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EL CASO GÜRTEL

Camps se desvincula de las cuentas del PP y reniega de su amistad con El Bigotes

“Jamás habría permitido un sistema de este tipo”, sostiene sobre la financiación ilegal del partido

Francisco Camps, el martes en el Congreso de los Diputados.

El presidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps se ha desvinculado este miércoles de las cuentas del PP valenciano y ha negado su amistad con Álvaro Pérez, El Bigotes, responsable de la mercantil Orange Market, encargada de organizar los actos de campaña electoral en 2007 y 2008, y que fueron supuestamente abonados con cargo a una caja b. De tratar a Pérez de “amiguito de alma” y decirle “te quiero un huevo”, como quedó recogido en conversaciones telefónicas grabadas por los investigadores del caso Gürtel en la navidad de 2008, Camps se ha referido a él como un mero “colaborador del partido” que se ocupaba de la decoración de los mítines y al que solo le unía una relación profesional.

En el juicio de la pieza del caso Gürtel sobre la financiación irregular del PP valenciano, Camps ha rechazado tener cualquier papel en las finanzas durante su época al frente de la formación. “Las cuestiones económicas, sinceramente, no sé quién las llevaba”, ha manifestado. El pasado 24 de enero, el ex secretario general del PP regional Ricardo Costa afirmó que que el partido sufragó las campañas electorales del 2007 y 2008 con “dinero negro de empresarios contratistas de la Generalitat” y responsabilizó directamente a Camps de esta práctica ilegal. “Jamás habría puesto, defendido o permitido un sistema de este tipo”, ha asegurado.

Después de que Costa apuntara sin rodeos a su antiguo jefe como creador y organizador de la supuesta caja b, Camps ha recibido dos reveses de la Justicia. El pasado 7 de febrero, un juez de Valencia le citó como imputado por irregularidades en los contratos para la construcción del circuito de Fórmula 1. Camps ya estaba investigado por otro magistrado en relación a la organización de la carrera automovilística con la que quiso promocionar a Valencia entre 2008 y 2012. A este frente judicial se sumó el 23 de febrero otra imputación por la visita del papa Benedicto XVI a Valencia en el año 2006, una causa distinta a la abierta en el macrosumario Gürtel por este acontecimiento.

La declaración de Costa el pasado enero tuvo un efecto político devastador para el PP. Se sumaba a la del supuesto cerebro de la trama Gürtel, Francisco Correa, quien reconoció previamente que su mercantil Orange Market, dedicada a la organización de eventos, cobró 3,4 millones de euros en negro del PP valenciano por actos electorales y otros de periodo ordinario en 2007 y 2008. De esta cantidad, alrededor de 1,2 millones los pagaron al menos nueve empresarios, a los que Orange Market giró facturas por conceptos falsos que escondían los trabajos realizados para la formación conservadora. Estos empresarios también reconocieron esta facturación irregular.

Camps, miembro nato del Consejo Consultivo de la Generalitat Valenciana como expresidente autonómico, ha negado que despachara cuestiones económicas con Vicente Rambla, coordinador electoral del partido. También ha rechazado que enviara en 2008 a Costa a reunirse con el entonces gerente del PP nacional, Luis Bárcenas, para informar de estas prácticas de financiación ilegal ni tener conocimiento de este encuentro, confirmado por el propio Bárcenas en su declaración como testigo. “Si se hubiese producido [el encuentro] estoy convencido que Luis Bárcenas o el ordenanza del partido habrían acudido al presidente [Mariano Rajoy] o al secretario general nacional [Ángel Acebes] y ellos me habrían dicho que esa no era una forma correcta de funcionar”, algo que no se produjo.

El expresidente valenciano no solo ha negado conocer la caja b sino que ha manifestado que Costa no le dio cuenta de ninguna de las irregularidades que confesó el 24 de enero. Cuando se hicieron públicas, a través de EL PAÍS, en otoño de 2009, las primeras noticias sobre la financiación ilegal del PP valenciano, Camps, según su versión, llamó a Costa para pedirle explicaciones. “Me dice que todo está ordenado y que son falsedades, yo le pedí que el libro de cuentas fuera transparente, que se diese a todo el mundo, que se hiciera una auditoría… Le pedí máxima transparencia, ruedas de prensa, comparecencias en el Parlamento, todo en defensa de la legalidad y del PP”, ha dicho.

Camps ha negado cualquier lazo de amistad con Álvaro Pérez. El expresidente enmarcó las palabras "amiguito del alma" y "te quiero un huevo" que le dedicó en la nochebuena de 2004, y que, según él, "han quedado para la historia de España", en la pura cortesía navideña. "Ese día el presidente llamaba a mil personas, ese día hablo con concejales, diputados, con ministros no que eran el PSOE, y Álvaro Pérez estaba en la lista", ha concretado. "Sí, le pedía lealtad y no me la dio. ¿Qué pides en Navidad? Pues cosas buenas, no le llamas para decirle 'oye mira que voy a pasar de ti'", ha dicho Camps.

El expresidente valenciano compareció ayer en la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados que investiga la presunta caja 'b' del partido. En la Cámara baja negó la financiación ilegal de su partido y dijo sentirse arropado tanto por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Respecto a su relación con Rajoy, aseguró que fue "extraordinaria" cuando estuvo al frente de la Generalitat, pero que ahora "sería una presunción absurda" querer mantenerla en el mismo nivel. Con el que fue su "amiguito del alma", Álvaro Pérez El Bigotes admitió que la relación también ha perdido intensidad. "Hace muchos años que no lo veo y no sé nada de él", refirió, negando que Orange Market fuera a Valencia por indicación suya, como afirmó Pérez en el discurso del día de su boda.

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