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Feijóo, Herrera y Ceniceros se desmarcan del PP y se ofrecen a acoger a migrados del ‘Aquarius’

Maíllo considera que traer el barco a España envía un mensaje “muy peligroso”

La decisión gubernamental de acoger a los 629 migrantes del Aquarius en España partió ayer en dos al PP, dividido entre las críticas de la dirección nacional y la disposición a ayudar de sus líderes regionales más importantes. Tanto el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, como sus homólogos de Castilla-León y La Rioja, además de Francisco de la Torre, el alcalde de Málaga, se ofrecieron a auxiliar a los rescatados, desmarcándose así del coordinador nacional, Fernando Martínez-Maillo, que opinó que la decisión de traer el barco es “solidaria” pero puede crear un efecto llamada y ser “muy peligroso”.

Nuñez Feijóo, ayer en la sede del PP. Foto: EFE / Vídeo: ATLAS

Tras perder el Gobierno, el PP apuesta por protagonizar una oposición agresiva contra el Ejecutivo del PSOE. Absorbidos por el proceso interno para elegir al sustituto de Mariano Rajoy, los dirigentes de la formación luchan para que el periodo de interinidad no sea aprovechado por sus rivales. Fuentes de la dirección nacional admiten su temor a que Pedro Sánchez plantee iniciativas sociales que acaben por dividir a un partido carente de líder que fije el criterio político. Y por eso los portavoces nacionales del PP se lanzaron ayer a tildar como “peligrosa” y “propagandística” la llegada a España del Aquarius, intentando consolidar un discurso que fue cuestionado por la voluntad de acoger a los refugiados de algunos de sus representantes regionales más importantes.

“Cuando hay vidas humanas [en juego], es el derecho del mar proteger a personas que están completamente a la intemperie y que pueden morir en cualquier momento. Hay que atenderlas”, arrancó la jornada el coordinador nacional del PP, Fernando Martínez-Maillo. “Pero, cuidado, mucho cuidado, porque hay que recordar que en 2017 en España entraron más de 28.000 personas de manera irregular y aumentó un 116% los que entraron por el mar”, siguió en La 1. “Este es un problema de la UE que hay que enfrentar dentro de la UE, no por decisiones de un Gobierno que quiere ser más efectista que efectivo”, añadió. Y subrayó: “Cuidado con esto porque al final el mensaje de que España puede ser el coladero para la inmigración ilegal es un mensaje muy peligroso porque hay miles de inmigrantes y refugiados esperando a cruzar el mar para llegar a Europa”.

La opinión del número tres del PP no fue excepcional en su formación. En términos similares se expresaron el portavoz parlamentario, Rafael Hernando; el vicesecretario de Acción Social, Javier Maroto; el de Comunicación, Pablo Casado; o el presidente del PP catalán, Xavier García Albiol.

Un problema de la UE

Todos afirmaron la necesidad de ayudar a los migrantes. Y todos reclamaron una mayor coordinación de España con Europa, pese a que en el caso de los refugiados el Ejecutivo de Rajoy no cumplió con la cuota que le correspondía tras el acuerdo de la Comisión Europea de 2015 —en abril solo habían llegado 2.792 de las 17.337 personas previstas, según las cifras del Ministerio del Interior—.

Hernando incluso acusó al Gobierno de Sánchez de actuar guiado por “objetivos propagandísticos” mientras recordaba que el Ejecutivo popular había rescatado en 2017 a 5.000 personas en el Mediterráneo “sin publicidad ni propaganda”.

No obstante, el discurso de la dirección nacional entró en contradicción con las decisiones de algunos de los líderes regionales más importantes del PP. Acostumbrado a la unidad del discurso desde los lejanos tiempos de José María Aznar, el partido vivió ayer un episodio de cacofonía que avanza las dificultades con las que se puede encontrar si hay más de un candidato para sustituir a Rajoy en el Congreso del 20 y el 21 de julio.

Frente a las críticas de Génova, Feijóo —que cuenta en Galicia con la única mayoría absoluta del PP—, Juan Vicente Herrera —presidente de Castilla y León—, Juan Ignacio Ceniceros —su homólogo de La Rioja— y Francisco De la Torre —alcalde de Málaga, la ciudad más importante que gobierna la formación— ofrecieron la ayuda de las instituciones que dirigen a las personas que viajan en el Aquarius.

“Se ha hecho lo que se tenía que hacer”, dijo sobre la decisión del Gobierno del PSOE el vicepresidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda.

“Málaga está dispuesta a acoger a 30 personas refugiadas del buque Aquarius”, escribió en las redes sociales De la Torre, que a los 75 años será candidato a la reelección en las municipales de 2019.

También se desmarcó la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que dijo: “Todo lo que sea ayudar a las personas que lo necesitan y todo lo que sea tener un comportamiento humanitario es bienvenido siempre”.

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