Francia, Alemania y varios países aliados aumentan la presencia militar en Groenlandia tras las renovadas amenazas de Trump
España estudia también enviar fuerzas a la isla ártica, donde ya hay también representantes militares de Noruega, Suecia, Finlandia, Países Bajos y el Reino Unido
El deseo aparentemente insaciable de Donald Trump de hacerse con Groenlandia sigue activando resortes en Europa: al menos siete países europeos aliados —Francia, Alemania, Noruega, Suecia, Finlandia, Países Bajos y el Reino Unido— han respondido al llamamiento de Dinamarca, que quiere realizar ejercicios militares en la isla a lo largo del año. Los socios han enviado ya a la gigantesca isla, que solo cuenta con unos 55.000 habitantes, un primer contingente —reducido, pero altamente simbólico— de tropas o de oficiales de enlace de avanzadilla al que seguirán también equipos militares.
La idea, ha adelantado Copenhague, es que este equipo internacional de “reconocimiento”, al que podrían unirse más países, como España, explore la posibilidad de crear una misión militar más amplia, prolongada y rotatoria —idealmente bajo supervisión de la OTAN— capaz de contener las ansias anexionistas de Washington, respondiendo a sus pretendidas inquietudes en materia de seguridad en esta zona estratégica del Ártico. Todo ello contaría con la presencia de tropas de países aliados, aunque esta primera misión no esté aún formalmente organizada bajo el paraguas de la Alianza, de la que también es miembro el país que amenaza a Groenlandia: Estados Unidos.
Tras el anuncio del Ministerio de Defensa de Dinamarca de un aumento inmediato de la presencia militar danesa en la isla, desde última hora del miércoles y a lo largo del jueves se ha ido conociendo la aportación —por el momento simbólica— de cada vez más países aliados. Francia ha enviado ya a una quincena de soldados especialistas en alta montaña. Según el presidente Emmanuel Macron, pronto —“los próximos días”— le seguirán refuerzos con “medios terrestres, aéreos y marítimos”, adelantó el jueves durante el tradicional discurso de buenos deseos a las Fuerzas Armadas en la base de Istres (Bocas del Ródano). Sus palabras estaban muy enfocadas en Estados Unidos y sus amenazas, aunque no haya mencionado al país de forma explícita.
“Francia debe estar disponible ante la evaluación de la amenaza, saber adaptarse. Y estar al lado de un Estado soberano para proteger su territorio”, remarcó el presidente francés, que advirtió de que hay “un nuevo colonialismo que está en marcha por parte de algunos”. Dijo también que “los europeos deben seguir allí donde sus intereses estén amenazados, estando presentes sin escalada, pero inflexibles en el respeto de la soberanía territorial”. “En Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, los europeos tienen una responsabilidad particular. Porque este territorio pertenece a la Unión Europea y es el de uno de nuestros aliados de la OTAN”, añadió.
La cuestión legal de si Groenlandia, que es territorio autónomo, está bajo el paraguas de la Alianza y/o de la cláusula de defensa mutua de los tratados de la UE lleva días causando dudas en Bruselas. La Comisión Europea ha contestado este jueves por fin la cuestión: “Groenlandia forma parte del territorio del Reino de Dinamarca y, por lo tanto, en principio está cubierta por la cláusula de solidaridad mutua del artículo 42.7 del Tratado de la UE. Sin embargo, actualmente la cuestión no se plantea”, dijo la portavoz comunitaria de Exteriores, Anitta Hipper.
Alemania también ha mandado un primer contingente de 13 miembros de la Bundeswehr, las Fuerzas Armadas federales, que participarán en este primer “equipo de reconocimiento” en Groenlandia que buscará “explorar las condiciones para posibles contribuciones militares en apoyo de Dinamarca para garantizar la seguridad de la región, por ejemplo respecto a las capacidades de vigilancia marítima”. En un comunicado, Alemania cita específicamente las amenazas sobre la isla ártica. Pero no las de Estados Unidos, sino las de China y Rusia, que “utilizan el Ártico cada vez más militarmente y de este modo cuestionan la libertad de tráfico, comunicaciones y comercio”, según el ministro de Defensa, Boris Pistorius.
