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“Con Cospedal, un fontanero no podrá ser diputado”

El PP acepta la supresión de sueldos de parlamentarios en Castilla-La Mancha y el PSOE lo considera una mordaza

Cospedal, a su llegada a la Conferencia de Presidentes. Ampliar foto
Cospedal, a su llegada a la Conferencia de Presidentes.

Un diputado autonómico raso de Castilla-La Mancha cobraba, hasta ahora, entre 2.800 y 3.000 euros al mes por dedicarse exclusivamente a su labor política. Con esa retribución tenía que hacerse cargo de los gastos de desplazamiento al Parlamento al margen de plenos y reuniones de comisión. Algunos de ellos viven a más de 400 kilómetros de Toledo, donde se encuentran las Cortes castellano-manchegas, y también acuden a convocatorias para debatir iniciativas con sus compañeros y a citas con alcaldes, empresarios o trabajadores en otras localidades. Cuando compatibilizan el escaño con su profesión, cobran 900 euros al mes.

La supresión de los sueldos para los parlamentarios de Castilla-La Mancha, determinada para 2013 por la presidenta autonómica, Dolores de Cospedal, supondrá que pasen a percibir 1.000 euros al mes, aproximadamente, en concepto de dietas. La dimensión de las consecuencias de la medida es diferente para cada uno de los 49 diputados. Los consejeros de la Junta, por ejemplo, mantendrán su sueldo como tales.

La opinión sobre la supresión varía entre los parlamentarios del PSOE, que la rechazan, y los del PP, que la aceptan. “Debemos dar ejemplo”, señala Antonio Martínez, alcalde popular de Mahora, que dice que “no cree” que ahora se fije sueldo como regidor. “Tendré que reorientar mi futuro profesional pero no por eso dejaré de dedicarme a la política”, admite. “Cuando formas parte de una candidatura, sabes que lo haces para trabajar y no para ganar dinero”, añade.

La vida de Carolina Agudo (PP), sin embargo, no cambiará mucho. Estudia Derecho y vive con sus padres. Entiende que “los ciudadanos nos eligen para hacer un trabajo, no para un oficio”, admite, y asegura que lo suyo es “vocación”. Juan Sánchez, médico y diputado del PP por Albacete, no tiene dedicación exclusiva y reconoce que algunos de sus compañeros están más encima de la vida política que él pero acepta este “esfuerzo colectivo porque tenemos que dar ejemplo”. Su sueldo apenas variará.

Entre los diputados del PSOE la percepción es bien distinta. “Una cosa sería reducir sueldos pero eliminarlos solo persigue silenciar a la oposición”, afirma Jesús Fernández Vaquero que es profesor de instituto. “Yo trabajaba de interino en un Ayuntamiento y supongo que ya no existirá esa plaza”, apunta José Manuel Caballero, en medio de dos reuniones con alcaldes de Ciudad Real. “La política no es solo asistir a los plenos”, afirma este diputado que describe cómo su trabajo se extiende a fines de semana. “Es mentira que con Cospedal un fontanero pueda ser diputado”, dice, y añade que a algunos profesionales “al tercer día les dirán que ‘la política o el trabajo”. Caballero advierte de que los parlamentarios son electos “mientras que los 56 asesores y 21 altos cargos de Presidencia no lo son y cobran en total 3,2 millones, el triple que los diputados”.

“Es una medida pensada para que la oposición no tenga capacidad operativa, para que no la podamos controlar”, sostiene José Luis Martínez, uno de los diputados del PSOE por Cuenca, que destaca la distorsión que va a provocar en el sistema público la vuelta de quienes sean funcionarios y tengan que dejar su puesto para ir a plenos y comisiones.

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