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Operación Ganímedes: en busca de los últimos 70.000 coches robados en España

La Guardia Civil recupera tras dos años y medio de investigación 342 vehículos sustraídos por bandas organizadas y que fueron vendidos ilegalmente en 17 países

Agentes de la UCO comprueban el número de bastidor de uno de los vehículos recuperados en la operación Ganímedes.
Agentes de la UCO comprueban el número de bastidor de uno de los vehículos recuperados en la operación Ganímedes.

Dos años y medio de investigación sobre los cerca de 70.000 que han sido robados en ese tiempo en España han permitido a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil recuperar 342 vehículos de ellos que estaban matriculados de manera ilegal en otros países. La Operación Ganímedes –que ha contado con la participación de las policías de Alemania, Austria, Polonia y Marruecos, y el apoyo de Europol- se ha saldado con la detención de 24 personas que formaban parte de varios grupos especializados en la sustracción de vehículos, según hizo público este viernes la Guardia Civil. En España, cada año, se denuncia una media de 40.000 robos de coches, muchos de los cuales nunca son localizados.

La UCO inició esta investigación a comienzo de 2016 con el exhaustivo análisis de los últimos vehículos que figuraban como robados en España. Las pesquisas dieron sus primeros pasos con el cruce de las 17 cifras que componen el número de bastidor de los automóviles (el DNI de los mismos) que figuraban en las bases de datos de la Dirección General de Tráfico como sustraídos con la información que se recogían en bases similares de los otros países de la UE a través de la plataforma Eucaris. Se buscaban coincidencias que revelasen que esos automóviles habían sido matriculados en la Unión Europea (UE) de manera ilegal. También se intercambiaron datos con la Gendarmería de Marruecos ante la sospecha de que una parte importante de los coches sustraídos hubieran tenido como destino final el país norteafricano.

Con los resultados obtenidos, los agentes de la UCO estudiaron las circunstancias concretas de cada robo para determinar la existencia de patrones comunes -como la zona geográfica, el modelo de vehículo sustraído y la franja horaria de la sustracción- para detectar la actuación de grupos organizados. Los resultados de este detallado estudio "prácticamente manual", según recalcan fuentes cercanas a la investigación, permitieron finalmente localizar 342 automóviles robados que circulaban en el extranjero. Marruecos ha sido el país en el que más se han localizado. En concreto, 121. En Alemania se localizaron otros 60 y medio centenar, en Francia. Les siguen Rumanía y Polonia. En total, la Guardia Civil ha localizado coches robados en 17 países. De ellos, 16 de la UE.

En uno de los grupos desarticulados estaban encuadrados cinco delincuentes de origen polaco que ya fueron detenidos por hechos similares en 2012 en España dentro de la que entonces se bautizó como Operación Diamond. Tras aquel arresto, los delincuentes se habían trasladado a Alemania y Polonia, donde habían creado lo que la Guardia Civil denomina una "banda espejo", ya que seguían actuando en estos países de modo idéntico a como lo habían hecho en España tanto en la sustracción de vehículo como en el robo de documentación original de otros automóviles. Este grupo contaba con un aparato de falsificación en Polonia que se encargaba de elaborar tanto contratos de compraventa como permisos de circulación de los vehículos, para lo cual utilizaban impresoras profesionales que les permitía obtener copias idénticas a las originales. Este grupo realizaba después reportajes fotográficos de los coches para luego ponerlos a la venta en webs especializadas de Alemania y Polonia. Sus precios de venta, siempre inferiores a los de mercado, aseguraban su rápida venta.

Otro de los grupos desarticulados estaba asentado en la localidad alemana de Frankfurt, desde la que sus integrantes –ciudadanos de nacionalidad rumana- viajaban habitualmente a España haciéndose pasar por turista. Una vez aquí, alquilaban vehículos de alta gama con la excusa de utilizarlos para moverse por España durante sus vacaciones. Sus integrantes aprovechaban los días que duraba el alquilar para viajar con el coche a Alemania y, una vez allí, falsificar contratos en los que hacían figurar que un supuesto propietario español se lo había vendido a uno de los integrantes de la banda. Inmediatamente después, lo rematriculaban sin que se disparasen las alertas ya que su robo aún no había sido denunciado porque estaba dentro del periodo de alquiler. La posterior venta a una tercera persona la efectuaban rápidamente.

Un tercer grupo criminal desmantelado estaba formado por ciudadanos españoles y marroquíes que se habían especializado en robar un modelo concreto de todoterreno en nuestro país. Los investigadores adjudican a este grupo más de la mitad de las sustracciones registradas en España en los últimos años de este modelo. Tras sustraerlos y falsificar la documentación, los todoterrenos eran trasladados por carretera hasta los puertos de Algeciras o Tarifa para, una vez allí, cruzar el Estrecho en barco. Una vez en el país magrebí, la banda dotaba de permiso de circulación a los vehículos gracias a la connivencia de funcionarios locales y los vendían.

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