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MIGUEL ARIAS CAÑETE |AGRICULTURA

El ministro que predijo Francia

Arias Cañete es uno de los miembros del gabinete que ya estuvo en un Gobierno de Aznar

Miguel Arias Cañete llega en moto al Congreso para la sesión de investidura.

Antes de ser nombrado ministro por Mariano Rajoy, Miguel Arias Cañete, madrileño de 61 años, casado y con tres hijos, ya pasó por miembro del gabinete español para las autoridades francesas, que lo trataron de ministro de Exteriores en la agenda oficial del titular del ramo francés, Alain Juppé. se equivocaron solo en la cartera, pues ocupará una distinta, la de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, de la que ya fue titular en 2000.

La anécdota ocurrida en Francia se explica porque Arias Cañete, uno de los hombres de confianza del presidente, se ha encargado en los últimos tiempos de representar a Rajoy en Europa en las negociaciones con Alemania y Francia para avanzar en la unión política y fiscal. Y ha resultado profética.

Como el propio presidente, es un hombre formado en el Derecho –es licenciado por la Complutense- y pasó por una oposición para convertirse en abogado del Estado. Ejerció apenas cuatro años como tal, en las localidades gaditanas de Jerez de la Frontera y Cádiz, tras lo que dejó su puesto para dedicarse a la docencia en la Universidad de Derecho de Jerez. Fue también en Cádiz donde comenzó su andadura política, en 1982, en lo que entonces era Alianza Popular.

Su carrera política le ha llevado a todo tipo de puestos: concejal, diputado autonómico, senador y europarlamentario. Su paso por Bruselas coincidió con la entrada de España en la Unión Europea. En 2000 se convertiría en ministro de Agricultura y Pesca en el segundo Gobierno de José María Aznar, cargo en el que sucedió a Jesús Posada. En esta cartera tuvo que enfrentarse a difíciles tareas como la crisis alimentaria de las vacas locas o la peste porcina, que le llevaron a decretar la cuarentena el mercado de vacas y cerdos y a enfrentarse a la prohibición de Bruselas de la venta del chuletón. Además, convivió con las protestas de agricultores y marineros por la subida del gasóleo y sus infructuosos intentos de alcanzar un acuerdo pesquero con Marruecos. Otra crisis que tuvo que solventar fue el hallazgo de sustancias cancerígenas en el aceite de orujo de oliva que obligó a inmovilizar su venta.

Desde la derrota electoral de 2004, ha repetido como diputado del PP, primero por Cádiz, y luego por Madrid. Durante el difícil congreso interno del PP en Valencia, en 2008, en el que Rajoy fue reelegido para llevar las riendas del partido, Cañete ejerció de presidente del Comité Electoral.

El carácter campechano de Arias Cañete, que durante la crisis de las vacas locas le llevaron a defender el consumo del chuletón, le jugó otra mala pasada cuando, en febrero de 2008, salió en defensa de la propuesta que había hecho Rajoy de crear un contrato de integración para los inmigrantes. Al hacerlo culpó a los extranjeros del colapso de las urgencias y cuestionó la capacidad de muchos extranjeros para servir mesas de forma poco afortunada: "Aquellos camareros maravillosos que teníamos, que le pedíamos uno cortado, un nosequé, mi tostada con crema, la mía con manteca colorada, cerdo, y a mí uno de boquerones en vinagre y venían y te lo traían rápidamente y con una enorme eficacia".