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Valenciano tendrá más poder en el aparato del PSOE y en el Congreso

Rubalcaba refuerza a la vicesecretaria para evitar nuevas crisis y descoordinación

Un año después del último congreso se hará un cambio en los estatutos

Una semana después de la turbulenta gestión del caso Ponferrada,y en medio de otras dos crisis de carácter territorial, en Cataluña y en Galicia, el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, reforzará este jueves ante la ejecutiva federal del partido el papel de la actual vicesecretaria general, Elena Valenciano. La número dos del PSOE pasará a tener competencias de coordinación directa y supervisión de la labor de Óscar López, secretario de Organización, y de la portavoz en el Congreso, Soraya Rodríguez. En eso, en definitiva, consisten los “cambios organizativos” que propondrá Rubalcaba a la plana mayor del partido para dotar de esa función real a Valenciano y no solo sobre el papel de sus teóricas atribuciones.

Para ello, señalan fuentes socialistas, el secretario general planteará una revisión de los estatutos y del reglamento interno de la formación un año después del Congreso Federal celebrado en Sevilla en febrero de 2012. El objetivo es fortalecer también la presencia de Valenciano en las decisiones relacionadas con el aparato —que históricamente dependen de la secretaría de Organización— y en la actividad diaria del PSOE en la Cámara baja, donde se ejecuta en realidad la labor de oposición, y que estaba recibiendo críticas internas.

La dirección del partido, además, ve en esta reorganización una forma de zanjar la crisis abierta por la moción de censura que llevó al PSOE de Ponferrada a pactar con el edil y exalcalde, Ismael Álvarez, condenado por acoso en 2002: un “grave error” cuya responsabilidad acabó asumiendo exclusivamente Óscar López.

La reorganización se produce en medio de tres crisis territoriales

Lo confirmó ayer públicamente el secretario general durante un acto celebrado en Zaragoza. “Pretendo impedir que un error como el de Ponferrada se vuelva a producir en mi partido”, aseguró. En este contexto, avanzó que reforzará “todas las estructuras de igualdad en el PSOE en el Grupo Parlamentario Socialista del Congreso de los Diputados y del Senado”, informa Concha Monserrat. Rubalcaba insistió en que estos cambios no supondrán relevos en los cargos ya asignados o giros radicales en la estructura, aunque sí quiso dejar claro que “se reforzará el papel de todas las secretarías de igualdad”, cuya responsable es ahora Purificación Causapié, número cuatro en la organización del partido, de facto ya a las órdenes directas de Valenciano.

El líder del PSOE, explican desde Ferraz, detallará el jueves estos cambios y los mecanismos que el partido pondrá en marcha para evitar que se produzca otro caso como el de Ponferrada. No obstante, ayer reiteró que fortalecerá a “quienes se encargan de los temas de igualdad \[hombres y mujeres\] para que en todas las decisiones que tome el PSOE del tipo de una moción de censura, una lista, una ley, una proposición... la presencia de las secretarías de igualdad sea fundamental”. Y esa presencia, que ostentará por encima de los demás la vicesecretaria, supone un mayor control de todas estas actividades.

Atribuciones de la vicesecretaria y del secretario de Organización

A la vicesecretaria ya le corresponde, entre sus cinco atribuciones, “colaborar con la Secretaría General en todas sus funciones, especialmente en lo que se refiere a la coordinación de los trabajos de las Secretarías”; “planificar junto con la Secretaría de Organización la estrategia electoral del partido; y “la aprobación de los criterios generales de acción parlamentaria”.

El secretario de Organización, “responsable del funcionamiento y desarrollo orgánico del partido”, tiene en cambio en la actualidad hasta 14 atribuciones. Entre ellas, “mantener la relación con las instancias orgánicas a todos sus niveles, velando por el cumplimiento de las decisiones emanadas de los órganos competentes”; “marcar las directrices que orientan el funcionamiento organizativo y político de la actividad del Grupo Parlamentario Socialista”, “la resolución de los conflictos orgánico-institucionales y las relaciones con partidos políticos y organizaciones sindicales”.

Esta reorganización se produce en medio de tres incendios territoriales a los que en menos de un mes se han tenido que enfrentar la dirección nacional y concretamente, en calidad de secretario de esa área, Óscar López. Además de la moción de censura en Ponferrada, que ha motivado la idea de dar más atribuciones a los responsables de igualdad, el PSOE debe gestionar las relaciones con el PSC, que incumplió la disciplina de voto del partido y apoyó en el Congreso el derecho a decidir, lo que ahondó la fractura entre Ferraz y los socialistas catalanes, que dejaron de estar representados en el grupo.

En otro frente están los socialistas gallegos, que a principios de mes aprobaron por aplastante mayoría una consulta para elegir a su próximo candidato a través de primarias, al margen de los estatutos y en claro desafío con la dirección nacional.

La actualización de los estatutos aprobados en el 38º Congreso será precisamente lo que permita los cambios organizativos anunciados. Según el reglamento interno ahora vigente, a la vicesecretaria ya le corresponde, entre sus cinco atribuciones, “colaborar con la Secretaría General en todas sus funciones, especialmente en lo que se refiere a la coordinación de los trabajos de las Secretarías”; “planificar junto con la Secretaría de Organización la estrategia electoral del partido; y “la aprobación de los criterios generales de acción parlamentaria”.

El secretario de Organización, “responsable del funcionamiento y desarrollo orgánico del partido”, tiene en cambio en la actualidad hasta 14 atribuciones. Entre ellas, “mantener la relación con las instancias orgánicas a todos sus niveles, velando por el cumplimiento de las decisiones emanadas de los órganos competentes”; “marcar las directrices que orientan el funcionamiento organizativo y político de la actividad del Grupo Parlamentario Socialista”, “la resolución de los conflictos orgánico-institucionales y las relaciones con partidos políticos y organizaciones sindicales”.

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