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Las librerías valencianas protestan por los impagos de la Generalitat

La deuda con los establecimientos es de entre 30.000 y 60.000 euros de media

El consejero de Educación, José Ciscar, en una imagen de archivo.

A la de las farmacias, los abogados del turno de oficio y centenares de proveedores se une ahora la protesta de las librerías de la Comunidad Valenciana, que han decidido exhibir en sus escaparates carteles de protesta por los impagos de la Generalitat, que no ha abonado el dinero correspondiente a las subvenciones de libros de texto conocidas como 'Bonolibro'. Educación otorgaba, anualmente, un cheque de 105 euros por alumno para la adquisición de libros de texto, una medida que el consejero de Educación, José Císcar, ya ha anunciado que se reducirá el próximo año.

La presidenta del Gremio de Libreros de Valencia, Gloria Mañas, ha explicado que el objetivo de la protesta es “dar visibilidad” y “concienciar a la sociedad” de la situación de los libreros, que aseguran que la Consejería de Educación les debe entre 30.000 y 60.000 euros de media por establecimiento.

Fuentes de la Consejería de Educación consultadas por han mostrado su “comprensión” por la situación que atraviesan los libreros y han asegurado que ya se ha realizado la tramitación pertinente para que la Consejería de Hacienda proceda al pago “lo más rápido posible”.

Mañas ha destacado la “necesidad” de colgar carteles de protesta en las librerías, porque el problema de los libreros “no es como el de las farmacias” y en este caso los clientes sí tienen el producto, los libros de texto, pero los establecimientos no han recibido el dinero.

En los carteles creados por el Gremio de Libreros se explica que la Consejería de Educación “ha incumplido”' el acuerdo del pago del Bonolibro a las librerías a los cincuenta días de la emisión de las facturas.

También indican que hasta el momento “no existe ninguna concreción del pago a las librerías” y que, como consecuencia de esta “dramática” situación, existe el “riesgo cierto e inminente del cierre de numerosas librerías, poniendo en peligro el equilibrio de todo el sector y de cientos de puestos de trabajo”.

Mañas ha asegurado que la Consejería de Educación “todavía no se ha puesto en contacto” con los gremios de Valencia, Castellón y Alicante para ofrecerles una solución a un problema “que no afecta solo a las librerías”. De hecho, desde que el gremio denunció públicamente los retrasos en los pagos de la Generalitat, Mañas y los representantes de otros gremios de libreros han mantenido reuniones con representantes de todo el sector editorial.

Mañana el Gremio de Libreros de Valencia se reunirá con una asociación de papelerías, kioscos y otros pequeños comercios que vende libros de texto, así como con editoriales que publican y distribuyen este tipo de libros a nivel nacional.