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“Zapatero ha sacado la carta a su antojo”

A Isaac Ibáñez, el abogado que pidió la carta que el Banco Central Europeo envió a Zapatero, no le parece bien que el expresidente haya publicado ahora el documento por conveniencia

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Isaac Ibáñez, el viernes, en Plasencia, con la misiva del BCE donde le denegaban el acceso a la carta que enviaron al Gobierno español.

Pregunta.¿Cómo recuerda usted aquellos días de agosto de 2011?

Respuesta. España estaba a punto de ser intervenida por la deriva que llevaba la política del Gobierno. Mandaron la carta y supongo que llamarían a Zapatero por teléfono y le dirían que o espabilaba o le iban a dar p´al pelo, hablando en plata.

P. ¿Por qué pidió la carta?

R. Se había reformado la Constitución y parecía que había venido impuesto. Como conozco la normativa europea sobre el acceso a documentos, me dije: "Voy a pedir la carta al BCE".

P. ¿Y qué le respondieron?

Ficha

Isaac Ibáñez, 49 años, vive en Plasencia. No le gustaba estudiar y a los 16 años entró de Aspirante Administrativo en una constructora. Hoy es uno de sus directores. A los 35 años decidió estudiar Derecho por la UNED. Cree en una democracia abierta y transparente, por eso pidió al Banco Central Europeo la carta que mandaron a Zapatero. Su hobbie es escribir artículos de abogacía, algunos en Hayderecho.com.

R. Que era máximo secreto, que si me la dieran socavaría sus relaciones con los gobiernos nacionales. No estuve conforme y recurrí al Defensor del Pueblo Europeo. Todo esto costó bastante dinero a Europa, porque dos juristas de la oficina del Defensor tuvieron que desplazarse a Frankfort a ver la dichosa carta, pues como era secreta no la podían sacar ni fotocopiar ni nada.

P. ¿Y no volvió a oír a hablar del tema hasta estos días?

R. Hasta esta semana por la prensa.

P. ¿Por qué cree que Zapatero ha decidido publicarla en su libro El dilema. 600 días de vértigo?

R. Él trata de dejar claro que se resistió a hacer lo que le pedía el BCE. Me parece llamativo que no se controle qué papeles se llevan a casa los expresidentes. Como ciudadano tengo derecho a conocer documentos públicos, pero si se me niegan y luego hay un presidente que se puede llevar de La Moncloa papeles que no debería... Si no los sacó entonces no tiene por qué sacarlos ahora a su antojo. Y si los quiere, tendría que seguir el mismo procedimiento que seguí yo.

P. ¿Le molestó que no se convocará un referendum antes de cambiar la Constitución?

R. Me hubiese gustado que se hubiera hecho, pero lo que no me gustó es que se hiciera a escondidas, sin consulta, en los pactos con los que mangonean los dos grandes partidos... No se hace con cualquier ley importante y menos con la que está por encima de todas.

P. Al enterarse de que Zapatero publicaba la carta, ¿le sentó mal?

R. No, ya la tenía olvidado. Lo que me ha sentado mal es que la gente hable mucho de transparencia y saque las cosas cuando le convienen.

P. ¿Tiene el libro de Zapatero?

R. Ni el de Zapatero ni el de Solbes ni el de Aznar. Las memorias escritas así en caliente no dicen la verdad. Es un lavado de cara con el que intentan dar la impresión de que fueron los más buenos del mundo y que como mucho se equivocaron.

P. ¿Qué le parece la Ley de Transparencia que se ha aprobado estos días?

R. Es alicorta. Si un gobierno quisiera ser transparente no necesitaría una ley de transparencia. Se puede ser transparente sin ley de transparencia u opaco con una ley como la que se va a publicar en España.

P. ¿Tiene alguna otra cuestión remitida al Defensor del Pueblo?

R. Ahora mismo, ninguna. Lo que sí he hecho es pedir al Banco Central que me dé la carta. Es posible que contesten que sigue siendo secreta (risas).

P. ¿Colabora en alguna asociación que promueva el acceso a la información?

R. No. Hago la lucha por mi cuenta.

P. Tras la crisis, ¿ve un intento por hacer más abierta nuestra democracia a los ciudadanos?

R. Tenemos unos partidos muy paternalistas, para ellos el derecho de los ciudadanos es votar cada cuatro años y poco más.

P. ¿Por qué decidió estudiar Derecho?

R. Entré de botones en el mundo de la empresa, no me gustaba estudiar, pero luego me fui interesando por saber qué decían los papeles. Y a los 35 años empecé derecho por la UNED.

P. Usted ha escrito decenas de artículos y ha ganado muchos premios. Su mujer, ¿qué le dice?

R. Me aguanta (risas). Pero yo estas cosas las escribo cuando hace frío y no se puede salir de casa. Es mi hobbie.

P. ¿Qué papel deben jugar los abogados frente al poder?

R. Deben defender cada día más los derechos de los ciudadanos, sobre todo ante la administración pública. En esta vorágine administrativa los ciudadanos ya no saben ni los derechos que tienen ni sus obligaciones; están pillados por todos lados.