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El ‘emperador’ Gao se alió con el ‘dragón’ Wen para crear una gran mafia

Anticorrupción relaciona al cabecilla de la red descubierta ahora con el jefe de la banda desarticulada en 2011 por la Guardia Civil en la Operación Dragón

Gao Ping, el  martes, en el registro de su galería. Ampliar foto
Gao Ping, el martes, en el registro de su galería.

Las dos redes más importantes de crimen organizado chino desarticuladas hasta ahora están relacionadas hasta formar un grupo delictivo único, según una querella presentada por la Fiscalía Anticorrupción. El fraude fiscal masivo que la Policía y el ministerio público imputan a la organización china presuntamente liderada por el empresario Gao Ping —y que el jefe de esa fiscalía, Antonio Salinas, estimó que blanqueaba unos 300 millones de euros al año—, podría formar parte de una red aún más amplia en la que se incluiría la otra gran red mafiosa china: la liderada por Wen Hai Ye Wang, Luis Ye, detenido en junio de 2011 por la Guardia Civil dentro de la Operación Dragón —que culminó con 34 arrestos y 12 millones de euros intervenidos—. El ministerio público sostuvo ante la Audiencia Nacional la relación del clan de Ye con el de Gao Ping y con el de su exguardaespaldas, Hai Bo —presuntamente, según las investigaciones, el dedicado a la extorsión a través de un grupo de sicarios—.

“Las bandas de la mafia china funcionan como un edificio, de modo que si en el ático está el cabeza de dragón, en el bajo están los peones de la banda”, explicó a Efe el experto en crimen organizado chino Alejandro Riera, autor de La mafia china. Según Anticorrupción, Wen y Gao eran dos cabezas de dragón muy vinculadas.

La investigación sobre Wen comenzó en 2007, cuando se detectó que el clan que él lideraba trató de introducir ilegalmente más de seis millones de cajetillas de tabaco a través del puerto de Valencia para distribuirlo en el mercado negro. Solo con ese golpe, los miembros de la organización hubieran conseguido defraudar nada menos que 15 millones de euros. El contingente era tal, que ocupaba 13 contenedores del carguero, de esos que tienen el tamaño de un vagón de tren de mercancías. Y Wen, según la denuncia que presentó la Fiscalía Anticorrupción en 2010 en la Audiencia Nacional y que fue rechazada por el pleno de la Sala de lo Penal al no considerar a ese tribunal competente para instruir y juzgar el caso, era el líder de uno de los clanes que el ministerio público consideraba parte de la organización de la que también formaba parte el líder de la trama desarticulada esta semana, Gao Ping.

El ministerio púbico consideraba que Wang y Gao estaban relacionados por al menos dos vínculos. El primero era el recurso de ambos a “la estructura coactiva” liderada por Hai Bo, el presunto jefe de los sicarios al servicio de la organización al que fiscalía atribuía los delitos de “coacciones, amenazas, delitos contra la vida en integridad de las personas e incluso tráfico de personas”.

Una segunda relación entre ambos cabecillas era la aparición de Gao en el organigrama en la sociedad Novena Finca y en la Asociación de Compañías Comerciales Chinas, de las que también formaba parte como administrador un tal Yuexiong, considerado por Anticorrupción amigo y socio de Wen en varias de sus inversiones en China.

El modus operandi de ambos clanes, según las descripciones de Anticorrupción sobre la trama de Yen, era prácticamente el mismo. Los dos se dedicaban a la distribución y venta a comercios de venta al por menor de género previamente comprado en China e introducido en España en contenedores. Ambos tenían un entramado financiero formado por una veintena de sociedades constituidas legalmente en España. Los dos tenían asesores españoles. Tanto Gao Ping como Wen enviaban el dinero negro obtenido por la venta del material de contrabando a China a través de distintos métodos, según los investigadores.

Ambos usaban los servicios de extorsión de Hai Bo, según el ministerio público

El socio de Wen era administrador de dos sociedades de Gao Ping

No acaban ahí las similitudes. Los dos usaban a trabajadores de sus empresas para llevar a China grandes cantidades de dinero en efectivo y para hacer pequeñas transferencias de menos de 3.000 euros —para no despertar las alertas fiscales—. En el caso de Wen, hasta un total de 54 personas relacionadas con él realizaron transferencias a China por un valor total de 9, 5 millones de euros entre 2002 y 2007, según Anticorrupción. Uno de los trabajadores de Wen fue descubierto en Barajas en 2004 con 378.760 euros. Y ambos líderes fueron interceptados ellos mismos en el aeropuerto de Madrid con grandes cantidades de dinero en la maleta.

Los dos líderes, según las investigaciones, tenían un negocio de préstamo de dinero por cauces extrabancarios y con altos intereses a ciudadanos chinos. Según el escrito de Anticorrupción, ambos hacían uso de los servicios de Hai Bo para el cobro violento de las deudas en los casos en los que los deudores no pagaban a tiempo.

También en los dos casos, cuando el dinero negro era enviado a China, los que lo recibían eran familiares de los líderes del clan. En el caso de Wen, se trataba de sus padres, Chen Chiao Ming y Chun Feng Xiang. Ping tenía en su país natal a su padre y hermana para recibir y gestionar sus ganancias.

Las empresas del entramado de Wen, según la denuncia presentada en Anticorrupción, estuvieron presuntamente implicadas en varios delitos contra la propiedad industrial (falsificación) investigadas en juzgados de Arganda del Rey (Madrid) y Valencia. Se llaman Season Style, Import-Export Textilandia, Moda Landia, Shop Square y Dong Feng. Moda Landia tiene tres almacenes en el polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada, el epicentro de la trama. Shop Square y Dong Feng están situadas en el polígono de Arganda.

Además del fraude masivo de los cigarrillos, Dong Feng fue investigada también por el juzgado 18 de Valencia por intentar introducir en España a través del puerto de esa ciudad otros 10 contenedores de barco con 140.000 prendas de ropa falsificadas.

Después de que la Audiencia Nacional no admitiera a trámite el caso conjunto contra Wen, Gao y Hai Bo, las investigaciones continuaron, aunque por separado. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil continuó tras la pista de Wen y la investigación desembocó en la Operación Dragón, con 34 detenidos y más de 12 millones de euros intervenidos, la más importante llevada a cabo contra la mafia china hasta ese momento. Un año después, en la Operación Emperador de la Guardia Civil, han sido arrestados Gao Ping y Hai Bo.

En ambos entramados había otros negocios involucrados, como la inmigración irregular y la expedición de documentos falsos y la colaboración necesaria de distintos funcionarios públicos —en el caso de Wen la Fiscalía aseguraba que había dos agentes de aduana implicados—, siempre los mínimos imprescindibles, para que todo el engranaje pueda funcionar. Probablemente en la ingente cantidad de archivos y documentación de la Operación Emperador que deberá ahora analizar la Policía Nacional se podrá determinar hasta qué punto estaban relacionados los dos líderes chinos.