Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Escasos fondos para el empleo joven

Los partidos piden aumentar el dinero destinado al sistema de Garantía Juvenil

Socialistas y Verdes proponen que se llegue a los 21.000 millones

Un joven, en una oficina de empleo madrileña, en 2012. Ampliar foto
Un joven, en una oficina de empleo madrileña, en 2012.

Todos los partidos dicen que hay que luchar contra el paro juvenil, sí; y que hay que incrementar los fondos; pero tras las promesas electorales, está la aplicación de los programas y la asignación de los recursos necesarios. Los Socialistas europeos y los Verdes se presentan a estas elecciones europeas con la idea de incrementar los fondos destinados a la Garantía Juvenil, plan para dinamizar el empleo de jóvenes de entre 16 y 24 años, de los 6.000 millones actuales (para los 28 países), hasta los 21.000 millones de euros. Su propuesta reabre el debate sobre cómo afrontar de manera eficaz un problema que afecta a 5,5 millones de europeos, asunto de crucial importancia para España, que, en este campo, exhibe números preocupantes: la tasa de paro juvenil, según la última Encuesta de Población Activa publicada el pasado martes, está situada en el 55%. Volvió a subir en el primer trimestre de 2014. La media en la zona euro ronda el 23%. Solo Grecia viene presentando peores números que la economía española en este terreno.

El sistema de Garantía Juvenil es una iniciativa que empezó a circular por el Parlamento Europeo hace tres años y medio de la mano de la joven diputada verde Emilie Turunen, ahora en las filas socialistas. Se trata de un modelo que pretende garantizar que todos los jóvenes de entre 16 y 24 años puedan acceder a un empleo, unas prácticas, o una nueva formación en el plazo máximo de cuatro meses después de haber acabado sus estudios. Basado en experiencias desarrolladas en Austria y Finlandia, consiste en implementar un servicio público de empleo que ofrezca una atención personalizada al desempleado. Requiere de una intermediación muy comprometida de representantes de trabajadores, empresas, instituciones educativas y oficinas de empleo. Un sistema ambicioso para acabar con un problema muy grave.

Fuente: Eurostat.
Fuente: Eurostat.

Fue el 11 de julio de 2012 cuando la Organización Internacional del Trabajo publicó la cifra que consideraba necesaria para que un programa de estas características funcione en Europa: 21.000 millones de euros. El Foro Europeo de la Juventud, plataforma que engloba a 99 ONG juveniles europeas, no tardó en hacer bandera de esta cifra que ahora apoyan socialistas europeos y verdes, y que obtiene apoyos más tibios en otras formaciones mayoritarias.

El Consejo Europeo aprobó en febrero de 2013 un presupuesto de 6.000 millones de euros destinado a la Garantía Juvenil para el periodo 2014-2020. Desde las filas de ALDE (Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa), en la que se engloba el PNV, la eurodiputada Izaskun Bilbao señala que hay que duplicar esos fondos destinados a la Garantía Juvenil. “Es fundamental concretar esos programas y regionalizarlos para atender las necesidades de cada Comunidad Autónoma”, señala.

Esteban González Pons, número dos del Partido Popular en las elecciones europeas, destaca que España ha conseguido 1.887 de esos 6.000 millones (que se otorgan a países con tasas de paro juvenil superiores al 25%). “Los 6.000 millones son insuficientes”, declara, “todo lo que se gaste en fomentar el empleo juvenil será poco”. Pero dice que no tiene claro que la cifra definitiva tenga que ser 21.000 millones.

Desde las filas del grupo del Partido Verde Europeo, Ernest Urtasun, que proviene de la formación Iniciativa per Catalunya Verds, denuncia que los 1.877 millones que corresponden al Gobierno español van a ser destinados “a bonificaciones sociales en contratos a gente joven” y que esa no es la estrategia adecuada. Los Verdes apoyan que se destinen 21.000 millones, al igual que los socialistas.

Sergio Gutiérrez, eurodiputado del Partido Socialista Europeo (PSE) que ha seguido de cerca estos temas, abunda en la misma línea. “Los 6.000 millones dan, básicamente, para subvencionar empleo: ese no es el modelo de garantía que queremos”. Y señala que para que el sistema sea efectivo, la cuestión no es solo económica, sino de método de trabajo.

El Comisariado de Empleo Asuntos Sociales e Inclusión, de hecho, pone mucho énfasis en las reformas estructurales que deben acometer los Estados miembros, según explica uno de sus portavoces. Y señala que una de las claves para que estos sistemas funcionen es que los países inviertan sus propios recursos y destinen dinero del Fondo Social Europeo, dotado con 10.000 millones cada año, a las políticas de empleo juvenil.

España presentó su plan de implementación de la Garantía Juvenil en diciembre de 2013: “Lo hizo tarde y no ha sido un país muy diligente”, señala Manuel de la Rocha Vázquez, miembro del colectivo Economistas frente a la Crisis. “Todavía no se ha empezado a gastar ni un euro”, añade. Desde el Ministerio de Empleo y Seguridad Social confirman que se está en la fase de diseño del programa operativo, lo que implica conversaciones con las Comunidades Autónomas.

José Antonio García Rubio, secretario de Economía y Empleo de Izquierda Unida, que acude a la cita en la coalición englobada en Partido de la Izquierda Europea, señala que la Garantía Juvenil no es la solución definitiva, aunque sea un instrumento que se puede utilizar. Y prefiere no hablar de cantidades: “Ni siquiera los 21.000 millones resolverían el problema”. Aduce que no hay que diseñar un programa específico de lucha contra el desempleo juvenil, sino abordar el problema globalmente, sin olvidar, por ejemplo, a los mayores de 55 años.

Francisco Sosa Wagner, candidato de UPyD, dice que su formación está a favor de la Garantía Juvenil, pero recalca que resulta fundamental que haya mecanismos de control e inspección, por parte de las autoridades europeas, para que sea eficaz.

Más información