El juez Castro pregunta al duque de Palma por cinco delitos

El juez pregunta al duque de Palma sobre “la génesis” de su negocio, el destino del dinero público recibido, los beneficiados, sus cuentas y el pago de impuestos

Los duques de Palma, a su llegada a Marivent.
Los duques de Palma, a su llegada a Marivent.TOLO RAMÓN

La Casa del Rey se examina de honestidad en un juzgado de Palma porque uno de sus miembros, el yerno del Monarca, hizo negocios bajo sospecha entre los años 2003 y 2006 aprovechándose de su posición social. Iñaki Urdangarin, casado con la infanta Cristina en 1999, inició su aventura empresarial en 2003 a través del Instituto Nóos, creado cuatro años antes sin ánimo de lucro y que no había tenido actividad hasta entonces.

La irregular gestión de Urdangarin al frente de Nóos desde finales de 2003 hasta junio de 2006, cuando abandonó el Instituto obligado por don Juan Carlos, le lleva hoy a declarar como imputado ante el juez José Castro, que instruye desde hace varios años el caso Palma Arena, uno de los mayores escándalos de corrupción, descubierto en Baleares en la reciente etapa democrática.

La imputación de Urdangarin corresponde a la pieza separada número 26 del caso Palma Arena, abierto a raíz de una denuncia del Gobierno balear presidido por el socialista Francesc Antich entre 2007 y 2011, que descubrió un sobreprecio de más de 50 millones de euros en la construcción de un polideportivo licitado por 48 millones. El caso Urdangarin no tiene ninguna relación con esa obra, pero el juez descubrió las supuestas irregularidades que cometió el duque de Palma a raíz de investigar al Gobierno balear por los contratos del polideportivo.

El juez que instruye el caso apuntó en la citación como imputado de Urdangarin las cinco cuestiones clave que quiere aclarar para conocer el grado de responsabilidad y culpabilidad del duque en las irregularidades detectadas en el Instituto Nóos. Son las que siguen:

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(1) GÉNESIS DEL NEGOCIO

Contratos a dedo

Desde que Urdangarin llegó al Instituto Nóos, una entidad que presumía de no tener ánimo de lucro, las Administraciones públicas —los Gobiernos del PP en Baleares y la Comunidad Valenciana, principalmente— le adjudicaron sin concurso contratos por valor de más de seis millones de euros. La Fiscalía Anticorrupción entiende que las dos Administraciones vulneraron la Ley de Contratos del Estado en sus tratos con el instituto que presidía Urdangarin. Ser yerno del Rey fue definitivo para recibir un trato de favor de los gobernantes. “Matas [expresidente balear] ordenó que todo lo que viniera de Urdangarin recibiera el visto bueno”, confesó al juez el ex director general de Deportes José Luis Ballester. “Su proyecto venía avalado por alguien tan respetable, relevante y honorable como el duque de Palma de Mallorca. Es difícil imaginar que la respuesta a una oferta de colaboración tan importante para Baleares y de la mano del propio duque de Palma, mediante una institución sin ánimo de lucro, fuera la de invitarle a presentarse a un concurso público”, explicó el propio Matas. “Ninguna Administración pidió a Nóos justificación de los fondos”, señalaron en el juzgado los responsables de la contabilidad y la asesoría fiscal del Instituto Nóos.

(2) EJECUCIÓN FONDOS PÚBLICOS

Medio millón en gastos falsos

Una gran parte del dinero público recibido por el Instituto Nóos, sin ánimo de lucro, fue desviado a media docena de empresas con ánimo de lucro que eran propiedad de Urdangarin, de Diego Torres, su socio, o de ambos.

El Instituto Nóos recibió entre 2003 y 2006 de los Gobiernos de Baleares y la Comunidad Valenciana, ambos en manos del PP, 5.804.000 euros. Un porcentaje muy alto de estos fondos públicos acabó en las sociedades privadas de Urdangarin y Torres. Una de las empresas que más dinero público recibió por supuestos trabajos que le encargó el Instituto Nóos es Aizoon, propiedad del duque de Palma y su esposa, la infanta Cristina, a partes iguales.

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Para justificar el destino dado al dinero conseguido, Diego Torres entregó al juez cientos de facturas que, según la investigación, correspondían a otros eventos o no tenían relación con los actos celebrados. Por todo ello, la Fiscalía Anticorrupción entendió que la trama Nóos, con la apariencia de ser una institución sin ánimo de lucro, había malversado dinero, defraudado a la Administración y se había apropiado indebidamente de fondos públicos. Al analizar las facturas correspondientes a los dos eventos organizados en Palma de Mallorca, la Fiscalía Anticorrupción descubrió que el Instituto Nóos presentó facturas por más de 500.000 euros a nombre de 63 firmas privadas con gastos que no tenían vinculación con los actos celebrados.

