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Jordi Sevilla sobre el déficit: “Es evidente que esto complica la gestión del próximo Gobierno”

La oposición critica a Rajoy por esconder los datos del déficit y presentar a España como el "alumno aventajado de Bruselas"

Jordi Sevilla, asesor económico del PSOE.
Jordi Sevilla, asesor económico del PSOE. EFE

Jordi Sevilla, jefe del equipo económico del PSOE, no ha escondido su preocupación por las consecuencias que el desvío del déficit de España —el 5,16% cuando lo pactado con Bruselas era el 4,2%—, que estrechan sobremanera el margen de maniobra del futuro Ejecutivo. “Es evidente que esto complica le gestión del próximo Gobierno", ha afirmado. "En primer lugar, por una cuestión práctica: este Gobierno en funciones no está legitimado para enviar un nuevo plan de estabilidad a Bruselas", ha incidido el gurú económico de los socialistas y miembro del equipo negociador con los demás partidos para formar Ejecutivo.

“El Gobierno [de Rajoy] se ha empeñado en presentar a España como el alumno aventajado de Bruselas, cuando tenemos el déficit mayor de la zona euro", ha criticado Sevilla. El exministro del PSOE ha incidido en que hay que medir la responsabilidad de las comunidades autónomas en el incumplimiento del déficit (los municipios presentan superávit). “Rajoy no ha cumplido con un nuevo modelo de financiación autonómica, no ha dotado a las comunidades de nuevos ingresos para evitar el déficit. Es incuestionable la responsabilidad del Gobierno”, ha zanjado. El modelo de financiación autonómica vigente está obsoleto desde 2014.

Sevilla y Luis Garicano, su homólogo en Ciudadanos, han analizado este jueves "con preocupación" el desvío y los efectos que podría tener en las partidas de gasto que recoge el acuerdo de Gobierno que une a los dos partidos, según ha explicado a EL PAÍS el economista de la formación emergente. La dirección de la formación emergente asume que habrá que actualizar parte del pacto, en especial en lo referente a los 7.000 millones de euros destinados a gasto social, que aspira a proteger, y analiza que el problema refleja la necesidad de acometer cambios estructurales en el modelo productivo de España que ya creen recogidos en el documento firmado por Pedro Sánchez y Albert Rivera.

"Más que nunca, hay que tener como punto de partida la estabilidad presupuestaria, y fue la primera cosa de la que hablamos [con el PSOE] y que acordamos", explica Garicano, catedrático de la London School of Economics, que califica de "extremadamente negativo" el desvío presupuestario. Garicano ha afirmado también que la deuda por habitante ha pasado de 16.000 euros antes de la legislatura del PP a 23.000 euros después de cuatro años.

"Nuestro plan es de cambios profundos, de medio plazo: pinchar la burbuja política, [eliminar] las diputaciones, es más imprescindible que nunca; la lucha contra el fraude es crucial, como reunir el pacto de Toledo y asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones; eliminar las exenciones y deducciones", analiza para este diario. "El mensaje clave es: necesitamos un Gobierno urgentísimamente. Estamos mareando la perdiz, no tenemos balas y España está en una situación muy delicada. Estamos a la cola de Europa en déficit. Queremos proteger el gasto social".

"A primera vista puede parecer que algunas medidas, a corto plazo, se complican, básicamente las medidas sociales", ha coincidido Francisco de la Torre, presidente de la Comisión de presupuestos del Congreso y pieza clave en el equipo económico de Ciudadanos. "Los números nos complican la vida, pero vamos a salvaguardar como sea esa parte del acuerdo, cortando el despilfarro, eliminando duplicidades y luchando contra el fraude fiscal. Es fundamental que la gente que peor lo ha pasado no sea la que como siempre pague el descontrol del déficit", ha añadido en conversación con este diario. "Habrá que actualizar el acuerdo, pero el pacto y sus reformas son más necesarias que nunca".

Las dos partes coinciden en que el desvío del déficit coloca en una situación "delicada" al próximo Gobierno. Un miembro de los equipos negociadores los describió "asustados" por la gravedad de la cifra. Los dos partidos, finalmente, mantienen su apuesta por renegociar con Bruselas para atrasar un año (hasta 2017) el cumplimiento del compromiso de dejar el déficit en un 3% del PIB en 2016. Y subrayan su petición al Gobierno en funciones para que consensúe con el Congreso sus políticas en la materia.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ya se había alejado a principios de febrero de cumplir el 4,2% de déficit pactado con la Unión Europea. Según comentó, la cifra definitiva rondaría el 4,5%. Este desvío supone unos 10.000 millones de euros más de deuda pública con respecto al objetivo inicial.

Sobre el desvío del déficit de las comunidades autónomas, Garicano ha abogado por flexibilizar sus objetivos, pero siempre a cambio de que acometan verdaderas reformas en sus autonomías. "El sistema de financiación autonómica no funciona y hay que resolverlo a corto y medio plazo", ha dicho, tras avanzar que, a corto plazo, habría que dar "cierta flexibilidad" a las autonomías "a cambio de un compromiso estricto de reformas".

La dirección de Podemos, que defiende relajar el ritmo de la reducción del déficit, ha aprovechado para pedir un giro en las relaciones entre Madrid y Bruselas. "Creo que cae un mito: que las políticas de las derechas son eficaces. No es verdad. Además de injustas, son ineficientes", dice Pablo Iglesias. La formación emergente considera que "en este momento tiene que cambiar el eje de la construcción europea" y el cumplimiento del objetivo debe repensarse de forma consensuada con el resto de países de la Unión Europea. Así se ha pronunciado este jueves Rafael Mayoral, diputado y secretario de Relaciones con la Sociedad Civil de la formación emergente. "Creemos que las políticas austericidas en Europa no han funcionado y eso tiene que cambiar y que se consensúe con el conjunto de los Gobiernos europeos".

Mayoral ha apelado al presidente del Ejecutivo italiano, Matteo Renzi, que ha planteado cambios en el calendario de cumplimiento. En su opinión, "ya hay muchos Gobiernos que lo están cuestionando".

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