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El Gobierno alienta el pesimismo sobre el empleo y el crecimiento

El Congreso aprueba la reforma financiera con el apoyo de PP, PSOE, CiU y la abstención de PNV

Guindos avisa de que no ha habido recuperación "desde el inicio de la crisis"

El titular de Economía eleva a 52.000 millones el saneamiento adicional de la banca española

El ministro de Economía, Luis de Guindos, charla con el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el Congreso.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, charla con el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el Congreso. EFE

Ni brotes verdes ni nada parecido al más mínimo atisbo de optimismo. Los miembros del Gobierno de Mariano Rajoy tienen la consigna de alentar el pesimismo sobre la crisis económica, de no fijar plazos ni previsiones sobre el horizonte de recuperación. Este jueves, el ministro de Economía, Luis de Guindos, auguró en el Congreso un empeoramiento de la situación durante el primer trimestre de este año, con menor crecimiento aún y con un aumento del desempleo.

En los días previos, el propio presidente del Gobierno aseguró que los efectos de las reformas que está llevando a cabo no se empezarán a notar a corto plazo. El Gobierno explica que se trata de un diagnóstico realista, basado en los datos, que huye del optimismo que sepultó a José Luis Rodríguez Zapatero y que, al tiempo, evita la crítica impaciente por la falta de resultados de las reformas que impulsa el Ejecutivo. El efecto político se completa con las referencias continuas a la herencia recibida.

El jueves, 56 días después de su toma de posesión, el Gobierno sacó adelante en el Congreso la convalidación de su primera gran reforma estructural, la del sistema financiero, para sanear los balances de bancos y cajas de ahorros.

La Cámara espera para las próximas semanas la conflictiva reforma laboral y la de restricción del déficit público de las administraciones.

En este caso, la mayoría absoluta holgada del PP se vio reforzada por el apoyo del PSOE, de CiU y de Coalición Canaria. Se abstuvieron seis diputados: uno del PSOE y cinco del PNV.

Otros 28 diputados votaron en contra de la convalidación: los de IU-ICV-CHA, UPyD, Amaiur, ERC, BNG, Geroa Bai y Compromís.

El decreto convalidado incluye la nueva regulación de las fusiones bancarias, la limitación de los salarios de directivos de entidades que reciban ayudas públicas y la provisión de fondos por actualización en los balances del valor del patrimonio inmobiliario de bancos y cajas.

El ministro de Economía elevó ayer en el Congreso de 50.000 a 52.000 millones de euros el impacto que esa actualización inmobiliaria tendrá en las entidades.

De Guindos explicó que con esta norma se favorecerá la actividad económica porque, según dijo, permitirá inyectar dinero en la economía, en forma de créditos. “El sector financiero no ha conseguido cumplir con su papel canalizador del crédito”, dijo.

Aprobada la reforma del sistema financiero con apoyo de PP, PSOE y CiU

El otro efecto del que habló el ministro es el de incentivar el mercado inmobiliario con una reducción de precios, por la incorporación de los activos de las entidades bancarias.

Añadió que el dato definitivo de PIB de 2011 conocido el jueves, que indica un descenso del 0,3%, "pone de manifiesto que no ha habido recuperación de la economía en ningún momento desde el inicio de la crisis".

Recordó que las principales instituciones apuntan que el PIB se reducirá este año un 1,5%, lo que “sin duda también se verá reflejado en los indicadores del mercado laboral español”.

Él mismo contrastó su pronóstico pesimista con las previsiones del anterior Gobierno, que establecían un aumento del PIB para este primer trimestre y el inicio de la creación de empleo.

Para fijar la posición de PSOE intervino el exministro de Trabajo Valeriano Gómez, quien apoyó su voto favorable en el hecho de que se trata de dar continuidad a la reforma que ya aprobó el Gobierno de Zapatero al final de la anterior legislatura. No obstante, advirtió de que es la última vez que apoyarán una iniciativa si previamente no hay conversaciones con el Gobierno y expuso la exigencia de crear una subcomisión parlamentaria que haga un seguimiento de su cumplimiento.

Según dijo, el Grupo Socialista actúa “con responsabilidad en una materia trascendental para el futuro de España y de su economía”. “Ustedes estuvieron desde la oposición demasiado tiempo viajando en el tren de la irresponsabilidad. Nosotros ese tren no queremos verlo aparecer ni de lejos”, dijo el diputado socialista.

Los grupos minoritarios de la izquierda se mostraron radicalmente en contra del decreto porque, según aseguró el diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón, tiene como objeto “ayudar a la gran banca para que ponga la puntilla final a las cajas”.

Amaiur se opuso al decreto por considerar que pretende acabar con las cajas de ahorros, de las que su diputado Rafael Larreina hizo una cerrada defensa.

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