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El fin del bloqueo estanca al PP y reduce la diferencia entre el PSOE y Podemos

Los populares mantienen el liderazgo, pero con una tendencia descendente, según Metroscopia

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. EFE

La percepción generalizada de que ha arrancado una etapa prolongada de estabilidad ha nivelado las expectativas electorales de las principales formaciones, según el último sondeo de Metroscopia elaborado para EL PAÍS. El PP mantiene el liderazgo, pero confirma una tendencia descendente que inició en noviembre. Unidos Podemos permanece por encima del PSOE, aunque la distancia se reduce a la mitad respecto a esa misma fecha. Ciudadanos y PSOE ven crecer sus cifras con respecto al anterior sondeo, mientras que PP y Podemos pierden fuerza.

El electorado español no ha cambiado de opinión. Se siente a gusto con el nuevo escenario multipartidista y mantiene relativamente estable la distribución de fuerzas actual en el Parlamento. Las cuatro principales no bajan ninguna de ellas del umbral del 15% y consolidan sus puestos, pero hay matices relevantes.

El convencimiento de que se ha puesto fin al largo periodo de incertidumbre política pasa factura al Partido Popular. Durante esos meses creció la idea de que un Gobierno de Rajoy era la mejor solución para poner fin al bloqueo y activó un voto útil en el bloque de la derecha que ahora, en una situación en calma, se debilita. Si a mediados de octubre, según el sondeo de Metroscopia, los apoyos estimados a Rajoy alcanzaban el 37,8%, hoy la cifra sería casi cinco puntos inferior: un 33,2%, prácticamente el mismo porcentaje de respaldo que obtuvo el 26-J (33,0%). Un descenso que tiene mucho que ver con la menor fidelidad de voto que ahora manifiesta el electorado popular (un 74%, 12 puntos menos que en octubre), y el aumento entre esos mismos votantes de quienes dicen que hoy votarían a otros partidos, se abstendrían o han entrado en la duda.

La pugna en la izquierda

Los procesos de rivalidad interna que viven el PSOE y Unidos Podemos se reflejan en sus expectativas electorales. La formación de Pablo Iglesias mantiene la segunda posición, por detrás del PP, que le otorgó Metroscopia en su sondeo de octubre, pero ve reducida notablemente su distancia de ventaja sobre los socialistas. Llegó a ser de 5,2 puntos en la encuesta de noviembre, y hoy se ve reducida a 2,6 puntos, con una estimación de voto del 21,7% para Podemos (frente al 22,9% del sondeo de diciembre y el 21,1% del 26-J).

El PSOE ha dejado atrás su momento interno más convulso, que provocó la dimisión de Pedro Sánchez, y parece obtener rédito de los logros obtenidos con su tarea de oposición parlamentaria, como el aumento del salario mínimo interprofesional. Metroscopia le asigna una estimación de voto del 19,1%, algo mejor que la cifra de la encuesta del pasado 1 de diciembre (17,9%), aunque todavía menos que su resultado del pasado junio, que fue del 22,7%. La suma de ambos partidos sería hoy, según el nuevo sondeo, inferior a la alcanzada el 26-J. Una parte del electorado que se identifica con las opciones de centro izquierda manifiesta de este modo que no se siente atraído, por el momento, por ninguna de estas opciones ideológicas.

Ciudadanos, con una estimación de voto del 15,5%, aumenta sus apoyos tanto desde los anteriores comicios (13,1%) como desde el último sondeo (14,5%).

Junto a la sensación de estabilidad recuperada ha llegado un repunte del optimismo. Un 68% de españoles asegura que encara el nuevo año con ánimo. Son 20 puntos más que la cifra registrada al comienzo de 2013, en plena crisis. Empieza a calar entre la ciudadanía la percepción de una cierta recuperación económica, aunque una sombra persiste: el empleado nivel de paro juvenil. Un 67% de los consultados piensa que nuca se había dado una situación tan grave de desempleo entre los jóvenes. La crisis propició un incremento galopante de este dato, que llegó a situarse en el 57% en el primer trimestre de 2013.

Paradójicamente, la idea sobre su propio futuro es algo mejor entre esos mismos jóvenes. Si un 72% del conjunto de la ciudadanía cree que vivirán peor que los que les precedieron, esa visión negativa la tiene un 64% de los consultados de entre 18 y 25 años (ocho puntos menos).

Y llama además la atención la diferente perspectiva sobre el futuro de la gente joven según sea su orientación ideológica. Son aquellos que se ubican en el espectro ideológico del centro derecha, sobre todo los votantes del PP, quienes mejor panorama auguran a los jóvenes españoles. Mucho más pesimistas se muestran aquellos que se ubican en la izquierda, especialmente los votantes de Podemos.

Rajoy e Iglesias retroceden en su valoración

A la espera de que el PSOE resuelva su liderazgo, la legislatura ha arrancado con tres protagonistas principales. Y de ellos solo uno, Albert Rivera, consigue una mejora de su imagen entre la ciudadanía. Aún así, su saldo evaluativo (la diferencia entre el porcentaje de los que aprueban y desaprueban su gestión) se mantiene en el suspenso, con seis puntos negativos.

En el caso de Rajoy ese saldo es de 39 puntos negativos, aunque más llamativo resulta ese mismo saldo entre los propios votantes del PP. Sigue siendo positivo, pero con un descenso significativo (de +75 a +60).

Y algo similar le ocurre al líder de Podemos, Pablo Iglesias. Entre los suyos, desciende de un saldo positivo de 45 puntos de la anterior encuesta a uno de 33 puntos en la actual. Un descenso que se ve incrementado al preguntar a sus votantes por la marca Podemos (retrocede 22 puntos), lo que muy probablemente es achacable a la actual imagen de división interna que vive la organización.

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