Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El debate sobre los Presupuestos da un arma de presión al PP

Si los populares vetan las cuentas en el Senado habría que reiniciar el trámite

La vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría, conversa con el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando y el coordinador general de la formación, Fernando Martínez-Maíllo.
La vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría, conversa con el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando y el coordinador general de la formación, Fernando Martínez-Maíllo. EFE

La celebración de la moción de censura antes de que el Senado tramite los Presupuestos no parece una coincidencia. El hecho de que las cuentas del Estado no hayan superado todavía el aval de la Cámara alta confería margen de maniobra al Gobierno para presionar al PNV, que es el partido crucial en la moción de censura impulsada por el PSOE. Cualquier modificación de los Presupuestos en el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, obligaría a una nueva votación en el Congreso, añadiendo dificultades a su continuidad. De hecho, el PP podría hacer un veto a la totalidad de los Presupuestos y complicar más la situación. Para ello dispone de plazo hasta este viernes a las 12.00, momento en el que el Congreso de los Diputados vota la moción de censura, y quizá tampoco sea una casualidad.

Tras ser aprobados en el Congreso de los Diputados, los Presupuestos iniciaron su trámite el pasado martes en el Senado. Antes de presentar la moción de censura el PSOE, el propósito del PP era que superaran rápidamente el trámite. Sin embargo, la actualidad política ha convertido esa circunstancia en munición. Fuentes del Ministerio de Hacienda descartaron este miércoles que el Gobierno pueda llegar a tumbar su proyecto presupuestario aunque la moción de censura pudiera llegar a triunfar, pero haciendo notar que el PP tiene el control absoluto sobre la situación.

Superado el plazo del veto y tras el desenlace de la moción, el partido podría presentar enmiendas parciales hasta la tarde del lunes 4 de junio. Si el PP presentase un veto global al Presupuesto, el debate se iniciará un día después. La semana del 11 de junio se reunirá la ponencia y se producirá el dictamen de la comisión. El plazo para los votos particulares finalizará el 15 de junio y cuatro días después se iniciará la tramitación en el pleno.

Si los Presupuestos pasan estos filtros sin que el PP altere su formato ni contenido, su próximo destino es la publicación en el Boletín Oficial del Estado. En el caso de que hubiese modificaciones, volverían al Congreso de los Diputados, donde del 26 al 28 de junio tendrían que ser votados de nuevo.

Pero si la moción de censura hubiese salido adelante y el PP se desentendiera de su proyecto, se podría producir una situación complicada para el PSOE.

Para mantener las inversiones previstas en estas cuentas pactadas por formaciones que ahora podrían haberle apoyado tendría que impulsar su propio proyecto presupuestario y buscar los respaldos necesarios en la Cámara para aprobarlos. No serían pocas las dificultades ni el desgaste que el nuevo Gobierno tendría que afrontar en una coyuntura en la que quienes se han sumado a la moción le pasarían sus facturas. Una alternativa sería retocar los Presupuestos del PP, que tanto ha denostado el PSOE, para lo que seguiría necesitando el respaldo de otras formaciones que han sido muy críticas con el proyecto.

Para evitar quedar atrapado en la maraña, el hipotético nuevo Ejecutivo siempre podría prorrogar los Presupuestos de 2017, recurrir a pactos puntuales para sus medidas sociales atascadas y los compromisos adquiridos. O, en el límite, utilizar uno de los recursos que más ha criticado al Gobierno de Mariano Rajoy: los decretos leyes. Una hipotética dimisión de Rajoy no interrumpiría la tramitación parlamentaria de las cuentas.

Más información