Educación de calidad para forjar la paz en Benín

La fundación Graines de Paix recibe el premio UNESCO-Hamdan por su programa educativo en el país de África Occidental

Un grupo de niños y su maestro juegan en el jardín de infancia en el municipio de Péréré, en Benín.
Un grupo de niños y su maestro juegan en el jardín de infancia en el municipio de Péréré, en Benín.Cedida por Unicef (© UNICEF/UN0511537/Abdou)

El programa Aprender en paz, enseñar sin violencia, desarrollado en el país africano Benín por la fundación suiza Graines de Paix, ha recibido el galardón al desarrollo docente durante la séptima edición del premio UNESCO-Hamdan. Además, los proyectos TAMAM de School-Based Educational Reform de la American University of Beirut y a la iniciativa Formar profesores para transformar Haití de PH4 Global, también han sido condecorados durante el evento. El reconocimiento UNESCO-Hamdan para el desarrollo docente 2022 tiene como finalidad el apoyo a la mejora de la calidad de la enseñanza y el aprendizaje. A través de esto se busca hacer realidad el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) cuatro, sobre educación de calidad, antes de 2030.

Aprender en paz, formar sin violencia tiene por objetivo formar a asesores pedagógicos. Estos, a su vez, capacitan a los profesores. La actividad se refuerza con visitas formativas, jornadas de intercambio educativo y material didáctico, para ser utilizado en el aula con los alumnos. “Este sistema de formación en cascada es eficaz para desarrollar, con profesores y alumnos, las habilidades necesarias para el éxito académico y para establecer un clima de clase pacífico, inclusivo y participativo”, asegura Graines de Paix.

Pero, también, el proyecto trabaja con las familias y comunidades para garantizar la coherencia en el entorno educativo del niño. Un grupo de trabajadores sociales, capacitados en colaboración con el Ministerio de Asuntos Sociales y Microfinanzas (MASM), es responsable de formar a los padres y miembros de la comunidad para continuar el proceso iniciado en la escuela y emplear métodos educativos no violentos y satisfactorios para los niños. Este proceso se complementa con otros contenidos difundidos a través de medios de comunicación y redes sociales.

El sistema de formación en cascada es eficaz para desarrollar, con profesores y alumnos, las habilidades necesarias para el éxito académico
Graines de Paix

Graines de Paix basa sus programas educacionales en la definición de educación de calidad recogida en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”. A ello agrega otros elementos como el pleno desarrollo de los niños y el bienestar en las aulas (ODS 3); equidad de género (ODS 5); la prevención de la violencia y la radicalización (ODS 16), y fortalecer la cohesión social y la paz (ODS 16). Para alcanzar estas metas, la fundación produce recursos educativos y de formación adaptados a cada uno de los países en los que opera, siempre en coordinación con los gobiernos locales. Lo mismo hace con las comunidades en las que trabaja.

La organización está presente en tres naciones africanas: Benín, Costa de Marfil y Túnez. Pero el premio le ha sido concedido por su labor en la primera. Allí trabaja en tres departamentos: Atlántico y Litoral para preescolar y Alibori para primaria. Los dos primeros están junto a la costa y el segundo en el norte y tiene fronteras con Burkina Faso, Níger y Nigeria, tres países donde la violencia yihadista está muy presente. De hecho, ha sufrido ataques terroristas en los últimos meses. El programa Aprender en paz, enseñar sin violencia se concreta en la formación continua de docentes y acciones comunitarias para mejorar la calidad de la educación en Benín.

La violencia en la educación y la discriminación son factores importantes que explican el abandono escolar. Además, las amenazas yihadistas que llegan de los países del norte de Benín crean una gran inseguridad.
Graines de Paix

En el pequeño país de África occidental se han conseguido avances considerables en la escolarización infantil desde que en el año 2000 se adoptaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), antecesores de los ODS. Pero mantener a los alumnos en la escuela sigue siendo un reto importante, según los datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). A pesar de ello, se ha logrado que el 58,8% de los menores que comienzan la educación primaria la terminen, lo que supone en sí un logro relevante.

Sin embargo, preocupa la gran cantidad de jóvenes de entre 15 y 24 años que están fuera del sistema educativo. En los últimos años, se ha podido reducir la tasa y elevar las ratios de alfabetización del país, que han pasado del 34,66% en 1992 al 42,36%. Pero todavía queda mucho por hacer. Más de la mitad de las mujeres del país (56,1%) no sabe leer ni escribir. Entre los hombres jóvenes, la tasa es igualmente alta, aunque algo menor, el 40,1%. Estos datos muestran la discriminación que sufren muchas niñas a la hora de acceder a la educación. El Gobierno de Benín se esfuerza por escolarizar a toda la población. Pero la mayoría de los niños y jóvenes en edad escolar vive en zonas rurales, por lo que no es tarea fácil.

La diferencia entre las áreas rurales y las urbanas y las regiones del sur y del norte se reflejan nítidamente en las cifras de escolarización. Los departamentos de Atlántico y Litoral presentan números altos de menores escolarizados (154,3% en primaria) y una tasa de finalización de entre el 65 y el 70%. Son las áreas que muestran mejor comportamiento en este campo. Aquí, el problema es la educación preescolar, que todavía es considerada un lujo por la mayoría de las familias. Únicamente el 21% de los niños de esa franja de edad acuden a un centro escolar. Por el contrario, en el departamento de Alibori solo el 59% de los menores está escolarizado y la tasa de deserción es bastante alta (18,3%).

Más de la mitad de las mujeres del país no sabe leer ni escribir. Entre los hombres jóvenes, la tasa es igualmente alta, aunque algo menor, el 40,1%.

La violencia en la educación y la discriminación son factores importantes que explican el abandono escolar, según Graines de Paix. Las amenazas yihadistas que llegan de los países del norte de Benín crean una gran inseguridad. Frente a ello, la educación inclusiva y de calidad se presentan como una herramienta eficaz para una sociedad resiliente a los riesgos de inseguridad en el Sahel, según la UNESCO. Los programas educativos de calidad construyen la paz y fomentan un sentido positivo de identidad y pertenencia.

Por eso, Graines de Paix trabaja con el Ministerio de Educación Infantil y Primaria (MEMP) de Benín para llevar a cabo este tipo de proyectos en las escuelas a las que asiste. Expertos del Ministerio y distintos docentes han elaborado, junto a la fundación, los recursos educativos que se utilizan durante la intervención. De esta manera, la iniciativa encaja perfectamente en el programa escolar ya existente y recoge bien las necesidades específicas del contexto en el que se desenvuelve.

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