“Agenda antirrusa y antichina”
La Embajada rusa en Bruselas, donde tiene su cuartel general la OTAN, ha emitido una nota en la que califica de “mito” la amenaza rusa y china sobre el Ártico. “Podemos ver que la Alianza está utilizando declaraciones de alto perfil de Washington sobre el problema de Groenlandia únicamente para promover una agenda antirrusa y antichina”, dice el comunicado. “Esto expone la artificialidad de la histeria que se está fomentando”, continúa el texto, remitido al diario ruso Izvestia.
Con el mismo objetivo de estudiar “opciones para un ejercicio militar conjunto” en la región Ártica, Países Bajos ha enviado por su parte a un oficial de la Armada Real. “Basado en este reconocimiento, se planificará y organizará” el futuro ejercicio militar, explicó el ministro holandés de Defensa, Ruben Brekelmans, en un comunicado, en el que agregó que como “posible siguiente paso” podría concretarse lo que lleva ya también días hablándose a puerta cerrada: una misión más amplia ya bajo paraguas de la OTAN, bajo el nombre de Arctic Sentry, que, sin embargo, “tendrá que ser más discutida” en el seno de la Alianza, puntualizó Brekelmans, quien, no obstante, manifestó el apoyo de su país a una operación de vigilancia de este tipo similar a las que ya realiza la OTAN en otras regiones amenazadas, como en el Báltico.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha evitado en los últimos días pronunciarse sobre un conflicto que pone a prueba a la alianza transatlántica, aunque el próximo lunes recibirá —a puerta cerrada— al ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen, para informarse de la situación tras la reunión entre los jefes de la diplomacia danesa, groenlandesa y estadounidense del miércoles en la Casa Blanca, confirman fuentes de la OTAN.
De igual modo, Suecia ha enviado tres oficiales y Noruega dos a Groenlandia, hasta donde también se han desplazado un oficial militar británico y dos más finlandeses.
Enviar una “señal”
Pese a que se trata por ahora de una cifra reducida de militares desplegados, la idea, más allá de explorar las posibilidades de una misión más amplia, es enviar una “señal” fuerte, han coincidido Berlín y París.
La señal de los europeos a Trump, con el despliegue militar, es doble. Le dicen, de un lado, que no puede atacar a un aliado y que este aliado está presente en Groenlandia. De otro, que se toman en serio la seguridad del Ártico, en contra de lo que afirma el presidente estadounidense. “Se trata de vigilancia, de patrullas, de mirar qué ocurre bajo el agua, sobre el agua y en el aire”, dijo Pistorius, según el diario Süddeutsche Zeitung. “Se trata de exploración y de realizar ejercicios regulares sobre el terreno para mostrar que estamos ahí”.
“Se decía que Europa se tomaba su tiempo, pero no tanto”, apuntó por su parte el embajador francés para los Polos y los Océanos, Olivier Poivre d’Arvor, en la cadena Franceinfo. Se trata de “mostrar a Estados Unidos que la OTAN está presente y que Dinamarca ha incrementado de manera considerable, tanto en medios como en financiación, sus capacidades de vigilancia”, coincidió con Pistorius.
Estos primeros gestos han sido saludados por Dinamarca: “Quiero agradecer que una serie de países aliados contribuyan estos días a las maniobras conjuntas en y alrededor de Groenlandia”, declaró la primera ministra, Mette Frederiksen. “La defensa y la protección de Groenlandia es un asunto común para toda la OTAN”, ha recalcado.
Al contingente internacional ya presente o en camino podrían unirse más fuerzas europeas, incluidas españolas. Así lo indicó la ministra de Defensa, Margarita Robles, a su llegada en el Congreso, aunque pidió “no adelantar acontecimientos” hasta que se tome una decisión en firme.
“Reforzar la vigilancia en Groenlandia sí sería una opción, pero a ver a lo largo de hoy y mañana por la mañana. Creo que no hay que precipitar acontecimientos”, declaró este jueves Robles, quien la víspera también había criticado la “tibieza” de la UE ante las amenazas de Trump.
También Bélgica se declaró lista y “a la espera” de una solicitud formal de Copenhague. “Estamos en stand-by, ya estamos estudiando qué tipo de apoyo podríamos proporcionar (…) pero estamos a la espera de una solicitud y de un posible acuerdo gubernamental”, declaró al diario Le Soir una portavoz del ministro de Defensa, el nacionalista flamenco Theo Francken.
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