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La Generalitat creará un cuerpo propio de diplomáticos para Europa

El Gobierno catalán dice que García-Margallo “no cuestiona” la iniciativa

En la imagen Francesc Homs durante la rueda de prensa.

Artur Mas no se cansa de repetir que mantiene la hoja de ruta soberanista para Cataluña y la realidad cotidiana no le desmiente. El Gobierno de la Generalitat aprobó este martes el paso previo para empezar a tramitar el anteproyecto de ley que regulará la diplomacia catalana y que, entre otras aspectos, prevé la creación de un cuerpo propio de diplomáticos.

El número exacto de nuevos funcionarios no se conoce, pero lo que sí tiene claro el Ejecutivo catalán es el perfil que busca, que se parece al de un diplomático del siglo XXI como una gota de agua a otra: personal con conocimiento de la realidad europea e internacional, flexible ante los cambios, con dominio de idiomas y con técnicas de negociación internacional para poder moverse con normalidad en diversos escenarios, con otros Gobiernos, así como con las instituciones europeas y organismos internacionales.

El portavoz del Gobierno catalán y consejero de la Presidencia, Francesc Homs, dijo este martes que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, fue informado el pasado lunes en Barcelona del contenido de esa ley y que no puso reparos. “Él reconoce que tenemos un marco legal claro, en base a dos capítulos del Estatut, para desarrollar una ley propia. No lo cuestiona”, dijo Homs.

El Ejecutivo de CiU inicia el proceso para crear una Hacienda propia

El consejero catalán quitaba hierro de esta manera a los efectos que podría tener la ley de Acción Exterior que prepara García-Margallo con la pretensión de atar corto a las autonomías en su política exterior. Hace menos de tres meses, el propio Homs empleó un tono muy distinto al de este martes y anunció que la Generalitat intensificaría su acción exterior “diga lo que diga” el Gobierno del PP.

El objetivo de la legislación catalana es el de “situar a Cataluña en el mundo” y coordinar la acción exterior de la Generalitat desde un punto de vista político, institucional y administrativo. Siempre que se plantea esta cuestión, el Gobierno de CiU afirma que se persigue la internacionalización de la economía catalana, a la vez que esgrime estadísticas.  Este martes no fue menos y Homs recordó que Cataluña representa el 26% de las exportaciones españolas y que un tercio de las empresas con actividad fuera de España son catalanas.

Siguiendo esa hoja de ruta soberanista de creación de estructuras de Estado, el Gobierno catalán aprobó este martes el programa que ha de servir para que Cataluña disponga de una Hacienda propia. El objetivo es poner en marcha una estructura tributaria moderna y eficaz que permita la gestión, liquidación, recaudación, inspección y revisión de todos los impuestos y otros tributos que se aplican en esta comunidad. Las cuatro diputaciones catalanas actúan en la actualidad como organismos tributarios y la Generalitat pretende que operen de manera coordinada.