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Moody’s considera negativo el resultado de las elecciones catalanas

Los inversores, atentos a quién liderará el nuevo Gobierno de la Generalitat

Un cámara ante un panel informativo de la bolsa de Madrid.
Un cámara ante un panel informativo de la bolsa de Madrid. EFE

El resultado de las elecciones autonómicas en Cataluña, celebradas el pasado domingo, ha dado un respiro a los mercados. El escenario más temido por los inversores, un inequívoco apoyo a los partidos partidarios de la independencia y la probabilidad de una declaración unilateral, no se ha materializado, pero tanto las agencias de calificación como los analistas advierten de “que la batalla está lejos de haber acabado”, como explica Jonathan Loynes, economista jefe para Europa de Capital Economics.

La última en pronunciarse ha sido la agencia Moody’s, que en un informe publicado este martes, considera que, tras las elecciones, las tensiones entre Cataluña y el Gobierno español no van a desaparecer, una condición que afecta negativamente a la calificación crediticia de ambos. “El ambiguo resultado electoral no consigue resolver los focos de tensión entre el Gobierno regional catalán y el Gobierno central y, por tanto, es negativo para la calificación de la deuda española y la de la Generalitat de Cataluña”, explica. Para la agencia Fitch, es Cataluña quien saldría perdiendo de esa situación de tensión con el Gobierno central dada su elevada dependencia de la financiación procedente del Estado.

Desde 2012, Cataluña ha recibido, según recuerda Moody’s, 37.500 millones de euros del Gobierno central, y Fitch apunta que solo para este ejercicio la Generalitat ha solicitado otros 2.300 millones de euros a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). En todo caso, como apunta Moody’s, el interés es mutuo. El 58% de la deuda catalana a finales de 2014 estaba financiada por el Estado. Al mismo tiempo, Cataluña representa aproximadamente el 26% del total de las exportaciones españolas, el 19% de su PIB y el 16% de la población.

Desde las elecciones, la prima de riesgo española ha caído un 5,7% hasta los 130 puntos, pero sigue casi 20 puntos por encima de la italiana (113 puntos). Para Loynes, de Capital Economics, no sería raro que esa relajación en la presión sobre la deuda fuera de corto plazo. “Aunque la independencia catalana dista mucho de estar asegurada, el resultado electoral mantiene la cuestión mucho más viva”, explica. Aunque los analistas insisten en que habrá que esperar a los resultados de las elecciones generales de diciembre para valorar el nuevo marco de relaciones entre Cataluña y el Gobierno central, el primer paso, como apuntan los economistas de Barclays, será la formación del próximo Ejecutivo de la Generalitat. “Es un punto importante porque líderes más radicales como Oriol Junqueras o Raül Romeva adoptarán probablemente un tono mucho más beligerante en la negociación, incluyendo la posibilidad de una declaración unilateral de independencia”, apunta el banco de inversión en una nota.

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