadores lo consideran una especie de oración supuestamente redactada por el fallecido. En ninguno de los dos documentos, confirman fuentes policiales, hay referencias a la yihad.  

Según fuentes de la fiscalía, Taib atacó a una mossa que hacía guardia en la puerta de la comisaría “con ánimo de matar o de morir matando”. De ese modo, afirman en la fiscalía, buscaba una suerte de redención religiosa de lo que consideraba el pecado de ser homosexual. En los últimos tiempos, su entorno había observado en Taib, si no una radicalización, sí un mayor rigor en la observancia de los preceptos del Islam y en la práctica de la religión. La investigación trata de averiguar, entre otros extremos, si recibió algún tipo de adoctrinamiento que le llevara a atentar en la comisaría. Fuentes policiales detallan que en los análisis de urgencia que se ha realizado en fuentes abiertas de la actividad en redes sociales del ciudadano argelino no se ha detectado ninguna conexión con grupos yihadistas o de apoyo a los mismos.

Según los vídeos que han manejado los investigadores, Taib entró en la comisaría y, tras pasar al lado del mostrador donde estaba la agente a través del hueco de la mampara que sirve para atender a los ciudadanos,  se abalanzó sobre ella, que estaba sentada en una silla. El cuchillo que llevaba el atacante pasó cerca del cuerpo de la agente, que se puso a salvo a la carrera. Fue ella misma la que disparó al menos cuatro tiros, tres de los cuales impactaron en el cuerpo del atacante. Uno alcanzó al fallecido en la cabeza. Los otros dos impactaron en un brazo y una pierna.

Entre los efectos personales de Taib, tras el registro de su domicilio en Cornellà, los agentes varios terminales de teléfonos y tarjetas, una de ellas de una compañía argelina. También han intervenido tres ordenadores portátiles, varias consolas de videojuegos, una tableta y un pendrive. Su mujer, presente en el registro, aseguró a los agentes que desconocía la existencia de, al menos, uno de los móviles. El contenido de todo este material informático ha sido clonado y los mossos esperan la autorización del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que se ha hecho cargo de la investigación, para facilitar una copia a la Policía Nacional y la Guardia Civil, con los que la colaboración está siendo muy estrecha.