(3) RENDICIÓN DE CUENTAS

Facturas sin comprobar

El Instituto Nóos organizó distintos eventos en Baleares y la Comunidad Valenciana, pero nunca justificó en qué se había gastado el dinero público recibido, ni rindió cuentas ante nadie, según la Fiscalía Anticorrupción. Hasta que el juez del caso Palma Arena reclamó las facturas y descubrió que había una diferencia muy notable entre lo que Nóos recibió y lo que pudo justificar. “Las únicas facturas que comprobábamos eran las de material de oficina”, explicó al juez el contable de Nóos. “Sobre el resto, no comprobamos si los servicios se habían hecho”.

La trama contrató trabajadores por no hacer nada y pagó a otros sin nómina 

Una de las empresas más beneficiadas por Nóos fue Aizoon, propiedad de Urdangarin y de la infanta Cristina, que facturaba cantidades muy importantes —y nunca desglosadas— al Instituto sin ánimo de lucro por supuesto apoyo logístico a los eventos organizados.

Un profesor tuvo que facturar a una sociedad de la red Nóos en Londres

Entre los documentos incorporados al sumario hay billetes de avión de vuelos a Barcelona en marzo de 2005 que difícilmente pueden justificar la preparación de un congreso contratado en julio de 2005 y celebrado en noviembre de ese año. Hay facturas con el sello del congreso celebrado en Valencia para justificar gastos ocasionados en el evento organizado en Baleares. Hay facturas de hoteles en Madrid en mayo de 2005, cuando todavía no se había firmado el contrato para celebrar el congreso en Baleares.

(4) BENEFICIARIOS

La participación de la infanta Cristina

El principal beneficiario de la actividad sin ánimo de lucro del Instituto Nóos ha sido el duque de Palma. Buena parte de los fondos públicos recibidos por Urdangarin para organizar congresos de turismo y deportes (unos 700.000 euros) acabaron en su empresa privada Aizoon, cuya propiedad comparte con su esposa. En la declaración de la renta de la infanta Cristina, algunos de cuyos detalles figuran en el sumario, se incluía el 50% de la empresa Aizoon y, por tanto, de sus beneficios relacionados con los contratos que Urdangarin lograba de las Administraciones públicas.

La infanta Cristina y su asistente, Carlos García Revenga, pertenecían a la junta directiva del instituto Nóos, aunque nunca participaron de las decisiones de la empresa, según han declarado algunos extrabajadores del organismo al juez y a la fiscalía. El ex director general de Deportes José Luis Ballester, amigo de Urdangarin, aseguró al juez que trataba sobre negocios con el duque de Palma en el Palacio de Marivent, pero que nunca estaba la Infanta. “Cuando Urdangarin hablaba de temas de trabajo nunca estaba presente su mujer. Ni Urdangarin me lo dijo ni yo sabía que la Infanta fuera vocal del Instituto Nóos. Nunca me comentó que su esposa fuese conocedora de sus temas laborales”.

(5) TRATAMIENTO FISCAL

Objetivo: pagar menos impuestos

La trama empresarial que investiga el juzgado de Palma, dirigida por Urdangarin y Torres, tenía abierto un expediente en la Agencia Tributaria por un pago sospechoso de 147.800 euros en billetes de 500 por parte del Instituto Nóos a Aizoon, la empresa de Urdangarin y la Infanta.

Además de esta investigación, incorporada al sumario, la policía descubrió en sus registros en las sedes de la trama algunos documentos que acreditarían un supuesto blanqueo de capitales a través de dos sociedades creadas en el Reino Unido y Belice.

El fiscal considera que todos los contratos a dedo fueron ilegales

Un profesor que intervenía como ponente en los congresos que organizaba la trama confesó al juez que le habían indicado que facturase sus trabajos a De Goes Center, una de las sociedades creadas en el Reino Unido, algo que no tenía sentido cuando era el Instituto Nóos el que le había contratado.

Por otra parte, las declaraciones de numerosos extrabajadores de las empresas de la trama apuntan a la existencia de múltiples irregularidades en la contratación con la única intención de ahorrarse el pago de impuestos. Desde la contratación de personas a razón de 60 euros mensuales para engordar la plantilla hasta el pago de nóminas en dinero efectivo sin retenciones de IRPF ni certificados de Hacienda.

Ningún Gobierno pidió a la trama que justificara en qué gasto el dinero

Uno de los empleados de la trama, Miguel Tejeiro, cuñado del socio de Urdangarin, declaró al juez que “no había manera de distinguir qué parte era de una empresa y cuál de otra”, y justificó la multiplicación de sociedades en que Diego Torres quería “separar sus asuntos”. Por consejo de Miguel Tejeiro, según aseguró al juez, Iñaki Urdangarin y su socio compraron tres inmuebles en Palma para pagar menos por el impuesto de sociedades.

En correos electrónicos descubiertos por la policía en los registros ordenados por el juez se pueden acreditar las indicaciones que se daban para cargar gastos personales en las empresas de la trama, de manera que sirviera para pagar menos impuestos.

Urdangarin deberá responder hoy en los juzgados de Palma de Mallorca sobre todas estas cuestiones. Lo hará dos meses después de conocer que había sido imputado en la causa y ocho meses después de intuir que acabaría ante el juez, ya que su mano derecha y socio en esta aventura empresarial, Diego Torres, había sido implicado en junio del año pasado en el caso por los delitos de malversación de caudales públicos y fraude a la Administración.

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