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EP Verdad BLOGS Coordinado por José Manuel Abad

Los cinco implicados en el caos total de la AP-6

Fomento y la DGT culpan de lo ocurrido a la concesionaria, que replica que las decisiones se tomaron de forma conjunta

Unidad Militar de Emergencias (UME) durante el rescate de los vehículos atrapados en la AP6. FOTO: EFE / VÍDEO: ATLAS

El día de Reyes vino esta vez con un regalo envenenado. Este 6 de enero estuvo marcado por los más de 3.000 vehículos atrapados en la autopista de peaje AP-6 (discurre entre Ávila, Segovia y Madrid) por el temporal de nieve. La vía estuvo hasta 18 horas cerrada, lo que ha provocado una enorme retahíla de críticas y acusaciones para hallar a los responsables del caos vivido. Por el momento, Fomento culpa a la concesionaria Iberpistas, al igual que el Ministerio de Interior, del que depende la Dirección General de Tráfico (DGT). La compañía replica que las decisiones se tomaron de forma conjunta entre los tres.

En total, hay cinco actores implicados en lo ocurrido en una autopista concedida a una empresa privada (en España existen casi una treintena): Fomento, propietario de la infraestructura; la DGT, responsable de la seguridad vial y de cortar el tráfico en los casos necesarios; Iberpistas, concesionaria de la vía (pertenece a Abertis); la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), encargada de realizar los pronósticos del tiempo, y los conductores, que salieron en muchos casos sin el equipo adecuado pese a las advertencias difundidas de que se avecinaba un temporal.

Estas concesiones públicas se hacen para no repercutir sobre las arcas del Estado los costes de construcción y mantenimiento de determinadas infraestructuras. Por ello, pasa la administración de un bien público a manos privadas para el uso, aprovechamiento y explotación de la infraestructura en cuestión. Ello implica asimismo una serie de obligaciones: el concesionario deberá conservar la vía, sus accesos, señalización y servicios reglamentarios en perfectas condiciones de uso. Además, debe garantizar la continuidad en la prestación del servicio en condiciones óptimas de forma ininterrumpida salvo por caso fortuito (como un accidente) o fuerza mayor (lo que esgrime ahora Abertis para justificar lo ocurrido).

Estos son los cinco actores implicados:

Ministerio de Fomento

El Ministerio de Fomento fue el primero en desviar la responsabilidad de lo ocurrido, a pesar de que el Estado es el propietario final de la autopista. El ministro Íñigo de la Serna señaló a Iberpistas, a quien corresponde, a su entender, "la responsabilidad de la gestión sobre la nevada” y es la que “tiene que tomar muchas de esas decisiones y tener los medios” para afrontar una situación como la que se produjo.

En este caso, a Fomento no le corresponde la gestión directa de la vía. Pese a ello, el sindicato CSIF ha criticado que no haya impuesto su criterio ante "la inoperancia demostrada por la concesionaria". La acción que sí ha adoptado ya el ministerio es la apertura de un expediente informativo con el que se determinará si se inicia un procedimiento de sanción a Iberpistas, una vez que se reciba y evalúe toda la información.

Abertis

La falta de previsión ha sido la principal acusación que ha recibido desde el sábado Iberpistas (del grupo Autopistas, filial de Abertis), ya que la empresa concesionaria es la parte con mayor grado de responsabilidad sobre lo que ocurre en su vía. Por ello, informaron con celeridad de que el 5 de enero se activó el Plan Operativo de Vialidad Invernal (Povi) en la AP-6. Con este dispositivo, supervisado según la compañía por Fomento y la DGT, se movilizaron a 170 trabajadores por día y 31 máquinas quitanieve.

Aun así, el operativo se vio superado por el temporal. La empresa justifica el cierre al tráfico por causa de fuerza mayor, uno de los dos únicos supuestos que recoge la ley 8/1972 de Construcción, Conservación y Explotación de Autopistas en Régimen de Concesión (el otro es por un caso fortuito como un accidente). "El temporal fue mucho mayor de lo previsto", dicen fuentes de la sociedad, aunque existían avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Dirección General de Tráfico

Abertis insiste además en la coordinación que hubo en todo momento con Fomento y la DGT. “En el centro de operaciones de San Rafael se supervisa el estado del tráfico en la vía, unas imágenes a las que tiene acceso también la DGT. De hecho, antes del corte de tráfico, Iberpistas lo solicita a la Dirección General de Tráfico, que es la encargada de evaluar y ejecutar la decisión”, explica la concesionaria. De esta forma, reparte su responsabilidad con la DGT.

Gregorio Serrano, director general de Tráfico, niega la mayor: "Nosotros solo nos encargamos de ejecutar la petición. Los únicos responsables de lo que ocurre en estas vías concedidas a una empresa privada son las propias compañías. Para eso son los que mejor saben lo que está ocurriendo". Sea como fuere, lo que queda en entredicho es el modelo actual de la gestión de autopistas privadas en la que Tráfico (garante de la seguridad vial) se inmiscuye en lo que pasa en su interior.

Agencia Estatal de Meteorología (Aemet)

La Aemet es una pata esencial para evitar este tipo de situaciones, en tanto que responsable de dar la información necesaria sobre el tiempo a los entes públicos y la ciudadanía. La agencia entiende que hizo su labor al difundir un aviso especial por nevadas el jueves a las tres de la tarde, en el que alertaba de "un riesgo muy alto" de "importantes nevadas en la mitad norte peninsular" para el fin de semana. Según la Aemet, se iba a tratar de una copiosa nevada en cotas bajas y con espesores importantes de buena parte del país. 

Ese día ya estaban avisadas por nieve para el sábado 27 provincias con distintos niveles de alerta. A mediodía del viernes, se lanzó un aviso rojo (riesgo extremo, que se emite ante fenómenos no habituales de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto), para el sábado en La Rioja por acumulaciones de nueve de hasta 45 centímetros en menos de 24 horas. Este aviso de riesgo extremo se extendió a Navarra a las nueve y media de la noche del mismo viernes. La Aemet asegura que sus predicciones se cumplieron y, en una primera evaluación preliminar, considera que "en Ávila capital sí se puede hablar de la mayor nevada de la década" y que fue "bastante intensa en La Rioja", mientras que en el resto del país "fue importante, pero no de récord ni excepcional". Informa Victoria Torres Benayas.

Conductores atrapados

Los pasajeros de los más de 3.000 vehículos atrapados en la AP-6 fueron afectados y, al mismo tiempo, responsables de lo ocurrido, sostienen Abertis y la DGT. "Había conductores que iban en carretera sin tomar las precauciones necesarias para un día como el que se había anunciado", defiende Gregorio Serrano, director general de Tráfico. Según Iberpistas, la afluencia de una elevada cifra de vehículos, pese a los avisos, dificultó además los trabajos de limpieza de la calzada. "Por causa de la operación retorno o la mala planificación del viaje, una vez que se conocía la llegada del temporal había más tráfico de lo habitual en el momento de la nevada más fuerte. Esto impidió el paso en muchas ocasiones de las máquinas quitanieves para despejar la calzada y ralentizó los trabajos", sostienen fuentes de Abertis.

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