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Rajoy y Sánchez renuevan su interlocución sobre Cataluña

La vicepresidenta Santamaría establecerá contactos para el problema catalán con Patxi López y Guillermo Fernández Vara

Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados.
Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quiere hablar en breve y de manera prioritaria con el reelegido líder del PSOE, Pedro Sánchez, sobre el problema separatista en Cataluña. En La Moncloa se asegura que habrá llamada pese al nivel de los ataques de Sánchez a Rajoy como en los peores momentos de las pasadas campañas. En el Gobierno y el PSOE se preparan para renovar, de nuevo, su interlocución sobre ese asunto entre la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y los socialistas Patxi López y Guillermo Fernández Vara.

El único punto donde el Gobierno de Rajoy ve, por ahora, alguna posibilidad de acuerdo real con el PSOE de Pedro Sánchez es sobre el mantenimiento de la legalidad en Cataluña ante el desafío permanente y creciente de los partidos socios al frente de la Generalitat. “Ahora estamos en la fase de preservar la ley y en eso no va a haber ninguna discrepancia”, aclaran fuentes de la dirección socialista.

El escenario quedó así de evidente también ayer mismo en el Congreso durante el debate de una moción del PDeCat reclamando respeto al referéndum ilegal que se pretende para el 1 de octubre. Los argumentos del portavoz del PP, José Antonio Bermúdez de Castro, y de la diputada socialista, Meritxell Batet, fueron muy similares y muy aplaudidos por los suyos: “No hay libertad ni democracia ni negociación ni diálogo posible sin respeto a la ley y ante una imposición unilateral”.

Rajoy ya escuchó esa máxima de boca de Sánchez cuando le llamó para devolverle un mensaje de felicitación tras su triunfo. Quedaron en hablar más pero esa cita se dilata y Sánchez ha comenzado, por su cuenta, su propia ronda con Pablo Iglesias y Albert Rivera (la semana que viene) con la intención de impulsar el desalojo de Rajoy de La Moncloa. Pero Rajoy quiere conversar y conocer de primera mano las intenciones de Sánchez sobre ese conflicto, sobre todo tras escuchar y ver que salía adelante la iniciativa de definir España como una nación de naciones en el 39 Congreso del PSOE.

Malos presagios con el CETA y el insulto de "indecente"

J. C., Madrid

En La Moncloa han confirmado, tras las primeras decisiones y sus declaraciones públicas, sus peores sospechas hacia cuál puede ser la actitud y el comportamiento político futuro del reelegido secretario general del PSOE. La comunicación ayer de que este nuevo PSOE pretende retirar su apoyo al CETA, el acuerdo de libre comercio firmado de manera unánime entre la Unión Europea y Canadá, sobrecogió en el equipo de Rajoy. El rescate de la palabra tabú “indecente” para catalogar al Gobierno de Rajoy este lunes en la reunión de Sánchez con su grupo parlamentario, como hizo en el crispado debate para la campaña del 20-D en 2015, ratificó, además, que el tono de su pésima relación no ha mejorado nada.

El gabinete del presidente está esperando a que el líder socialista se asiente en su cargo y resuelva los trámites más urgentes para llamar a Ferraz y preguntar por su disposición para una reunión oficial con Cataluña en el primer punto del orden del día. Luego no se descarta abordar otros temas sobre los que había o se estaba trabajando una posición común con el PSOE y ahora aparecen algo en el aire.

Fuentes del máximo nivel del ejecutivo recalcaron que esa cita pendiente es “la lógica” entre los máximos responsables del primer y el segundo partido de España. Fuentes oficiales de La Moncloa aventuraron que ese encuentro se producirá, “porque es lo razonable”, aunque matizaron que Rajoy tiene en breve varios compromisos internacionales ineludibles, como un Consejo europeo y un viaje a Alemania y Polonia.

A la espera de esa conversación entre los líderes, en el Gobierno y el PSOE trabajan a otros niveles para recuperar la conexión perdida. Soraya Sáenz de Santamaría, que es la encargada de este asunto en el ejecutivo central, mantuvo durante meses con la anterior gestora socialista contactos con el entonces portavoz parlamentario, Antonio Hernando, y muy frecuentemente con el líder del PSC, Miquel Iceta. Esa última vía, por trabajar Iceta sobre el terreno en Cataluña y por la conexión personal descubierta, se ha mantenido como la más útil y sigue vigente. Este lunes charlaron en Barcelona y se llaman habitualmente. Santamaría también ha tenido alguna conversación con el nuevo secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos; hace una semana llamó a Guillermo Fernández Vara, el nuevo presidente del Consejo Federal socialista (el órgano que coordina a todos los barones territoriales); y ahora espera a que el lunes la ejecutiva de Sánchez oficialice la función del excandidato Patxi López como su interlocutor como responsable de la cartera de Política Federal.