Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy tranquiliza al PP al garantizar mano firme frente al secesionismo

El presidente traslada un mensaje de firmeza ante la inquietud de parte del partido

En el PP subyace la inquietud de que la parte de la sociedad que le es afín les perciba débiles frente al secesionismo en Cataluña; impresión que también albergan en sectores del partido. Ahora no habrá contemplaciones y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tomará las medidas excepcionales que sean necesarias para impedir que continúe la ruptura del orden constitucional, según le trasladó ayer a la dirección del PP. “Mano firme”, tradujo el vicesecretario Pablo Casado.

Pablo Casado, durante su intervención de este lunes. Ampliar foto
Pablo Casado, durante su intervención de este lunes. EFE

La impresión de que el Gobierno no ha tenido el control de la situación en Cataluña se incrementó tras el 1 de octubre, cuando aparecieron urnas por todos los rincones de Cataluña. Este pesar ha estado en las filas del PP durante días, aunque la concentración en Barcelona este domingo de cientos de miles de personas contra el separatismo y por la Constitución subió la moral en la formación. Este domingo compensó el desconcierto del anterior, reconocen en fuentes del PP. Ese alivio es compatible con la tensión que vive toda la organización ante lo que pueda ocurrir hoy en el Parlament y la respuesta que dará el Gobierno si el presidente de la Generalitat proclama, invoca o convoca para empezar el camino hacia la independencia de Cataluña.

No habrá titubeos, aseguran en el Ejecutivo y recalcan en la dirección del PP después de escuchar ayer a Rajoy en la reunión del Consejo de Dirección del partido. “Mano firme y sin complejos frente al independentismo”. Este es el mensaje que Rajoy trasladó a los dirigentes de su formación, según sintetizó el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado.

Para que no hubiera equívocos, el dirigente popular leyó frases textuales de lo dicho por el presidente dentro de la reunión. “Vamos a impedir la independencia de Cataluña. Tomaremos las medidas que sean necesarias para impedirlo. La separación de Cataluña no se va a producir. El Gobierno hará todo lo que haga falta para que así sea”. Todo lo que haga falta hace alusión a medidas excepcionales e inéditas. Nunca se ha activado el artículo 155 de la Constitución, tampoco la Ley de Seguridad Nacional, ni se ha acusado a autoridades autonómicas de presuntos delitos de sedición y rebeldía. Pero ahora todo es posible y se utilizarán los instrumentos que emanan “de la Constitución y del Código Penal”.

Rajoy en el Congreso

La firmeza caracteriza el discurso del PP de las últimas horas. “Si se hiciera lo que nadie quiera que se haga [declarar la independencia], la respuesta va a ser con mano firme, sin complejos”, advirtió Casado. “No cabe ni el apaciguamiento, ni la mediación internacional, ni la bandera blanca, que es la de la rendición”, añadió. No hay pistas seguras de las medidas que pueda tomar el Gobierno, de la misma manera de que no las hay sobre lo que propondrá hoy el presidente de la Generalitat. Un día después de que Puigdemont comparezca en el Parlament, mañana miércoles, Rajoy puede hacer lo mismo en el Congreso Mariano Rajoy, según fuentes parlamentarias. Si así fuera, el presidente daría cumplimiento a su compromiso de dirigirse a la Cámara diez días después de que lo anunciara tras el referéndum ilegal del 1 de octubre. Ese puede ser el marco en el que anuncie las medidas a tomar si es que fueran necesarias tras escuchar a Puigdemont.

Esas medidas tienen que ser “eficaces y efectivas”, apuntó ayer la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la Cope. “Tenemos que adoptar medidas que sean eficaces, que perjudiquen lo menos posible al conjunto de los catalanes y produzcan la menor zozobra posible a los españoles”. La activación del artículo 155, para hacerse cargo de competencias de la Generalitat, despierta muchas dudas. “Aplicar el 155 puede suponer muchas cosas, porque es un artículo que dice muy poco. Hace falta mucho criterio político, mucho consenso también, y sobre todo hay que medirlo en criterios de eficacia”, insistió. Está el 155, admitió la vicepresidenta, pero también hay “muchas [medidas] más”.

Más información