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El efecto del ‘Brexit’ sobre España apenas se trata en la campaña

Más de 200.000 españoles viven en el Reino Unido, inquietos por el referéndum

Los principales candidatos a las elecciones del 26-J muestran su rechazo a la posibilidad de que el Reino Unido abandone la Unión Europea, el temido Brexit, cuando les preguntan. Más allá de esta declaración genérica, apenas han incorporado al debate público las repercusiones que para España puede tener una crisis de estas dimensiones en un proyecto europeo que lleva ya años tambaleándose.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy  recibe al primer ministro británico, David Cameron, en septiembre de 2015
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy recibe al primer ministro británico, David Cameron, en septiembre de 2015

"El proyecto-país de España", ha escrito Salvador Llaudes, investigador del Real Instituto Elcano, "ha caminado de la mano de una integración europea desde la Transición". Por pura lógica, cualquier riesgo para el proyecto comunitario, y el Brexit lo es,  sería un riesgo para España.

A eso hay que añadir que las relaciones comerciales con el Reino Unido suponen cerca de 55.000 millones de euros y  que más de 700 empresas con capital británico se han instalado en suelo español (más de 300 empresas españolas, a su vez, tiene sede en las Islas Británicas). 

15 millones de turistas ingleses visitan España cada año. Es de suponer que una libra esterlina depreciada por la salida de la UE encarecería sus planes vacacionales en la península o en Canarias y Baleares. Más de 300.000 británicos residen permanente en España. Más de 200.000 españoles, en el Reino Unido. El Brexit inquieta a estos ciudadanos por el uso y disfrute que hacen de los servicios sociales en ambos países.

Y finalmente, sigue vivo el contencioso de Gibraltar, más complicado de solucionar fuera del marco colaborativo que supone la Unión Europea.

El referéndum, 3 días antes de las elecciones en España

Los británicos decidirán si permanecen o no en el proyecto europeo tres días antes de que los españoles voten en unas segundas elecciones generales en apenas seis meses. Todos los candidatos han analizado con sus equipos las consecuencias de un posible Brexit, y todos coinciden en señalar que serían negativas. Eso no quiere decir, sin embargo, que trasladen sus preocupaciones o sus planteamientos al debate público. Tan solo si son preguntados, las exponen.

El candidato del PP, Mariano Rajoy, lo hacía este miércoles. "El Brexit sería una catástrofe. Para la Bolsa española y para todas. Para la economía de los británicos y de todos los europeos. Creo que sería la peor noticia en términos económicos que pudiéramos recibir en muchos años y espero que los ciudadanos británicos al final voten quedarse en Europa entre otras cosas porque los europeos queremos que se queden".

Pedro Sánchez, aseguran fuentes del PSOE, hace mención constante al Brexit en sus reuniones con el comité de expertos del partido. Junto con la crisis de los refugiados, afirman, "son los dos asuntos que confirman una debilidad del proyecto europeo entendido en sus inicios como un espacio de cooperación y valores compartidos”.

El candidato socialista aseguró este miércoles en Los Desayunos de TVE que "si gana la opción del Brexit, los socialistas lideraremos junto al resto de líderes socialdemócratas europeos un relanzamiento del proyecto europeo que permita seguir avanzando hacia una Europa más fuerte, más unida, más próspera y más social".

Parecida defensa hace Albert Rivera, el candidato que más incorpora Europa y sus problemas al discurso público. "Tenemos que aprovechar la crisis de Europa para volver a poner en marcha Europa", dijo durante un desayuno informativo  en Madrid el pasado martes. "Si nos quedamos bloqueados y muertos de miedo, habrá un gobierno frágil e instituciones frágiles y en Europa pasa exactamente igual". Sin embargo, también él, como el resto de candidatos, se mostró convencido de que este asunto no afectará en los resultados del 26-J.

Los más preocupados por su efecto serían, en todo caso, los candidatos de Unidos Podemos. En el seno de la coalición se ha integrado, a través de IU, un PCE que defiende la salida de España de la UE y "la recuperación de la soberanía económica ". Por eso la formación de Pablo Iglesias se esfuerza en señalar que no defiende esa salida y que está en contra del Brexit. Han sido los únicos, de hecho, que enviaron al Reino Unido a  hacer campaña a favor del "no" a un miembro de su dirección: Pablo Bustinduy, su secretario de Relaciones Internacionales.

El Brexit es una seria amenaza para el futuro de la UE. Ningún partido lo discute. Ninguno, sin embargo, hace pedagogía con este asunto, y ayuda de este modo a reforzar la idea apuntada en recientes sondeos de que los españoles ven cada vez más el proyecto europeo como algo ajeno a sus vidas, salvo cuando se trata de imponer condiciones onerosas.

Curiosamente, no se presta especial atención a una monarquía parlamentaria con un sistema territorial de cierta similitud con el español, con un modelo productivo similar (con importante peso del sector financiero, en el que juegan los bancos españoles), y con problemas muy comunes. Escocia ya ha amenazado con un segundo referéndum de independencia si el Reino Unido decide salir de la UE, con lo que eso tendría de nuevo de impulso para otros proyectos independentistas en la zona euro.

Con información de Elsa García de Blas, Natalia Junquera, Juan José Mateo y Anabel Díez.

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