Otro regalo de So, a Vallejo
En León empieza a ser tradicional que el astro estadounidense haga obsequios en las partidas iniciales
En León empieza a ser tradicional que el astro estadounidense haga obsequios en las partidas iniciales

El leonés se rinde en una posición ganadora del último asalto y luego pierde el desempate rápido
Jaime Santos somete a Paco Vallejo con un juego muy rápido y una larga presión posicional

El estadounidense, al borde del abismo, se impone por 2,5-1,5, gracias al triunfo en el 4º asalto
El indio, de 12 años, pone contra las cuerdas a So, 7º del mundo, quien arranca el empate con apuros
Aunque el estilo actual del estadounidense es muy posicional, de niño brilló en posiciones tácticas
Esta partida interesa mucho porque no hay ventaja blanca de desarrollo cuando se sacrifica una pieza
Dos boxeadores mentales pelean a degüello, pero con brillante pensamiento lateral desde el minuto uno
Muchas veces, la clave está en dictaminar muy bien el elemento esencial de la posición y explotarlo

El eterno campeón transforma el dominio de una columna abierta en victoria impecable y muy didáctica
Un gran combate de dos viejas glorias poco activas, con los errores propios de la velocidad y la edad
Esta partida recuerda a muchas de las mejores de Kárpov: ventaja microscópica convertida en victoria
Los finales artísticos propician que el aficionado aprenda recursos muy raros en las partidas
En una partida más propia de Carlsen, aunque sea rápida, el armenio exhibe su virtuosismo posicional
El nuevo portento indio no deslumbra por partidas espectaculares sino por su profunda visión estratégica

La hazaña del indio Praggnanandhaa, gran maestro a los 12 años, reabre el debate sobre precocidad y equilibrio educativo
No hacen falta grandes astros para que una partida termine de forma bellísima, como una obra maestra
Cuando dos titanes chocan con menos de 5 minutos en el reloj pueden darse mandobles de este calibre
Esta partida tiene tanta calidad e interés que cabe preguntarse si la modalidad clásica es necesaria
Las partidas entre aficionados son a veces muy didácticas, y esta termina además con un precioso remate
La eficacia de dos caballos coordinados y la gran belleza de su galope relumbran en esta ópera prima
Cuando uno juega por las casillas blancas y otro por las negras, pueden ocurrir cosas muy rimbombantes
Una lucha apasionante en las procelosas aguas de la variante Botvínik de la Defensa Semieslava
Aronián capta, en un golpe de vista, una idea espectacular que le da posición ganadora en la jugada 17
El aficionado probablemente se sorprenda al ver que esta partida fue relámpago, a juzgar por su calidad
De pronto, en plena apertura, las blancas ya están perdidas en una partida de gran valor didáctico
Esta bella y didáctica partida es significativa en cuanto a un punto débil del ‘número dos’ del mundo
Aronián dispara, y con gran creatividad, pero no es preciso; Kariakin responde entonces con brillantez
Nítida y brillante conversión táctica y técnica de una ventaja estratégica frente a un rival de postín
Un tremendo intercambio de golpes a ritmo rápido en el que Mamediárov logra superar al veloz Anand
El nuevo campeón continental coordina sus piezas contra el enroque y remata con precisión de cirujano

El futuro campeón se lanza a la yugular del danés en la apertura, con una presión casi insoportable
Dos jugadas (12 y 16) de gran profundidad estratégica marcan esta partida, de calidad extraordinaria
Anand introduce una nueva idea de apertura y origina una posición en la que ambos deben jugar a ganar
Tumbar a Anand con negras en un tipo de estructura que él conoce muy bien es privativo de muy pocos
Quienes reivindican el ajedrez clásico frente al materialismo de los chips encontrarán aquí un argumento
Una posición de tenso equilibrio puede ser un espectáculo si la manejan dos grandes estrellas
Ambos gladiadores se ubican en el alto riesgo y muestran la diferencia entre ajedrez humano y máquinas

Un año antes de ser campeón del mundo, el mítico estadounidense derrotó por 6-0 a un rival muy duro
So juega bien, sin más, para vencer por primera vez a un campeón del mundo muy por debajo de su nivel