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Rusia detiene a la principal sospechosa del atentado de San Petersburgo

El marido de la arrestada, Daria Trépova, afirma desde el exilio que es inocente porque ambos rechazan tanto la guerra como el terrorismo

Daria Trépova, presunta autora del atentado contra el bloquero Vladlén Tatarski, en una imagen difundida este lunes. Foto: ANATOLY MALTSEV (EFE) | Vídeo: Reuters
Javier G. Cuesta

Daria Trépova, presunta autora del atentado que el domingo mató a un bloguero ultranacionalista ruso e hirió a una treintena de personas en un café de San Petersburgo, ha sido detenida. El Comité de Investigación, un órgano que ejerce las funciones de policía y de Fiscalía al mismo tiempo, ha anunciado la captura de la mujer la mañana siguiente de la explosión. Su marido, Dmitri Rilov, en el exilio por su oposición a la guerra desatada contra Ucrania, confía en la inocencia de su esposa.

La principal sospechosa del atentado fue identificada por las autoridades nada más cometerse el ataque. Trépova (San Petersburgo, 1997) había regalado una estatuilla a Vladlén Tatarski durante un coloquio en defensa de la invasión de Ucrania. El busto, que representaba a la propia víctima, supuestamente contenía los más de 200 gramos de TNT que destrozaron el local. Todo quedó grabado por los asistentes al evento.

Según testigos presenciales entrevistados por el diario Bumaga, Trépova, que conocía al fallecido de actos anteriores y se había presentado como Nastia, intervino en dos ocasiones durante el acto celebrado en el café Street Food N.º1 de San Petersburgo. Primero hizo una pregunta “ideológica” y después volvió a tomar el micrófono para entregar el regalo mortal. “¿Te acuerdas, Vladlén, de que te di una postal?”, le dijo. “¿La que dibujaste?”, respondió él. “Estudio en la Academia de Artes. Te traje ahora una escultura de regalo. Me dijeron a la entrada que era una bomba, y ahí la dejé”, agregó.

Las fuerzas de seguridad rusas localizaron a la sospechosa en el piso de un amigo de su marido, en San Petersburgo, a donde había llegado desde Moscú. Según el diario Fontanka, ambos habían comprado unos billetes de avión para marcharse próximamente a Uzbekistán.

“Yo llevé la estatuilla que explotó”, ha manifestado Trépova en el breve extracto de su interrogatorio difundido por el Ministerio del Interior ruso. En los 25 segundos que dura la grabación, la cual ha sido editada con varios cortes, la detenida aparece compungida y habla con la voz entrecortada. La sospechosa admite que estuvo presente “en el lugar del asesinato de Tatarski” y suspira antes de continuar. “¿Puedo contarlo más tarde?”, pide al interrogador cuando le pregunta quién le entregó la bomba.

Tanto Trépova como su esposo habían sido arrestados en dos ocasiones al principio de la invasión de Ucrania por participar en las manifestaciones contra la guerra, según consta a la plataforma contra la represión de las protestas OVD—Info. El esposo, miembro del Partido Libertario, había abandonado el país para vivir en el exilio.

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Rilov cree que se trata de una trampa urdida por alguien. En una entrevista concedida al medio SVTV, afirmó que no sabía nada de las acciones de Trépova, aunque descarta que participase conscientemente en el atentado. “Creo que mi esposa fue incriminada. Estoy bastante seguro de que ella nunca habría sido capaz de hacer algo así por su cuenta. Daría y yo no apoyamos la guerra contra Ucrania, pero creemos que estas acciones son inaceptables”, ha manifestado el esposo.

El suceso se ha saldado, además, con 31 heridos. Dos de las víctimas son la periodista Tatiana Líubina, de quien los médicos temen que puede perder la vista, y el activista Serguéi Chaulin, deportado por Estonia, donde era coordinador de los actos del Día de la Victoria.

Tatarski, cuyo nombre real era Maxim Fomin (Makiivka, Ucrania, 40 años) se convirtió en un popular bloguero a favor de la guerra tras su paso por las milicias separatistas de la región de Donbás, en el este de Ucrania. El fallecido, que tenía más de medio millón de seguidores en Telegram, escapó de la cárcel de Donetsk, donde estaba preso por un asalto a un banco al desatarse la guerra de Donbás en 2014. Años después, escribió varios libros autobiográficos y se convirtió en corresponsal de guerra.

“Venceremos a todos, mataremos a todos, robaremos a todos los que haga falta. Todo será como queramos”, aseveró Tatarski en el Kremlin en diciembre del año pasado. El bloguero era uno de los invitados por el presidente Vladímir Putin en los actos de anexión de los territorios ucranios ocupados.

Además, la supuesta simpatía de Trépova hacia la organización del opositor ruso Alexéi Navalni ha sido utilizada por las autoridades rusas para vincular a ambos. Según el Comité Antiterrorista Nacional, la explosión del café fue planeada “por los servicios especiales de Ucrania con la participación de personas que colaboran con el Fondo contra la Corrupción”. Esta plataforma, declarada organización extremista por el Kremlin, ha sido una de las principales voces contra la guerra dentro de Rusia.

Por su parte, el dueño de la compañía de mercenarios Wagner, Yevgueni Prigozhin, ha rechazado la versión oficial de Moscú sobre el atentado y considera que Ucrania no estuvo detrás: “Sí, todo es similar a la muerte de Daria Dugina, pero no culparía al régimen de Kiev por estas acciones. Me parece que hay un grupo de radicales que no tiene mucha relación con su Gobierno”, ha afirmado el empresario a través de un comunicado.

El ataque se ha producido pocas semanas después de que un grupo de voluntarios anti-Putin, el Cuerpo de Voluntarios Ruso (CVR), con base en Ucrania, se atribuyese una incursión en la región fronteriza de Briansk. Por otra parte, la inteligencia estadounidense filtró en octubre del año pasado que el asesinato de Daria Dugina, hija del referente del ultranacionalismo ruso Alexánder Dugin, pudo haber sido orquestado por los servicios de inteligencia ucranios.

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