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Gallardón cuestiona al magistrado español del Tribunal de Estrasburgo

El presidente: "El partido del Gobierno no se manifiesta contra ningún tribunal”

Las consecuencias de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que anula la doctrina Parot llevan toda la semana abocando al Gobierno y al PP a un delicado ejercicio de equilibrio. De la dureza del tono a los matices, y viceversa; de la frialdad en el apoyo a la manifestación contra el fallo a un respaldo oficial del partido mayoritario.

Este viernes volvió a ocurrir. Mientras el jefe del Ejecutivo rebajaba el tono un día después de calificar de “injusta” la resolución de Estrasburgo, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, señalaba directamente a Luis López Guerra, el magistrado español del tribunal de Estrasburgo que se pronunció contra la doctrina.

Rajoy ha rebajado los modos de sus críticas a la sentencia del TEDH. El jefe del Ejecutivo reconoció tras participar en el Consejo Europeo en Bruselas que esta doctrina era una parte importante de la política antiterrorista del Gobierno, pero restó peso a su derogación. Alegó que hace ya años que se modificó la legislación “para adecuar las penas a la gravedad de los delitos”, y recordó que el Ejecutivo del PP ha introducido la cadena perpetua revisable en la reforma del Código Penal, lo que dota al Estado de instrumento para combatir este tipo de crímenes en el futuro. Solo un día antes, la valoración de la sentencia que hizo Rajoy fue muy distinta: “No me gusta nada. Es injusta y equivocada”. Una crítica inusual en los Gobiernos europeos a una sentencia de Estrasburgo, y el ataque más duro del jefe del Ejecutivo, siempre muy respetuoso con las decisiones de los tribunales, contra un fallo judicial.

El tono era otro, y Rajoy se esforzó en mostrar que la participación del PP en la manifestación convocada para este domingo por la AVT de víctimas del terrorismo no supone un enfrentamiento con Estrasburgo. “Es una manifestación de solidaridad y apoyo a las víctimas. El partido del Gobierno no se manifiesta contra ningún tribunal”, concluyó. Precisamente esa era la preocupación del Ejecutivo, que oficialmente no respalda la manifestación pero, tras días de dudas, decidió enviar a casi toda la cúpula del PP.

El mensaje más contundente a cuenta de la sentencia llegó este viernes de la mano de Gallardón. El ministro de Justicia recordó que la postura Luis López Guerra es contraria a las tesis mayoritarias del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, del que fue miembro. “No incluyo que se haya opuesto a la tesis del Gobierno”, abundó Gallardón, “porque el Gobierno lo que hizo fue defender a nuestro Tribunal Supremo y al Tribunal Constitucional, y esas tesis no han sido defendidas por un magistrado que ha sido parte del propio Tribunal Constitucional”. “Constato el hecho”, zanjó.

Ningún miembro del Gobierno se sumará el domingo a la manifestación de las víctimas del terrorismo y, en este caso, tampoco lo hará José María Aznar. El expresidente comunicó ayer por la mañana a la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, que no acudirá para evitar acaparar la atención en una marcha que varios ministros temen pueda derivar en una protesta contra la política antiterrorista del Ejecutivo.

El exjefe del Ejecutivo y actual presidente de FAES, quien en más de una ocasión no ha dudado en enfrentarse a Rajoy por la tibieza que aprecia en la hoja de ruta del fin de ETA del presidente, tomó esta decisión porque no quiere “desviar el protagonismo” en la convocatoria en la que sí estará su esposa, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. El sector de dirigentes y diputados más próximos al expresidente, entre ellos Cayetana Álvarez de Toledo e Ignacio Astarloa, fue precisamente el primero en confirmar su participación en la marcha.