Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fiscal quiere interrogar a Urdangarin por otros tres delitos contra Hacienda

El empresario Boixareu vuelve a declarar para negar ser 'hombre de paja' del duque de Palma

La fiscalía reclama que el duque de Palma y su socio Diego Torres declaren de nuevo ante el juez

Jan Gui Urdangarin, sobrino del duque de Palma. Ampliar foto
Jan Gui Urdangarin, sobrino del duque de Palma. REUTERS

La Agencia Tributaria ha documentado otros tres posibles delitos contra Hacienda supuestamente cometidos por Iñaki Urdangarin, el duque de Palma, en los ejercicios 2007 y 2008 al haber dejado de declarar ingresos superiores a 120.000 euros en sendos años.

El fraude está relacionado con su declaración del Impuesto de la Renta y las Personas Físicas (IRPF) de esos años. Por este motivo, la Fiscalía Anticorrupción ha pedido al juez instructor del caso, José Castro, que le cite nuevamente para interrogarle sobre estos nuevos delitos, que se suman a los otros que ya pesan sobre él: malversación de caudales públicos, prevaricación, falsedad y fraude a la administración.

Además, gravita sobre Urdangarin un posible blanqueo de capitales debido a cuentas que se le han descubierto en Suiza a través de testaferros. El juez José Castro decidirá en los próximos días si, tras estos nuevos datos, eleva la fianza civil de 8,1 millones de euros que le reclama el fiscal Anticorrupción Pedro Horrach. Las pesquisas apunta a que el duque de Palma participó o intervino en ganancias ilícitas, operaciones ficticias, cobros en sociedades instrumentales y declaraciones fiscales manipuladas.

Uno de los delitos que ha descubierto la investigación tiene relación con el Instituto Nóos (que el duque gestionó con su socio Diego Torres). Esta firma habría dejado de declarar al fisco 240.000 euros en el impuesto de sociedades relativo a 2007. Los otros delitos fiscales versan sobre fraude en la declaración del IRPF de Urdangarin de los ejercicios 2007 y 2008, en los que habría dejado de declarar más de 120.000 euros en cada uno de esos ejercicios, superando “el umbral delictivo del Código Penal”, según el informe remitido al juez, que acredita un fraude global fiscal cercano al medio millón.

Hacienda informó a Anticorrupción de su dictamen el pasado viernes. Y, ayer mismo, el fiscal libró al juez su nueva acusación.

La Agencia Tributaria ha analizado las tramas internacionales supuestamente utilizadas por el yerno del Rey para ocultar fondos. También ha cruzado facturas de la empresa de Urdangarin que se embolsó más de seis millones de euros procedentes de las Administraciones públicas de Valencia y Baleares. Los nuevos delitos han aflorado después de que Hacienda indagase los contratos que mantenía Urdangarin con las empresas multinacionales que le tenían como asesor a sueldo. Solo de estas firmas, el duque de Palma ingresó partidas cuantiosas, que canalizó a través de su empresa, Aizóon.

Hacienda entiende que Urdangarin debió pagar estos emolumentos como persona física, asalariada, y no a través de sus empresas. Sin embargo, como pantalla se sirvió de Aizóon. Una firma, por otra parte, en la que constaba una plantilla ficticia, y cuya propiedad comparte con la infanta Cristina. La fiscalía le acusa de “ocultar el verdadero perceptor” de los pagos de esas empresas multinacionales con el claro fin de evadir impuestos. Según la fiscalía, cobró altas rentas, por ejemplo, de actividades “de carácter personalísimo” como asesor y consejero de grandes empresas. El duque cobró por las asesorías 645.435 euros en 2007, y al año siguiente, otros 494.156. Las empresas que le tuvieron a sueldo son Lagardère, Motorpress, Havas, Mixta África, Aceros Bergara, Pernod, Altadis y Seelinger y Conde.

En el dossier remitido al juez por la delegación especial en Cataluña de la Agencia Tributaria (la trama de Noos está radicada en Barcelona) se documenta la existencia de los tres nuevos posibles, de los que deben "depurarse las presuntas responsabilidades criminales", según el fiscal. Y cuanto antes, porque prescriben en julio de 2013.

Los mensajeros del duque

“Entregaba los sobres, que estaban cerrados. Nunca los abrí. No sé si había dinero”, confesó al juez, hasta en 15 ocasiones, durante su declaración, Jan Gui Urdangarin, uno de los tres sobrinos del duque de Palma relacionados con la causa. Jan Gui pasó ayer del anonimato al paseíllo en la ya conocida como cuesta Urdangarinde los juzgados de Palma. El joven acudió como testigo. Se quejó del gasto que le supuso volar de Barcelona a Palma y explicó que viaja en autobús.

La fiscalía cree que Urdangarin fingió una red falsa de empleados para desgravarse ante Hacienda y que en esos sobres realmente no había dinero.

Acompañado de una asistente de prensa y asistido por un letrado que fue abogado del Estado, también declaró ayer, como imputado, Joaquim Boixareu. Boixareu pedirá que se le desimpute, y el fiscal seguramente aceptará. Un amigo del duque señala que este no fue su hombre de paja sino que, simplemente, le hizo un favor al crear, con su nombre, una fundación en la que Urdangarin no podía figurar. Si hubiese sabido lo que había detrás no lo habría hecho. Nóos le dio 30.000 euros por no hacer nada y facturó, pero el supuesto delito de falsedad ha prescrito.

Más información