caso pujol

Pujol Ferrusola dijo a Ruz que las empresas le pagaban por su capacitación

El hijo del ‘expresident’ queda libre tras negar el cobro de comisiones ilegales Defiende su “amplio conocimiento” de cada uno de los sectores y del mercado

Foto: atlas | Vídeo: ATLAS

El juez Pablo Ruz interrogó ayer durante cinco horas a Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresidente catalán Jordi Pujol, sobre sus tratos mercantiles con empresas contratistas de la Generalitat, que le reportaron ingresos de unos 7,5 millones de euros entre 2004 y 2012. Pujol Ferrusola —sobre el que el juez no dictó ningún tipo de medida cautelar, al no solicitarla las partes— negó haber cobrado comisiones ilegales a esas empresas como pago por las obras que les había adjudicado la Generalitat durante el mandato de su padre.

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Jordi Pujol, Júnior, de 56 años, está imputado por delito fiscal y blanqueo de capitales después de que su exnovia, María Victoria Álvarez, relatara a la policía los viajes a Andorra que hacían juntos “con mochilas cargadas de tacos de billetes de 500 euros”. Preguntado por esa denuncia, el primogénito se permitió una licencia humorística, la única de su declaración: “Señoría, mi única exclusiva la voy a dar aquí en el juzgado”, dijo según fuentes judiciales.

La investigación dirigida por el juez Ruz a raíz de esta denuncia desveló que cinco sociedades del hijo mayor de Pujol y de la esposa de este, Mercè Gironés, facturaron 7,5 millones de euros a ocho empresas contratistas de la Generalitat por 27 supuestos servicios de asesoramiento e intermediación. La policía, tras examinar estas facturas e interrogar a los pagadores, pone seriamente en entredicho la realidad de estos servicios y atribuye sin reparos los pagos a mordidas a cambio de adjudicaciones del Gobierno autónomo catalán, el famoso 3% que denunció en su día el expresidente socialista Pasqual Maragall.

El mayor de los siete hijos del expresident negó ante el magistrado que el dinero facturado a las empresas —puesto a recaudo en 13 países, varios de ellos paraísos fiscales— responda a comisiones ilegales por adjudicaciones del Gobierno autónomo catalán durante el mandato de su padre, que terminó en diciembre de 2003, aseguran fuentes de su defensa. En un interrogatorio “exhaustivo y preciso”, Pujol dio “explicaciones extensas y concretas de un decenio de actividad empresarial e inversora, sin conexión alguna con la política del Gobierno de Cataluña”, relataron sus abogados, el penalista Cristóbal Martell y el letrado de confianza de la familia, Albert Carrillo. Ambos le acompañaron en su entrada al edificio judicial de la calle Prim de Madrid.

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Durante el interrogatorio, que se alargó hasta las 16 horas, el magistrado, la fiscal anticorrupción Belén Suárez y el abogado del Estado desgranaron, entre otros elementos, el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que detalla las supuestas operaciones de intermediación de Pujol Ferrusola en temas tan variopintos como redes eléctricas en Gabón, venta de plantas solares, compra de oficinas, ampliación de refinerías o implantación de sistemas tecnológicos en México. Entre 2004 y 2012, las sociedades del matrimonio Pujol-Gironès (Iniciatives Marketing i Inversions; Project Marketing Cat y Active Translation) percibieron 7,5 millones de empresas constructoras —algunas tan relevantes como Copisa o Isolux Corsan— por supuestos servicios de asesoramiento.

Pujol aseguró que prestó esos servicios y, pese a la diversidad de asuntos, defendió su “amplio conocimiento” de cada uno de los sectores y del mercado. El primogénito detalló los trabajos “factura a factura”, siempre según fuentes de la defensa. También defendió, entre otros, el cobro de unos 200.000 euros al empresario Gustavo Buesa, al que ayudó en la adquisición de un negocio relacionado con el tratamiento de residuos en México. La factura incluye las gestiones y los desplazamientos (cuatro viajes en total) de Pujol a aquel país norteamericano. Júnior también detalló ante Ruz su asesoramiento a Inverama —del empresario Artur Suqué— para hacerse con el concurso para construir y explotar dos casinos en Argentina.

Las mismas fuentes subrayan que la mayoría de los cobros recibidos son de la época en la que gobernaba el tripartito de izquierdas, y de Ayuntamientos del PSC. El interrogatorio también versó sobre dos operaciones inmobiliarias en Palamós (Girona) y Hospitalet del Llobregat (Barcelona), que permitieron al hijo mayor del expresident lograr unas plusvalías de otros ocho millones.

Cinco sociedades del hijo mayor de Pujol facturaron 7,5 millones de euros a ocho empresas contratistas de la Generalitat 

Los ingresos logrados por las sociedades de Jordi Pujol Ferrusola y Mercé Gironès fueron movidos a través de tres bancos distintos (BBVA, Mediolanum y Crédit Suisse) por Andorra, Luxemburgo, Croacia, Argentina, Uruguay, Suiza, Estados Unidos, México, Francia, Islas Caimán, Reino Unido, Liechtenstein y Gabón. En dos de estos países, Argentina y México, Jordi Pujol Ferrusola invirtió grandes cantidades de dinero en un hotel y un puerto, que acabaron resultando un sonado fracaso empresarial. Los 118 movimientos de efectivo entre 2004 y 2012 totalizan 32,4 millones de euros, según la policía. Pujol declaró, sin embargo, que el total asciende a siete millones de euros, ya que se trata de la misma inversión, movida de un lugar a otro. Además, afirmó que ha declarado esas inversiones —tanto el principal como los rendimientos— ante la Hacienda española.

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