“Seremos incómodos con todos contando la historia de ETA”
El Grupo Foronda ha encargado el macroestudio Historia del terrorismo en el País Vasco


Luis Castells Arteche (San Sebastián, 1951), catedrático de Historia de la UPV, forma parte del Grupo Foronda de historiadores al que el Gobierno central ha encargado el macroestudio Historia del terrorismo en el País Vasco, financiado con 1,2 millones. El análisis lo coordina José Antonio Pérez y cuenta con dedicación exclusiva de cuatro doctores en Historia y numerosos colaboradores.
Pregunta. Sobre ETA hay mucho escrito. ¿Cuál es su ámbito?
Respuesta. La investigación versará sobre la incidencia del terrorismo de ETA en la vida cotidiana y el acercamiento a las víctimas. La recogerán tres libros que abarcarán del inicio del terrorismo a la Transición (1968-1981); la consolidación democrática (de 1982 a 1994); y la socialización del sufrimiento (1994-2011). La completaremos con estudios sobre los distintos grupos terroristas, una monografía sobre la vida cotidiana de las víctimas y los mecanismos del terror, sus redes sociales así como el papel de los medios de comunicación.
P. ¿Su objetivo es desmontar la tesis abertzale del conflicto contra un Estado opresor?
R. Nuestro objetivo es hacer un trabajo riguroso con su complejidad. Otra cosa es que la investigación concluya que no ha habido dos violencias simétricamente antagónicas. Hace dos años, en un trabajo previo, concluimos que el 92% de los asesinatos de ETA fueron en democracia.
P. El historiador Juan Pablo Fusi no cree que en Euskadi cale la tesis abertzale del conflicto.
R. Me preocupa más la interferencia de las instituciones políticas en la historiografía, que tienden a ofrecer una visión de la historia en función de sus intereses. También pasó en Europa tras la guerra.
P. ¿No hay riesgo de desmemoria? En Euskadi hay jóvenes que ignoran qué es la kale borroka.
R. En Euskadi resulta incómodo recordar porque ETA existió al no haber una reacción contundente. Por eso, las instituciones políticas suavizan los relatos para satisfacer a la sociedad y la izquierda abertzale enfatiza la represión franquista para tapar los asesinatos de ETA. En Irlanda pasó algo similar.
P. El terrorismo es injustificable. Pero, ¿no cree que desmanes de las Fuerzas de Seguridad en la Transición estimularon a ETA?
R. No eludiremos otras violencias y desmanes que llegaron al paroxismo en el verano de 1978. Lo que había era ausencia del Estado, con gobernadores que admitían que no controlaban a sus policías. Eso no justifica a ETA porque también hubo incontrolados en otros puntos de España. Si ETA siguió fue porque rechazaba la democracia y apostaba por un proyecto totalitario.
P. ¿No hay riesgo de adanismo en historiadores jóvenes que consideran que la resistencia contra ETA empieza tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, en 1997?
R. La movilización contra ETA en Euskadi empezó en 1978 con el PCE y el PSOE. En 1985, el Gobierno vasco con el lehendakari Ardanza, del PNV, rompe con la tesis del conflicto y en 1988 impulsa el Pacto de Ajuria Enea contra ETA, clave en la lucha antiterrorista. El PNV volvió a la tesis del conflicto con Ibarretxe, pero con el lehendakari Urkullu está en la línea de Ardanza.
P. ¿No se arriesgan a caer en el simplismo manipulador de la “firmeza” del PP, la “maldad” del PNV que “apoyaba a ETA” y la “fragilidad negociadora” del PSOE al aceptar el encargo de un Gobierno del PP?
R. Hemos aclarado que nuestro compromiso es con la historia. No somos cortesanos ni hacemos apuestas políticas. Seremos incómodos con todos. Contaremos la historia en su contexto y no desde la visión de hoy. Precisamente, nos quejamos de que se está escribiendo mucha historia por no historiadores. Nuestra independencia está garantizada.
P. Las víctimas son el centro de la historia, pero son plurales. ¿Qué voz predominará?
R. Vamos a dar voz a todas las víctimas. No haremos distinciones ni entraremos en sus posibles disputas.
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