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Empresarios catalanes alertan en Bruselas del perjuicio económico del procés

La entidad Empresaris de Catalunya admite: "Hubo un tiempo en que estuvimos silentes"

Josep Bou, durante su comparecencia en una sala del Parlamento Europeo.
Josep Bou, durante su comparecencia en una sala del Parlamento Europeo. REUTERS

Una representación de pequeños empresarios catalanes ha acudido este martes al Parlamento Europeo para alertar del riesgo económico que afronta Cataluña como consecuencia del desafío secesionista. “Cataluña ha llegado a una situación límite, conducida por una ideología sectaria como es el nacionalismo catalán”, ha criticado Josep Bou, presidente de la asociación Empresaris de Catalunya, que aglutina a más de 500 profesionales. Más de 2.150 empresas han cambiado su sede social de Cataluña a otra comunidad, según cifras oficiales del Colegio de Registradores.

Los dirigentes de esta organización han comparecido acompañados por varios eurodiputados liberales (de Ciudadanos e independientes), del Partido Popular y del PSOE. Además de criticar la deriva independentista, también han admitido errores internos. “Hubo un tiempo en que permanecimos silentes. Es un grave error que hoy pagamos con creces”, ha reconocido Bou, que alerta del “proselitismo” orquestado por los independentistas en amplios sectores de la sociedad catalana. “Se nos dijo que la separación de España se produciría sin costes ni traumas. No ha habido un contrarrelato”, ha lamentado.

Esta organización, surgida en 2014 para tratar de concienciar sobre los riesgos del independentismo, ha querido acudir a Bruselas para rebatir muchos de los mensajes que lanza desde esta ciudad el expresident de la Generalitat Carles Puigdemont. Bou ha recordado que Cataluña es uno de los territorios “con más autogobierno de Europa”, ha negado categóricamente que haya presos políticos en España y ha criticado que los independentistas se arroguen representar a la mayoría de Cataluña. “El 1 de octubre votó el 38% [del censo]. Y con eso quieren ir a la independencia. Fíjense qué clase de demócratas son”, ha censurado.

Empresaris de Catalunya ha compilado los últimos datos económicos disponibles para mostrar los efectos del desafío independentista: huida de 2.152 empresas hasta el momento, equivalentes al 30% del PIB catalán, descenso del 30% en las reservas hoteleras y disminución del 25% en los ingresos turísticos. Además, el paro crece el doble que en el conjunto de España. “Nos enfrentamos al nacionalismo, al egoísmo y a la exclusión. Lo vimos en Quebec. Yo no quiero verlo aquí”, ha subrayado Carlos Rivadulla, vicepresidente de la organización y pequeño empresario en Cataluña.

La organización deposita todas sus esperanzas en las elecciones del 21 de diciembre. “Es básico que [los independentistas] pierdan la gobernabilidad en Cataluña. Confiamos mucho en ese resultado”, ha señalado Bou, que admite que la aplicación del artículo 155 es solo “una medida de tránsito”.